Un sistema automático es un conjunto de dispositivos que regulan el comportamiento de otro sistema para obtener resultados deseados. Los sistemas en lazo cerrado monitorean la salida y ajustan la entrada para mantener el control, mientras que los sistemas en lazo abierto no tienen retroalimentación. Algunos ejemplos de sistemas automáticos son calentadores de agua (lazo cerrado) y aspersores (lazo abierto).