El documento resume la vida y obra de San Atanasio de Alejandría, un importante defensor de la fe nicena contra el arrianismo. El Concilio de Nicea en 325 condenó la herejía arriana y estableció que Jesús es de la misma sustancia que el Padre. A pesar de esto, las ideas arrianas continuaron propagándose, lo que llevó a San Atanasio a ser depuesto y desterrado varias veces por defender la fe nicena. Es considerado un santo doctor de la Iglesia y protector de la ortodoxia cristiana.