El documento aborda el uso de marcadores sociales, especialmente Diigo, como herramientas esenciales en la educación y la investigación, facilitando la recopilación y organización de información en entornos colaborativos. Se destaca cómo estas herramientas promueven el aprendizaje autónomo y colectivo, así como la construcción de conocimientos compartidos entre estudiantes y docentes. Además, se enfatiza su capacidad de mejorar el proceso de investigación al permitir el acceso y la gestión eficiente de recursos documentales.