El documento describe las pruebas de la evolución biológica, incluyendo pruebas paleontológicas, embrionarias, biogeográficas, bioquímicas y anatómicas. Explica la convergencia evolutiva como el desarrollo independiente de similitudes funcionales o estructurales en linajes no relacionados. Algunos ejemplos son las similitudes entre la jirafa y el camello, y los órganos vestigiales como el tubérculo de Darwin en humanos.