La reforma educacional chilena de 1965 abordó varios ámbitos como la educación básica, media, especial y de adultos. Logró expandir la educación primaria, construir nuevas escuelas, y mejorar la formación de profesores. Sin embargo, también tuvo debilidades como la falta de educación parvularia y el exceso de horas de clase sin asegurar la calidad educativa. En general, la reforma significó importantes cambios y avances para el sistema educativo chileno de la época.