El cáncer de pulmón, con formas predominantes como el carcinoma de células no pequeñas, está fuertemente asociado al tabaquismo y presenta una larga secuencia de alteraciones genéticas. La incidencia varía significativamente con la edad y se ve afectada por factores hereditarios y ambientales, provocando tasas de supervivencia desiguales según el estadio al momento del diagnóstico. Los tipos histológicos principales incluyen adenocarcinomas, carcinomas escamosos y carcinomas de células pequeñas, cada uno con características y patrones de crecimiento específicos.