Este documento define la filosofía como un pensamiento problematizador que se enfoca en cuestiones vitales tanto prácticas como teóricas. Los problemas filosóficos buscan respuestas que replanteen los términos mismos del problema y no son definitivas. Además, la filosofía se caracteriza por problematizar todo lo que se presenta, incluso a sí misma. Plantear problemas es una de las tareas primordiales de la filosofía.