La epilepsia es una enfermedad crónica definida por convulsiones recurrentes causadas por una predisposición en el cerebro. Aunque no tiene cura, se trata con fármacos anticonvulsivantes que inhiben los mecanismos bioquímicos que generan los síntomas. Se requieren modelos animales para estudiar la enfermedad y desarrollar nuevos fármacos, como el modelo de inducción química por pentilentetrazol que es ampliamente utilizado.