El documento presenta tres escenarios de disciplina parental: sobreprotección, amaestramiento y educación. La sobreprotección conduce a inadaptación social debido a la ausencia de límites. El amaestramiento es agresivo y genera problemas de autoestima. La educación fomenta la interdependencia a través de la comunicación asertiva y consecuencias claras. Propone compartir sentimientos e información con los hijos dentro de fronteras que les brinden autonomía.