Clase 2.1: Beneficios del E-portafolio
En cualquier actividad que se emprenda, se requiere del uso adecuado de
instrumentos para auxiliar en el transcurso y logro de los resultados esperados.
En el ámbito pedagógico, desde sus inicios como actividad formal, se han
requerido una diversidad de insumos para planear, aplicar, evaluar y supervisar el
proceso y el producto de todos sus elementos, especialmente el de la enseñanza y el del
aprendizaje.
Hasta donde se sabe, “fue Shulman quien a mediados de la década de 1980-1990
desarrolló sus connotaciones más reconocibles dentro del ámbito de la formación y
evaluación docentes” (Rigo Lemini, 2013: 63). Este se toma como el primer intento para
sistematizar el trabajo educativo por medio del portafolio de evidencias; pero, con la
llegada y masificación de las TICs, se hizo necesario transferir los testimonios físicos y
manuales a la dimensión digital.
Según Vera (2005), “un portafolio es una colección de trabajos realizados en un
periodo de tiempo con el fin de demostrar el progreso y los logros alcanzados en un área
de trabajo específico”. Aunque en esta concepción todavía se habla en general de este
instrumento, el formato electrónico o E-portafolio aporta los siguientes beneficios:
 Resguarda evidencias del crecimiento de un individuo o institución de manera
innovadora.
 Promueve el intercambio de ideas y la retroalimentación de las mismas.
 Contiene un objetico representativo y claro.
 Sirve para solicitar empleo, evaluar, certificar, informar y promover.
 Demuestra tus conocimientos, capacidades, fortalezas, experiencias,
habilidades, desarrollo intelectual y destrezas académicas.
 Demuestra el desempeño y los logros alcanzados.
 Desarrolla el aprendizaje participativo a través de la retrocomunicación, la
reflexión y la autoevaluación.
 Fomenta la responsabilidad, el compromiso y la independencia en el
aprendizaje.
 Estimula la creatividad.
 Favorece el pensamiento crítico y reflexivo.
 Promueve el alfabetismo digital.
 Es gratuito.
La serie de beneficios enumerados anteriormente es apenas una muestra de los
alcances de esta manera de registrar y compartir todo lo relacionado con el proceso
enseñanza-aprendizaje. De todos ellos, el de fomentar la responsabilidad, el compromiso
es el que establece el enlace entre lo que se planea, aplica, evalúa y lo que se informa.
Es de esperarse que a partir de la incorporación y uso de este instrumento en el
nivel medio superior no derive en un pretexto más para burocratizar el acto educativo,
pues con ello sólo se haría más forzado y artificioso, cuando originalmente es libre y
espontáneo. No se olvide que el producto en este campo es el aprendizaje de
competencias, conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores; algunos de los
cuales son de naturaleza meramente apreciativa y no se les podría encajonar en una
rúbrica o una lista de cotejo.
Por lo tanto, es imprescindible la implementación del E-portafolio, pues sus
beneficios son evidentes; pero, como ya se mencionó, no se debe tomar sólo como una
visa para contratar, permanecer o promover al personal; sino como un aporte de
experiencias del proceso y los resultados escolares, a través de la evidencias
compartidas.
Rigo Lemini, Marco Antonio (2013). “El caso de un portafolio electrónico docente:
formación, actividad reflexiva y percepción social”, en Perspectiva educativa. Formación
de Profesores. Vol. 52, núm. 2, junio de 2013, pp. 60-85.
Vera, L. (2005). Medición,“assesment” y evaluación del aprendizaje. 4ᵃ ed. Publicaciones
puertorriqueñas.

Clase 2.1 sinadep

  • 1.
    Clase 2.1: Beneficiosdel E-portafolio En cualquier actividad que se emprenda, se requiere del uso adecuado de instrumentos para auxiliar en el transcurso y logro de los resultados esperados. En el ámbito pedagógico, desde sus inicios como actividad formal, se han requerido una diversidad de insumos para planear, aplicar, evaluar y supervisar el proceso y el producto de todos sus elementos, especialmente el de la enseñanza y el del aprendizaje. Hasta donde se sabe, “fue Shulman quien a mediados de la década de 1980-1990 desarrolló sus connotaciones más reconocibles dentro del ámbito de la formación y evaluación docentes” (Rigo Lemini, 2013: 63). Este se toma como el primer intento para sistematizar el trabajo educativo por medio del portafolio de evidencias; pero, con la llegada y masificación de las TICs, se hizo necesario transferir los testimonios físicos y manuales a la dimensión digital. Según Vera (2005), “un portafolio es una colección de trabajos realizados en un periodo de tiempo con el fin de demostrar el progreso y los logros alcanzados en un área de trabajo específico”. Aunque en esta concepción todavía se habla en general de este instrumento, el formato electrónico o E-portafolio aporta los siguientes beneficios:  Resguarda evidencias del crecimiento de un individuo o institución de manera innovadora.  Promueve el intercambio de ideas y la retroalimentación de las mismas.  Contiene un objetico representativo y claro.  Sirve para solicitar empleo, evaluar, certificar, informar y promover.  Demuestra tus conocimientos, capacidades, fortalezas, experiencias, habilidades, desarrollo intelectual y destrezas académicas.  Demuestra el desempeño y los logros alcanzados.  Desarrolla el aprendizaje participativo a través de la retrocomunicación, la reflexión y la autoevaluación.  Fomenta la responsabilidad, el compromiso y la independencia en el aprendizaje.  Estimula la creatividad.
  • 2.
     Favorece elpensamiento crítico y reflexivo.  Promueve el alfabetismo digital.  Es gratuito. La serie de beneficios enumerados anteriormente es apenas una muestra de los alcances de esta manera de registrar y compartir todo lo relacionado con el proceso enseñanza-aprendizaje. De todos ellos, el de fomentar la responsabilidad, el compromiso es el que establece el enlace entre lo que se planea, aplica, evalúa y lo que se informa. Es de esperarse que a partir de la incorporación y uso de este instrumento en el nivel medio superior no derive en un pretexto más para burocratizar el acto educativo, pues con ello sólo se haría más forzado y artificioso, cuando originalmente es libre y espontáneo. No se olvide que el producto en este campo es el aprendizaje de competencias, conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores; algunos de los cuales son de naturaleza meramente apreciativa y no se les podría encajonar en una rúbrica o una lista de cotejo. Por lo tanto, es imprescindible la implementación del E-portafolio, pues sus beneficios son evidentes; pero, como ya se mencionó, no se debe tomar sólo como una visa para contratar, permanecer o promover al personal; sino como un aporte de experiencias del proceso y los resultados escolares, a través de la evidencias compartidas. Rigo Lemini, Marco Antonio (2013). “El caso de un portafolio electrónico docente: formación, actividad reflexiva y percepción social”, en Perspectiva educativa. Formación de Profesores. Vol. 52, núm. 2, junio de 2013, pp. 60-85. Vera, L. (2005). Medición,“assesment” y evaluación del aprendizaje. 4ᵃ ed. Publicaciones puertorriqueñas.