PROGRAMA PARA LA IDENTIFICACIÓN, CARACTERIZACIÓN
  Y COMERCIALIZACIÓN DEL GANADO BOVINO CRIOLLO
             DE BAJA CALIFORNIA SUR

               SIMAC 20000101001




        CARACTERIZACIÓN DE POBLACIONES
           Y SISTEMA DE PRODUCCIÓN
SISTEMA DE INVESTIGACIÓN DEL MAR DE CORTÉS
   UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR
SECRETARÍA DE DESARROLLO Y FOMENTO ECONÓMICO DEL
           GOBIERNO DEL ESTADO DE B.C.S.
               FUNDACIÓN PRODUCE




        DIRECTOR DEL    DR. JOSÉ LUIS ESPINOZA
           PROYECTO:    VILLAVICENCIO

     COLABORADORES:     M.C. JUAN CARLOS PÉREZ
                        CONCHA

                        M.C. ANGÉLICA MONTAÑO
                        ARMENDARIZ

                        M.C. JOSÉ ALFREDO GUEVARA
                        FRANCO

                        M.C. RICARDO ORTEGA PÉREZ

                        ING. GERMÁN RAMÍREZ
                        GÓMEZ

                        DR. ALEJANDRO PALACIOS
                        ESPINOSA




                           La Paz, B.C.S., Diciembre de 2003
PRESENTACIÓN


      En el presente trabajo se presentan los resultados de un pro-
grama interdisciplinario de investigación sobre diferentes aspectos
relacionados con el ganado bovino Criollo de Baja California Sur.
      Mi inquietud por estudiar el ganado bovino Criollo nació des-
de hace 21 años. En aquel tiempo se hicieron algunos intentos pero
no logramos obtener recursos económicos para ejecutar nuestras
ideas. Ideas que por cierto no eran muy claras, ni siquiera para quie-
nes pretendíamos obtener apoyos con el afán de poder empezar a
conocer los secretos que se esconden detrás de esos animales que
tuvieron que evolucionar a través de siglos para adaptarse al ecosis-
tema de la península.
      Posteriormente, en 1994 realicé un segundo intento por reci-
bir apoyos económicos para establecer un programa de investiga-
ción en bovinos Criollos. En esta ocasión los objetivos eran concre-
tos, se trataba de caracterizar algunos rasgos de importancia zootéc-
nica en este ganado, así como el sistema en el cual se explota. Una
vez más, quienes dictaminaron no encontraron el debido sustento en
mis planes. Tal vez eso ocurrió porque en esos planteamientos no se
le atribuía un mayor atractivo a este ganado que su rusticidad y
adaptabilidad al medio ambiente de la península. Sin embargo, a
partir de 1998, a raíz de que se iniciaron una serie de foros por parte
del Programa Nacional de los Recursos Genéticos Pecuarios, se nos
dio a conocer la gran importancia económica del ganado bovino
Criollo para su uso en los rodeos, principalmente en los Estados
Unidos y Canadá. Nos dimos cuenta de que el valor del ganado para
rodeo en el mercado de exportación supera hasta en mas del 200%
al valor del mismo cuando es comercializado de la manera en que
tradicionalmente lo ha hecho el ranchero sudcaliforniano. Fue bajo
ese sustento que realizamos un tercer intento por obtener recursos
económicos para poder iniciar nuestro trabajo. En el año 2000 con-
seguimos el financiamiento y hemos logrado avances importantes en
el conocimiento del ganado bovino Criollo. Dentro de las metas más
relevantes, alcanzadas con este estudio, está la posibilidad real de
exportar más de 12,000 novillos Criollos para rodeo a los Estados
Unidos. Sin embargo, una observación no de menor notabilidad fue
la de haber estimado una población de ganado bovino Criollo que ha
venido descendiendo a través de los años, y que tiende a desaparecer
si no se toman las medidas pertinentes y continúan los cruzamientos
sin control con razas especializadas y no adaptadas al ecosistema de
la media península. Con ello sucedería algo similar a las consecuen-
cias del encuentro entre dos mundos en las Californias como lo ex-
presan las cartas del padre Juan María de Salvatierra: dicho encuen-
tro fue para los misioneros una oportunidad de evangelizar, de tras-
ladar la forma de vida que ellos consideraban verdadera. Para la
mayoría de los indígenas resultó en un cambio casi total de su mane-
ra de entender la naturaleza, y de sus costumbres y tradiciones. La
consecuencia de ello en buena medida fue su extinción. Su conoci-
miento del medio ambiente, las estrategias para sobrevivir por miles
de años en un territorio desértico, despareció con ellos para siempre.


