La comunicación interventricular es la cardiopatía congénita más frecuente, con una incidencia de 4 en cada 1000 nacidos vivos y una etiología multifactorial. Existen diversos tipos y clasificaciones basadas en la ubicación del defecto, y sus efectos en la fisiopatología y el pronóstico pueden variar desde asintomáticos hasta complicaciones severas como insuficiencia cardíaca y enfermedad vascular pulmonar. El tratamiento se enfoca en manejo médico y quirúrgico para la corrección del defecto, siendo la corrección completa el tratamiento de elección.