Este documento discute tres principios para lograr la justicia curricular: 1) Considerar los intereses de los grupos menos favorecidos, 2) Promover la participación y escolarización común, y 3) Producir más igualdad en las relaciones sociales a través del sistema educativo. También analiza tres lógicas curriculares para lograr la justicia social: compensación, oposición y contrahegemonía. El objetivo final es identificar aspectos injustos del currículo y eliminarlos para promover una educación más igualitaria.