La diabetes gestacional se caracteriza por la intolerancia a los carbohidratos durante el embarazo, con una prevalencia del 3-19% y un aumento significativo en el riesgo de malformaciones y mortalidad neonatal. Se diagnostica principalmente entre la semana 24 y 26 del embarazo, con factores de riesgo como antecedentes de diabetes y obesidad. El tratamiento recomendado incluye insulina como mejor opción para el manejo eficaz de la condición.