La reforma educativa de 1965 en Chile tuvo los siguientes objetivos: 1) expandir cuantitativamente el sistema educativo a través de la construcción de más escuelas y la formación de nuevos maestros, 2) reestructurar el sistema educativo estableciendo una educación básica común obligatoria de 8 años y una educación media con dos modalidades (científico-humanista y técnico-profesional), y 3) mejorar cualitativamente la educación a través de una evaluación del aprendizaje y del desarrollo integral de los estudiantes.