El documento presenta un reto para normalizar la diversidad de la población en la comunidad local, definiendo la diversidad en cinco dimensiones clave: cultural, social, funcional, sexual y generacional. Se enfatiza la importancia del diálogo intercultural y la promoción de habilidades para facilitar la convivencia en sociedades complejas. Además, se exploran innovaciones en educación, ocio, trabajo, artes y salud que apoyen la integración de la diversidad y mejoren la percepción y autoestima de los colectivos diversos.