La comunicación interventricular (CIV) es el defecto más común de las cardiopatías congénitas, afectando aproximadamente a 3.5 de cada 1000 recién nacidos vivos y asociándose a factores genéticos y ambientales. Su fisiopatología implica un cortocircuito de izquierda a derecha, dependiendo del tamaño del defecto y generando complicaciones como insuficiencia cardíaca y hipertensión pulmonar. El tratamiento incluye manejo médico, interventoquirúrgico y la corrección del defecto mediante procedimientos como cateterismo o cirugía abierta.