El benchmarking es un proceso continuo de mejora mediante la comparación de los procesos, productos y servicios de una empresa con los de líderes del sector. Existen tres tipos principales: competitivo, interno y funcional. El benchmarking implica cinco etapas: planificación, recopilación de datos, análisis, acción e implementación de mejoras, y seguimiento. Un ejemplo es cómo Starbucks mejoró su proceso de preparación de café mediante la comparación con Toyota para optimizar el tiempo.