El documento aborda el desarrollo urbano desde el neolítico, destacando la importancia de las ciudades como motores de civilización y su papel en la desigualdad socioeconómica, especialmente en América Latina y Bolivia. Se analiza cómo la urbanización descontrolada ha llevado a la formación de áreas precarias y cómo las relaciones de dominación se manifiestan en la estructura urbana. También se discuten los modelos de gobernabilidad y la necesidad de una planificación sostenible que integre la dimensión territorial y social.