             DR. JOSÉ LUIS ESPINOZA VILLAVICENCIO
                    DIRECTOR DEL PROYECTO
Contenido
                                                                                              Página
Lista de cuadros...................................................................             iii

Lista de figuras....................................................................            vi

Introducción.........................................................................           1

Revisión de literatura...........................................................               5

         Antecedentes históricos…………………………….                                                    5

         Origen y desarrollo del ganado criollo en Baja Cali-
         fornia Sur...................................................................          6

         Características fenotípicas del ganado bovino crio-
         llo...............................................................................    16

         Importancia económica.............................................                    24

         Importancia ecológica...............................................                  27

         Importancia de la conservación.................................                       28

         Estrategias para la conservación de los recursos ge-
         néticos animales.........................................................             31

                  Encuesta y determinación de la población de
                  animales domésticos………............................                           31

                  Caracterización fenotípica y genotípica de los
                  recursos genéticos animales............................                      31

                  Implementación de biotecnologías para la
                  conservación de la variación genética.............                           32

                  Conservación y reproducción de una pobla-
                  ción in situ…………………………………...                                                 32

                  Conservación ex situ de los recursos genéti-                                 34

                                                  -i-
cos animales....................................................
                                                                                        37
                 Costos de la conservación...............................

Materiales y métodos...........................................................         38
                                                                                        38
        Descripción del área de estudio.................................
                                                                                        38
                 Localización y extensión.................................
                                                                                        39
                 Fisiografía........................................................
                                                                                        42
                 Hidrografía......................................................
                                                                                        45
                 Suelos..............................................................
                                                                                        45
                 Climatología....................................................
                                                                                        47
        Fases de trabajo.........................................................
                                                                                        47
                 Fase técnica.....................................................
                                                                                        51
                 Fase de mercados y normatividad...................

Resultados y discusión.........................................................         52
                                                                                        52
        Peso corporal.............................................................
                                                                                        53
        Longitud escapuloisquial (largo del cuerpo).............
                                                                                        55
        Longitud de la grupa..................................................
                                                                                        55
        Altura a la cruz..........................................................
                                                                                        57
        Perímetro torácico.....................................................
                                                                                        57
        Longitud del cuerno...................................................
                                                                                        58
        Perímetro del cuerno..................................................


                                              - ii -
Forma de los cuernos.................................................             60

         Forma del cráneo.......................................................           66

         Color del pelo............................................................        67

Conclusiones........................................................................
                                                                                           73

Implicaciones y recomendaciones.......................................                     73

Caracterización del sistema de producción de ganado
bovino en agostadero y alternativas de manejo...................                           75

         Alimentación.............................................................         75
                                                                                           83
         Mejoramiento genético..............................................

         Reproducción.............................................................         89

                  Identificación de los animales.........................                  93

                  Registros individuales para control de la re-
                  producción…………………………………...                                               94

                  Identificación de la mejor temporada de em-
                  padre……………………………………                                                      95

                  Importancia de la nutrición en la reproduc-
                  ción..................................................................   98

                  Otras ayudas para mejorar la reproducción.....                           101

                  Plan de manejo reproductivo integral..............                       102

         Sanidad......................................................................     103

         Agostadero.................................................................       114

         Producción y comercialización..................................                   116

                                               - iii -
Infraestructura............................................................   118

Conclusiones........................................................................   121

Literatura citada…………………………………………...                                                   124




                                             - iv -
Lista de cuadros
                                                                                        Página
Cuadro 1    Población de ganado bovino en Baja California
            Sur, proporción estimada de animales criollos
            y novillos para exportación con fines de ro-
            deo......................................................................     3

Cuadro 2    Población de ganado bovino en las misiones de
            la mitad sur de la Baja California en diferentes
            etapas de 1773 a 1800........................................                 8

