El derecho penal internacional se encarga de definir crímenes internacionales y regular los tribunales que juzgan a individuos responsables de estos delitos, como crímenes de guerra y contra la humanidad. Su desarrollo ha evolucionado desde el derecho internacional clásico y se formalizó tras la Segunda Guerra Mundial con los juicios de Núremberg y la creación de la Corte Penal Internacional. Esta corte actúa de manera complementaria a los sistemas judiciales nacionales, enfocándose en la responsabilidad penal individual por crímenes de trascendencia universal.