La clase invertida es un enfoque pedagógico donde la instrucción directa se mueve del aula al hogar y el aula se convierte en un ambiente dinámico e interactivo. Se originó en 2007 cuando dos profesores publicaron lecciones en línea para estudiantes ausentes. Tiene ventajas como mejorar el ambiente de aprendizaje y la atención individual, pero también desventajas como requerir más trabajo del profesor y no preparar para exámenes.