Cuadro 3    Población de ganado bovino en el territorio sur
            de la Baja California entre 1887 y 1910............                          10

Cuadro 4    Cabezas de ganado bovino en Baja California
            Sur, entre 1944 y 1999.......................................                14

Cuadro 5    Localización geográfica de los municipios que
            integran el estado de Baja California Sur...........                         39

Cuadro 6    Número de animales que de acuerdo al plan-
            teamiento anterior se necesitan medir en sus
            características corporales para cumplir con el
            objetivo del presente trabajo..............................                  49

Cuadro 7    Número de animales utilizados para determinar
            las medidas corporales del ganado Criollo en
            los municipios de La Paz y Mulegé...................                         50

Cuadro 8    Número de ranchos visitados en los diferentes
            municipios del estado de Baja California Sur....                             51

Cuadro 9    Peso vivo (media ± DE) de hembras y machos
            Criollos de diferentes edades............................                    53

Cuadro 10   Longitud del cuerpo (media ± DE) de hembras
            y machos Criollos de diferentes edades.............                          54

Cuadro 11   Longitud de la grupa (media ± DE) de hembras
            Criollas de diferentes edades, medida de la

                                        - iii -
punta del ala del íleon a la punta del isquion.....                         55

Cuadro 12   Altura a la cruz (media ± DE) de hembras y
            machos Criollos de diferentes edades................                        56

Cuadro 13   Perímetro torácico (media ± DE) de hembras y
            machos Criollos de diferentes edades................                        58

Cuadro 14   Longitud de los cuernos (media ± DE) de hem-
            bras y machos Criollos de diferentes edades.....                            59

Cuadro 15   Perímetro de la base del cuerno (media ± DE)
            de hembras y machos Criollos de diferentes
            edades………………………………………….                                                     60

Cuadro 16   Frecuencia con la que fueron observadas las
            diferentes coloraciones del pelo en bovinos
            Criollos...............................................................     68

Cuadro 17   Porcentaje de ranchos ganaderos en Baja Cali-
            fornia Sur, en los cuales llevan a cabo la su-
            plementación alimenticia del ganado bovino,
            por municipio.....................................................          75

Cuadro 18   Contenido de proteína de algunos ingredientes
            que se utilizan para preparar suplementos pro-
            teicos..................................................................    81

Cuadro 19   Población de ganado bovino en Baja California
            Sur, y cantidad estimada de animales criollos,
            por municipio (SAGARPA, 2003).....................                          84

Cuadro 20   Razas especializadas de sementales observadas
            en los diferentes municipios de Baja California
            Sur......................................................................   87

Cuadro 21   Problemas de salud referidos por los ganaderos
            en los diferentes municipios de Baja California
            Sur......................................................................   104


                                        - iv -
Cuadro 22   Medidas de control sanitario que se llevan a
            cabo en los ranchos ganaderos de Baja Califor-
            nia Sur, por municipio........................................              107

Cuadro 23   Calendario de manejo para el control de en-
            fermedades infecciosas y parasitarias, así como
            otras implicadas en la salud general del
            hato.....................................................................   108

Cuadro 24   Parásitos externos comunes en el ganado bovi-
            no………………………………………………                                                        111

Cuadro 25   Productos comerciales utilizados para el con-
            trol de parásitos externos y formas de em-
            pleo.....................................................................   113

Cuadro 26   Ventajas y desventajas de los diferentes méto-
            dos de desparasitación externa...........................                   114




                                         -v-
Lista de figuras
                                                                             Página
           Imágenes de las ruinas de lo que fue la
           casa (arriba, izquierda) y el pozo para
           abrevadero (arriba, derecha) del rancho
           ganadero Las Pozas. Imágenes del típico
Figura 1   corral de piedra (abajo, derecha) cons-
           truido por la compañía El Boleo y la casa
           de los vaqueros (abajo, izquierda) del
           original rancho Santa Ana, actualmente
           en ruinas...................................................       11

