La esclerosis tuberosa es una enfermedad genética que causa el crecimiento de tumores benignos y malformaciones en la piel, cerebro, riñones y otros órganos. Puede causar discapacidad intelectual, crisis epilépticas, y problemas conductuales y psicológicos. Los síntomas varían ampliamente entre pacientes. No tiene cura, pero el tratamiento puede controlar las crisis y mejorar el desarrollo.