La Guerra de Sucesión Española (1701-1714) enfrentó a Felipe de Borbón y al archiduque Carlos de Austria por el trono español tras la muerte sin herederos de Carlos II. Felipe V resultó victorioso, estableciendo la dinastía Borbón en España. El Tratado de Utrecht (1713) reconoció a Felipe V como rey pero provocó la pérdida de territorios españoles en Europa a favor de Austria e Inglaterra.