La autoafirmación implica expresar claramente el punto de vista y emociones propias. Una persona con alto nivel de autoafirmación se acepta a sí misma, tiene confianza y se orienta a sus propias metas. El desarrollo del yo pasa por etapas que permiten lograr una adecuada autoafirmación, desde el yo impulsivo de los niños hasta el yo transpersonal a partir de los 12 años.