El documento ofrece consejos sobre cómo prevenir y responder a situaciones en las que estudiantes o adultos llevan armas a la escuela. Recomienda no confrontar directamente a la persona, informar a las autoridades y buscar ayuda profesional. También sugiere usar el incidente como oportunidad para enseñar a los estudiantes sobre los peligros de las armas y que no son juguetes.