El documento aborda la importancia de la articulación de los planes estratégicos en los gobiernos regionales para asegurar resultados favorables en el sector público. Se enfatiza que todos los planes deben contribuir a los objetivos nacionales y que los indicadores son esenciales para medir el cumplimiento de estos objetivos. Además, se presenta un modelo conceptual que vincula componentes y programas presupuestales para un desarrollo territorial integral.