El documento detalla un modelo de atención integral de salud para niños, enfocado en la reducción de la mortalidad infantil y la mejora de las condiciones de salud desde el nacimiento hasta la niñez. Se proponen varias líneas de acción, como la prevención de enfermedades, mejora en la nutrición y ampliación de cobertura de atención en comunidades vulnerables. Además, señala la importancia de un enfoque multidisciplinario y continuo que involucre a individuos, familias y comunidades en todas las etapas de la vida.