Patricia Díaz-Caneja
1. Objetivos
Los programas de atención temprana tienen como objetivo último que los niños
que presentan trastornos en su desarrollo, o riesgo de padecerlo, reciban todas
las ayudas necesarias para poder potenciar su capacidad de desarrollo y
bienestar, de manera que consigan integrarse tanto en su familia como en la
escuela y la sociedad en general.
Si adaptamos esto a los niños con síndrome de Down, se trataría de poner a
su alcance todos los medios y recursos necesarios para que se desarrollen
adecuadamente, consigan tener una completa integración tanto en su familia
como en el medio en el que viven, y alcancen el grado más alto de autonomía e
independencia posible. Es decir, que lleven a cabo una vida lo más normalizada
posible.
Así, la atención temprana, entendida como una atención bio-psico-social, debe
plantearse los siguientes objetivos para la población con síndrome de Down:
a. Reducir los efectos secundarios que las características del síndrome de Down
pueden tener sobre el desarrollo global del niño. Es decir, poner remedio a sus
dificultades de audición y vista, dar una alimentación adecuada y equilibrada,
cumplir los controles médicos… son actuaciones que ya implican una atención
temprana y que ayudan a mejorar el estado general del niño.
b. Considerar al niño y a su familia como sujetos activos de la intervención, y no
como seres pasivos.
c. Realizar una intervención global, en la que tanto el centro escolar como el
terapéutico estén coordinados.
d. Introducir los mecanismos necesarios para eliminar barreras arquitectónicas,
para compensar sus deficiencias o para adaptarse a sus necesidades. Es decir,
no sólo se ha de adaptar el niño o persona que tiene síndrome de Down, sino
que uno de los objetivos de la atención temprana es que el entorno también se
adapte a él.
e. Implicar a toda la sociedad en el proceso, para que el síndrome de Down no sea
algo desconocido y todos estén familiarizados con el mismo.
f. Responder a las demandas terapéuticas que la familia necesite
g. Dar respuesta a las necesidades de la familia en cuestiones tales como:
 el síndrome de Down. Lo que implica y lo que es.
 recursos de los que dispone en su comunidad
 modelos y pautas de comunicación e interacción con su hijo
 hábitos alimenticios, de sueño y de cuidado en general
 pautas educativas y lúdicas
 tipos de escolarización
 Pautas de salud
h. Potenciar al máximo el desarrollo general del niño. Para ello, es importante:
 Establecer unos objetivos de trabajos concretos e individualizados.
 Acercar al niño todos los estímulos que necesite para favorecer su
desarrollo.
 Fomentar relaciones adecuadas padre-hijo
 Buscar siempre la independencia del niño en todos los aspectos de su
desarrollo.
 Enseñar contenidos y desarrollar actividades que sean funcionales para el
niño, estableciendo prioridades en este sentido.
 Fomentar el aprendizaje natural mediante actividades cotidianas.
 Proporcionar a la familia toda la información, apoyo y asesoramiento que
necesite para que puedan adaptarse a la nueva situación y acepten a su hijo
tal y como es.
 Explicar a los padres el objetivo que pretendemos con nuestras actividades,
y ayudarles a buscar otras parecidas con las que se consiga el mismo fin y
que ayuden al niño a generalizar sus aprendizajes.
 Informar a los padres acerca de los avances de sus hijos, explicando la
importancia de las diferentes adquisiciones para que ello les sirva de
motivación.
 Ayudar a los padres a mantener su autonomía y desarrollar su propia vida,
tanto como personas independientes como en términos de pareja.

Condori

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    Patricia Díaz-Caneja 1. Objetivos Losprogramas de atención temprana tienen como objetivo último que los niños que presentan trastornos en su desarrollo, o riesgo de padecerlo, reciban todas las ayudas necesarias para poder potenciar su capacidad de desarrollo y bienestar, de manera que consigan integrarse tanto en su familia como en la escuela y la sociedad en general. Si adaptamos esto a los niños con síndrome de Down, se trataría de poner a su alcance todos los medios y recursos necesarios para que se desarrollen adecuadamente, consigan tener una completa integración tanto en su familia como en el medio en el que viven, y alcancen el grado más alto de autonomía e independencia posible. Es decir, que lleven a cabo una vida lo más normalizada posible. Así, la atención temprana, entendida como una atención bio-psico-social, debe plantearse los siguientes objetivos para la población con síndrome de Down: a. Reducir los efectos secundarios que las características del síndrome de Down pueden tener sobre el desarrollo global del niño. Es decir, poner remedio a sus dificultades de audición y vista, dar una alimentación adecuada y equilibrada, cumplir los controles médicos… son actuaciones que ya implican una atención temprana y que ayudan a mejorar el estado general del niño. b. Considerar al niño y a su familia como sujetos activos de la intervención, y no como seres pasivos. c. Realizar una intervención global, en la que tanto el centro escolar como el terapéutico estén coordinados. d. Introducir los mecanismos necesarios para eliminar barreras arquitectónicas, para compensar sus deficiencias o para adaptarse a sus necesidades. Es decir, no sólo se ha de adaptar el niño o persona que tiene síndrome de Down, sino que uno de los objetivos de la atención temprana es que el entorno también se adapte a él.
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    e. Implicar atoda la sociedad en el proceso, para que el síndrome de Down no sea algo desconocido y todos estén familiarizados con el mismo. f. Responder a las demandas terapéuticas que la familia necesite g. Dar respuesta a las necesidades de la familia en cuestiones tales como:  el síndrome de Down. Lo que implica y lo que es.  recursos de los que dispone en su comunidad  modelos y pautas de comunicación e interacción con su hijo  hábitos alimenticios, de sueño y de cuidado en general  pautas educativas y lúdicas  tipos de escolarización  Pautas de salud h. Potenciar al máximo el desarrollo general del niño. Para ello, es importante:  Establecer unos objetivos de trabajos concretos e individualizados.  Acercar al niño todos los estímulos que necesite para favorecer su desarrollo.  Fomentar relaciones adecuadas padre-hijo  Buscar siempre la independencia del niño en todos los aspectos de su desarrollo.  Enseñar contenidos y desarrollar actividades que sean funcionales para el niño, estableciendo prioridades en este sentido.  Fomentar el aprendizaje natural mediante actividades cotidianas.  Proporcionar a la familia toda la información, apoyo y asesoramiento que necesite para que puedan adaptarse a la nueva situación y acepten a su hijo tal y como es.  Explicar a los padres el objetivo que pretendemos con nuestras actividades, y ayudarles a buscar otras parecidas con las que se consiga el mismo fin y que ayuden al niño a generalizar sus aprendizajes.  Informar a los padres acerca de los avances de sus hijos, explicando la importancia de las diferentes adquisiciones para que ello les sirva de motivación.  Ayudar a los padres a mantener su autonomía y desarrollar su propia vida, tanto como personas independientes como en términos de pareja.