La diarrea es la evacuación frecuente de heces flojas y líquidas. Puede ser aguda, durando de 1 a 2 días, o crónica, por más de 4 semanas. La deshidratación es un riesgo grave, especialmente para niños y ancianos. El tratamiento implica rehidratación con líquidos que contengan sales y minerales. Se debe consultar a un médico ante señales de deshidratación o síntomas que empeoran.