           Imagen de una pila para almacenamiento
           de agua que actualmente es utilizada co-
           mo corral en el rancho El Carricito (arri-
           ba, izquierda). Pila para almacenamiento
           de agua, construida por la compañía El
           Boleo en el rancho Las Cuevitas y repa-
Figura 2
           rada por los propietarios actuales (arriba,
           derecha). Molino de viento utilizado para
           abrevar el ganado en el rancho La Cueva
           (abajo, izquierda). Corral de piedra del
           rancho San Regis (abajo, dere-
           cha)...........................................................    12

           Estado de Baja California Sur y sus mu-
Figura 3   nicipios (tomado de SEMARNAT,
           2003).........................................................     38

           Provincias fisiográficas en que se subdi-
Figura 4   vide el estado de Baja California Sur
           (tomado de INEGI, 2003).........................                   40

           Pozas naturales que retienen agua de llu-
           via la mayor parte del año, son utilizadas
           para abrevar ganado y en algunos casos
Figura 5   como en el Rancho El Corral de Piedra
           (izquierda) del municipio de La Paz, el
           agua es bombeada o acarreada en cubetas
           para regar pequeñas áreas de cultivo……                             42

                                        - vi -
El fondo de las tinajas está constituido
Figura 6    por piedra (izquierda) o barro (dere-
            cha)...........................................................   43

            Represo construido con piedra y recu-
Figura 7
            bierto con malla ciclónica……………….                                 43

            Ojos de agua localizados en el municipio
Figura 8    de Mulegé, en los Ranchos Santa Ana
            (izquierda) y Jesús María (derecha).........                      44

            Pozos a cielo abierto de baja profundi-
Figura 9    dad, utilizados en ranchos ganaderos del
            municipio de La Paz.................................              44

            Polea rústica utilizada para extraer el
            agua de un pozo a cielo abierto con 105
            metros de profundidad en el Rancho Las
            Cuevitas en el municipio de Mulegé (iz-
Figura 10
            quierda). Ese sistema se utiliza cuando el
            papalote (derecha) tiene alguna falla me-
            cánica o cuando la falta de aire hace im-
            posible su funcionamiento…....................                    45

            A los 12 meses de edad la forma del
            cuerno debe de ser recta, dirigida hacia
            afuera (izquierda) o hacia afuera y lige-
            ramente hacia arriba (derecha). Un torete
            o vaquilla a esta edad con frecuencia no
Figura 11
            mostrará aún ninguna curvatura de los
            cuernos. El hecho de que algunos anima-
            les muestren cuernos con una pendiente
            ligera hacia atrás puede ser aceptable,
            pero no preferible……………………….                                      61

            Toretes Criollos con características apro-
            piadas para ser utilizados en el rodeo.
Figura 12
            Nótese el tamaño y la forma de los cuer-
            nos, coinciden con la descripción hecha

                                         - vii -
en párrafos anteriores para animales pre-
            ferentes.....................................................   62

            Vaquillas Criollas con cuernos y caracte-
            rísticas corporales adecuadas para ser
Figura 13   seleccionadas como hembras de reem-
            plazo en un rancho dedicado a la produc-
            ción de bovinos para rodeo.......................               62

            Forma de cuernos recomendada por la
            NACA (1996) para vacas adultas en un
            sistema de producción de bovinos para
            rodeo. La dirección de cada cuerno, des-
            de su base hasta la punta de la oreja debe
            de ser paralelo al suelo o con una pen-
Figura 14
            diente gradual hacia arriba; se deben de
            empezar a curvar a la altura de la punta
            de las orejas, aproximadamente (izquier-
            da). En este punto, los cuernos se deben
            de curvar hacia delante (centro) o hacia
            delante y arriba (derecha).........................             63

            Vacas Criollas que presentan una corna-
Figura 15   menta ideal, de acuerdo a la guía de
            juzgamiento de la NACA (1996)..............                     64

            Vacas Criollas que presentan una corna-
            menta aceptable pero no preferente de
Figura 16
            acuerdo a la guía de juzgamiento de la
            NACA (1996)...........................................          64

            Formas de cornamenta inadecuada para
            el vacas Criollas adultas, de acuerdo con
            a la guía de juzgamiento de la NACA
            (1996). De izquierda a derecha: Las
Figura 17   puntas de los cuernos no deben de estar
            dirigidas hacia adentro (primera); o hacia
            afuera (segunda). Tampoco son acepta-
            ble animales con cuernos dirigidos hacia
            abajo (tercera) o el tipo Watusi o Brah-

