La cadena de valor es una herramienta que permite a las empresas clasificar sus procesos en actividades estratégicas. Al desempeñar estas actividades de manera más eficiente que sus competidores, las empresas pueden obtener una ventaja competitiva. La cadena de valor internacional genera ventajas al permitir que las empresas realicen diferentes actividades en varios países de manera coordinada. Esto proporciona flexibilidad e innovación necesarias para competir globalmente.