Los documentos internos describen la forma de actuar del laboratorio, mientras que los documentos externos establecen los requisitos que debe cumplir el laboratorio o son documentos de apoyo. Tanto los documentos como los registros deben controlarse mediante su archivo seguro, copias de seguridad, actualizaciones de nuevas ediciones, y distribución controlada a las personas que los necesitan. Los cambios a los documentos deben identificarse claramente.