                                       - viii -
man (cuarta)……………………………..                                       65

              Vacas Criollas que presentan una corna-
Figura 18     menta inadecuada, de acuerdo a la guía
              de juzgamiento de la NACA (1996).........                       65

              Forma de cráneo ideal en el ganado bo-
Figura 19     vino Criollo para rodeo, de acuerdo a la
              guía de juzgamiento de la NACA (1996).                          66

              Animales Criollos que presentan una
              forma de cráneo ideal, de acuerdo a la
              guía de juzgamiento de la NACA (1996).
              Arriba, de izquierda a derecha: becerra
Figura 20
              de 12 meses, vaquilla de 2 a 3 años, toro
              de 2 a 3 años. Abajo, de izquierda a de-
              recha: novillo de 4 años, toro de 4 a 5
              años, vaca de 6 años…………………….                                   67

Figura 21.a   Berrendo colorado....................................           69

Figura 21.b   Colorado………………………………...                                         69

Figura 21.c   Negro........................................................   69

Figura 21.d   Berrendo negro.........................................         69

Figura 21.e   Berrendo hosco.........................................         70

Figura 21.f   Hosco……………………………………                                             70

Figura 21.g   Barzino.....................................................    70

Figura 21.h   Colorado careto........................................         70

Figura 21.i   Blanco manchado.....................................            70

Figura 21.j   Barroso.....................................................    70

Figura 21.k   Negro careto…………………………….                                        71

                                           - ix -
Figura 21.l   Moro.........................................................   71

Figura 21.m   Hosco careto.............................................       71

Figura 21.n   Rubio……………………………………                                             71

Figura 21.o   Berrendo barroso......................................          71

Figura 21.p   Berrendo barzino......................................          71

Figura 21.q   Retinto......................................................   72

Figura 21.r   Berrendo rubio..........................................        72




                                           -x-
IDENTIFICACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DE
 LAS POBLACIONES DE GANADO BOVINO
  CRIOLLO DE BAJA CALIFORNIA SUR
Introducción

      En América, la ganadería surge en el siglo XVI, cuando se in-
troduce de forma extensiva el ganado mayor, distribuyéndose en los
diversos ambientes ecológicos. En México, la ganadería se concibe
como la principal fuente de proteína y es la forma de uso del suelo
mas extendida en todo el país, lo cual le da una gran importancia
económica, social y ambiental (Guevara, 2001). Sin embargo, esta
actividad económica también deberá de ser amplificada en lo que a
sus alternativas de uso respecta.
      En la república mexicana, existe una gran diversidad genética
en bovinos, contándose con diferentes razas adaptadas a las diversas
regiones agroecológicas. Sin embargo, estas razas aún no están ca-
racterizadas completamente, por lo que se carece de datos confiables
para el diagnóstico de la situación actual que prevalece en las pobla-
ciones animales antes mencionadas.
      Las razas autóctonas de ganado poseen regularmente rasgos
valiosos, como por ejemplo resistencia a enfermedades endémicas y
adaptación a situaciones difíciles y a alimentos de baja calidad, ca-
racterísticas todas ellas deseables para una ganadería sostenible con
bajos insumos (De Alba, 1987).
      Entre los bovinos introducidos por los Españoles a la Baja
California, destacaron algunas variedades que una vez establecidos
en la península, quedaron expuestas al ambiente de la región durante
muchas generaciones y la selección natural produjo un animal (Crio-
llo) extremadamente resistente (Martínez, 1980).
      Los ganaderos de Baja California Sur generalmente comercia-


