La dislalia es un trastorno de articulación de los fonemas que puede afectar cualquier sonido. Se clasifica en evolutiva, funcional, audiógena u orgánica. Los errores comunes son sustitución, omisión, inserción o distorsión. Fonoaudiólogos y educadores diferenciales evalúan y tratan la dislalia directamente enseñando la articulación correcta e indirectamente con ejercicios de relajación, respiración y lenguaje.