El comandante Reisman es asignado a entrenar un escuadrón de 12 convictos para una misión peligrosa de infiltrarse en una fortaleza nazi. Reisman implementa un estricto programa de entrenamiento para preparar a los convictos y hacerlos trabajar como un equipo efectivo a fin de completar con éxito su misión de asaltar el palacio nazi y matar a tantos oficiales como sea posible.