                                    -1-
lizan estos animales al año de edad o poco después, con un peso vi-
vo inferior a los 200 kg. La venta es a través de intermediarios loca-
les que surten la demanda de compradores provenientes de Baja Ca-
lifornia, principalmente. Dichos animales se pagan sobre la base del
peso vivo (9 pesos por kilogramo, o menos), no obstante, en el mer-
cado norteamericano son cotizados a mayor precio.
      En las comunidades del sur de Estados Unidos, los rodeos se
han extendido en una forma espectacular y el ganado ideal para las
suertes de lazo individual, en equipo o derribe, es el Criollo ya que
tiene el cuerno frontal, es pequeño y corre y se mueve ágilmente di-
ficultando la labor. En esta forma, ahora México exporta ganado con
estas características y simultáneamente empresarios y ganaderos
norteamericanos los estén empezando a criar para así poder reducir
la importación.
      Un animal sale unas 10 veces en cada noche para ser lazado y
esto ocurre de dos a tres veces por semana.
      Un becerro para rodeo de 12 a 18 meses (200 kg) se vende en
alrededor de 400 dólares mientras que un becerro para engorda del
mismo peso, en 280 dólares (a 62 centavos la libra de peso vivo). La
vida útil de un toro será de 5 años si es lazado por amateurs y de 2
años, en circuitos profesionales.
      La demanda anual de novillos es de 400,000 cabezas. La de-
manda creciente se debe a las características físicas de los animales
tales como su tamaño pequeño, agilidad, rusticidad, longevidad y
fortaleza. Lo anterior, aunado a la forma, tamaño y solidez de sus
cuernos (NACA, 1996). Entre los Estados Unidos y Canadá hay
40,000 rodeos profesionales, repartidos en ocho circuitos y con un

                                    -2-
millón de actos de lazo. Sólo entre Laredo y Brownsville hay cerca
de 60 arenas. Algunos de ellos con funciones de 240 horas consecu-
tivas, en donde se cobran 100 dólares por entrar al concurso y los
premios llegan a ser hasta de 100,000 dólares.
        Con base en el inventario ganadero reportado por SAGARPA
(2003) para Baja California Sur, se puede considerar que hasta 1999
en Baja California Sur existían al menos 169,188 bovinos, cuya dis-
tribución por municipio y proporción de animales Criollos se expre-
sa en el Cuadro 1.


Cuadro 1. Población de ganado bovino en Baja California Sur, proporción esti-
mada de animales Criollos y novillos para exportación con fines de rodeo.
Municipio         Número de bo-        Bovinos Crio-        Novillos/año3
                        vinos               llos
       1
Mulegé                 27,540              8,262                1,735
Comondú1                22,429              6,729                1,413
Loreto1                  6,685              2,006                 421
La Paz2                 60,159              9,024                1,895
Los Cabos2              52,375              7,856                1,650
Total                  169,188              33,876               7,114
1
  Se estima que del total de bovinos, el 30% son Criollos puros, el resto tienen
algún nivel de cruza con una raza especializada.
2
   Se estima que del total de bovinos, el 15% son Criollos puros, el resto tienen
algún nivel de cruza con una raza especializada.
3
  La oferta por municipio se obtuvo calculando que del total de bovinos Criollos
en cada uno de ellos, el 70% son hembras y de estas, el 60% paren una cría ca-
da año. Del total de los becerros nacidos, el 50% son machos para la venta, el
resto son hembras para seleccionar los reemplazos.


        La oferta potencial por municipio se obtuvo calculando que
del total de bovinos Criollos en cada uno de ellos, el 70% son hem-
bras y de ellas, el 60% paren una cría cada año. Del total de los be-
cerros nacidos, el 50% son machos para la venta, el resto son hem-

                                      -3-
bras. Tomando como base en lo anterior, se estima que se pueden
producir al menos 7,144 novillos al año para su exportación, lo cual
representa un ingreso bruto de al menos 25 millones de pesos.
      Considerando los planteamientos previos, resulta interesante
tener presente esa alternativa de desarrollo de la ganadería para Baja
California Sur, sobre todo para las zonas de mayor aridez y con base
en ello, el objetivo del presente estudio fue determinar las medidas
morfométricas del ganado bovino Criollo, importantes para su co-
mercialización con fines deportivos, estandarizadas por la Asocia-
ción Norteamericana de Ganado Corriente (NACA, 1996).




