La contaminación acústica en áreas neonatales es un importante problema que afecta el desarrollo de los recién nacidos, ocasionado principalmente por actividades humanas y avances biomédicos. Su medición se realiza en decibelios y los niveles de ruido pueden tener efectos nocivos en el desarrollo neurosensorial y el neurodesarrollo, además de estar relacionados con el estrés neonatal. Es crucial implementar estrategias para reducir el ruido y mejorar el entorno de los recién nacidos para prevenir complicaciones y fomentar un desarrollo saludable.