La ictericia neonatal se produce en alrededor del 65-70% de los recién nacidos. En la mayoría de los casos, se relaciona con una hiperbilirrubinemia no conjugada y su evolución es totalmente benigna. Sin embargo, si la bilirrubinemia no conjugada alcanza valores muy elevados, existen riesgos de complicaciones neurológicas. Las colestasis neonatales son menos frecuentes y requieren un diagnóstico rápido de atresia de las vías biliares para un tratamiento quirúrgico temprano.