                                -4-
Revisión de literatura


Antecedentes históricos
      Ortiz (2001) hace una reseña breve de los antecedentes del
ganado Criollo, iniciando con la entrada del Uro del norte de Europa
a la península Ibérica y señalando que antes de Cristo los Celtas lle-
varon a esa región ganado domesticado del Asia Menor. Asimismo,
refiere que los romanos llevaron a esa península el ganado Blanco,
que posiblemente influyó en el ya existente. No obstante, relata que
fueron los moros, provenientes del norte de África, los que más in-
fluyeron en el desarrollo del bovino español. Con la expulsión de los
moros hacia el sur y luego de España, el ganado bovino fue poblan-
do esa parte de la península y dejó de ser una bestia de carga para
convertirse en fuente de carne, leche y piel.
      También menciona Ortiz (2001) que este ganado, que se en-
contraba en Andalucía fue el que Cristóbal Colón trajo por primera
vez a América en 1493 y fue desembarcado en la isla La Española.
El primer intento de introducción a tierra firme fue en 1510 al istmo
de Panamá.
      La ganadería bovina en nuestro país tiene sus antecedentes
históricos en las primeras reses que llegaron de Santo Domingo en
1521. En este viaje se desembarcó un lote de 30 reses en la rivera
del río Pánuco, muy cerca de Tampico, Tamaulipas (Ortíz, 1998).
      De acuerdo con Guevara (2001) los conquistadores trajeron
ganado bovino al continente Americano apareciendo por primera
vez en las Antillas en 1512, en México en 1520, en la región Inca en
1530 y en Florida en 1565.

                                 -5-
En 1539, en una expedición desde el centro de México, la
cual se realizó bordeando la Sierra Madre Occidental por el lado
oeste, hasta llegar al suroeste de los Estados Unidos, Francisco Váz-
quez de Coronado trae consigo bovinos, equinos, ovinos y caprinos
hacia el norte. Posteriormente, en 1565 Francisco de Ibarra fue mar-
cando con ganado su camino recorrido sobre el norte de México y
estableció algunas rancherías que serían la base de lo que mas tarde
constituiría el inicio de la ganadería extensiva del norte de México
(Ortiz, 1998), ya hacia fines del siglo XVI, el ganado se encontraba
hasta Nuevo México y para 1769 alcanzaba hasta la Alta California
(Guevara, 2001).


Origen y desarrollo del ganado Criollo en Baja California Sur
      Entre los bovinos introducidos por los Españoles a la penínsu-
la de Baja California, destacaban algunas variedades como la Caste-
llana, Andaluza, Murciana, Berrendas, las cuales han sido conside-
radas en su lugar de origen, como razas en serio peligro de extin-
ción. Una vez establecidos en la península, estos animales quedaron
expuestos al ambiente de la región durante muchas generaciones y
la selección natural produjo un animal relativamente pequeño, ex-
tremadamente resistente, y con gran habilidad para sobrevivir a base
de cactáceas.
      Algunos informes (Martínez, 1980) indican lo siguiente: los
primeros bovinos (30 reses) fueron introducidos a la península de
Baja California por los Jesuitas en 1697.
      De acuerdo con la reseña histórica comentada por Altable
(2002), la frecuente insuficiencia de la producción agrícola convirtió

                                -6-
a la ganadería en una actividad de importancia estratégica para la
permanencia del sistema misional en la península y los testimonios
indican que la carne y otros productos de origen animal constituye-
ron una parte fundamental de la alimentación de los pueblos. En este
documento se menciona que entre 1697 y 1700 existían alrededor de
938 cabezas de ganado vacuno. Informes posteriores que datan de
1743 y 1744 (Burrus, citado por Altable, 2002) destacan a las mi-
siones de San Ignacio, la Purísima, Guadalupe, Todos Santos, San-
tiago y San José del Cabo como las principales productoras de ga-
nado bovino. Se comenta también que de acuerdo a testimonios que
dejaron escritos los misioneros, todo el ganado era muy pequeño, al
grado de que de un buey apenas se obtenían tres o cuatro quintales
de carne y huesos. La leche apenas bastaba para los becerros. Men-
cionan que el ganado quedaba excesivamente flaco durante las tres
cuartas partes del año y vivía acostumbrado a comer cactáceas con
espinas hasta de dos pulgadas de longitud.
      En el año de 1772 un misionero Franciscano rindió un infor-
me del número de animales con que contaban la mayoría de las mi-
siones, reportándose un total de 1500, sin embargo, no se contem-
plan la gran cantidad de vacunos silvestres que para entonces pudie-
ron haber existido (Martínez, 1980).
      Las cifras correspondientes entre 1773 y el fin del periodo co-
lonial de acuerdo con informes dominicos sobre las misiones de Ba-
ja California se observan en el Cuadro 2.
      Los dominicos realizaron dos censos en once misiones de la
Baja California, en 1782 y en 1800 reportando con base en ello
3,552 y 3,950 reses, respectivamente.

