Este documento describe el benchmarking como una herramienta que permite a las empresas mejorar su productividad y calidad para ser más competitivas en un contexto de globalización. Explica los tres tipos de benchmarking - competitivo, interno y funcional - y las cinco etapas del proceso: planificación, recopilación de datos, análisis, acción y seguimiento. El objetivo es identificar las mejores prácticas de otras empresas líderes y adaptarlas para implementar mejoras propias.