Etruria se encontraba en la antigua Italia, entre los ríos Tíber y Arno. Políticamente, Etruria estaba conformada por una federación de 12 ciudades unidas por lazos religiosos pero cada ciudad mantenía su autonomía. La mujer etrusca tenía un papel más activo en la sociedad que en las culturas griega y romana, participando en banquetes y trabajos públicos y heredando la propiedad familiar.