Un niño de 2 años presentó un brote de lesiones ampollares que comenzaron en la región sacra y se extendieron a la cara, cuero cabelludo y miembros, acompañadas de prurito intenso. La biopsia de piel mostró un infiltrado linfohistiocitario compatible con dermatitis herpetiforme, con depósito de IgA en la membrana basal. El tratamiento con baños antisépticos, difenhidramina, ceftriaxona, y dapsona produjo mejoría de las lesiones cutáneas y