El documento describe la historia de las catacumbas cristianas en Roma desde el siglo III hasta el siglo IV. Inicialmente, los cristianos se negaron a reconocer el culto imperial romano y sufrieron persecuciones. Desarrollaron un arte clandestino en las catacumbas. En el 311, el Edicto de Milán otorgó libertad religiosa y tolerancia al cristianismo. Finalmente, en 391 el cristianismo se convirtió en la religión oficial del Imperio Romano.