El empowerment es el proceso de delegar poder y autoridad a los empleados, permitiéndoles tomar decisiones y asumir la responsabilidad de su trabajo. Este enfoque busca transformar la cultura organizacional hacia una estructura más horizontal, donde la confianza y la autonomía son esenciales, fomentando la innovación y la participación en la toma de decisiones. Los beneficios incluyen mayor compromiso, calidad en el trabajo y el desarrollo de habilidades, al tiempo que los gerentes pueden concentrarse en tareas estratégicas.