El documento clasifica los textos académicos en tres categorías: trabajos de divulgación, que buscan difundir resultados de investigación; trabajos de grado, que evalúan las competencias necesarias para la obtención de títulos académicos; y trabajos aplicados al proceso de investigación, que incluyen proyectos e informes que detallan y analizan los procesos de investigación. Cada tipo de trabajo tiene un propósito específico y contribuye al ámbito académico, proporcionando tanto conocimientos como métodos de evaluación. Se citan diversas fuentes bibliográficas que respaldan estas clasificaciones.