La intoxicación por acetaminofén puede ocurrir en adultos por ingestión intencionada y en niños por ingestión accidental, teniendo una evolución en 4 fases con síntomas que varían desde anorexia hasta fallo hepático. El tratamiento incluye el uso de n-acetilcisteína como antídoto y carbón activado en ciertas circunstancias. La prognosis depende de múltiples factores clínicos, como el tiempo transcurrido desde la ingesta y niveles de hepatotoxicidad.