                                -7-
Cuadro 2. Población de ganado bovino en las misiones de la mitad sur de la
Baja California en diferentes etapas de 1773 a 1800.

                                               Año

Misión                   1773   1774   1778   1782   1794   1799   1800

San Francisco Javier                    196

San Ignacio                     215    4000   500

San José de Comondú              57           128

Mulegé                    32                                        100

La Purísima Concepción 1042      74            60                   422

Guadalupe                 120                 243    500

Todos Santos              703   671    1701   888                   729

Santiago                  22            140   280    600

San José del Cabo          45   154     302                 546
(tomado de Altable, 2002).


      En un informe fechado en 1781 se dice que la mayoría de los
rancheros peninsulares eran productores en pequeño, familias que se
valían de unos cuantos animales domésticos y del producto de sus
huertas para el sustento diario y que la producción ganadera regu-
larmente satisfacía la demanda local de carne, leche y demás pro-
ductos de origen animal. Se expresa también que para las primeras
décadas del siglo XIX, las actividades agropecuarias habían crecido
(Altable, 2002).
      De acuerdo con el relato histórico (1821-1860) de Trejo
(2002), debido a que la producción agrícola era limitada, la sobrevi-
vencia de los pobladores peninsulares dependió en mayor medida


                                  -8-
del ganado bovino. Esta especie fue cuantitativamente y cualitati-
vamente predominante en la economía local.
      Desde los primeros aportes de ganado a la Baja California,
hubo animales que formaron núcleos de ganado cimarrón. Dichos
núcleos se multiplicaron libremente y para las décadas de 1830 a
1840 se llegaban a ver grandes grupos de reses silvestres, sobre todo
al norte de La Paz, en los llanos de Hiray y de Magdalena.
      El aumento de las manadas silvestres y la importancia de la
ganadería como base económica de Baja California Sur dieron lugar
a la publicación de un bando en 1838, en el cual el gobierno ordenó
efectuar rodeos generales y el establecimiento de hatos controlados,
entre otras cosas (Martínez, 1980).
      Según datos de 1857 (Trejo, 2002), el hato bovino estaba in-
tegrado por unas 80,000 cabezas, concentradas la mayor parte en el
extremo sur de la península (69%).
      De acuerdo con los reportes de González y Rivas (2002a) en
el transcurso de la segunda mitad del siglo XIX, la ganadería sudpe-
ninsular empezó a registrar cambios importantes en su sistema de
producción. Aunque siguió siendo una ganadería preponderante-
mente extensiva ya se realizaban algunas prácticas como la estabu-
lación y desarrollo de infraestructura como pozos, corrales y moli-
nos de viento, principalmente en los ranchos de los ganaderos con
más de 500 cabezas de ganado. Sin embargo, hasta principios del
siglo XX, el único ganado que existía en la región era el Criollo. Las
primeras noticias sobre cruzamiento del ganado bovino se encuen-
tran en 1904, fecha en que en algunos ranchos de la municipalidad
de La Paz, principalmente se llevaron a cabo cruzas con ganado

                                -9-
americano. Para 1910, la cantidad de bovinos encastados ascendía a
1,085 animales. Se dispone de un inventario ganadero entre 1887 y
1910 (Cuadro 3).


Cuadro 3. Población de ganado bovino en el territorio sur de la Baja California
entre 1887 y 1910.

                                               Año

 Municipalidad      1887     1896    1897     1899     1902    1909     1910

 San José del
                     6000    6536    17528    16206    5910    5992     5910
 Cabo

 Santiago                            10902    15571    2195    6088     3835

 San Antonio                         7394     5933     3980   12000     4000

 Todos Santos                3944    3912     4625     1295    7245     1295

 La Paz                              13820    12320    7110   14377     7110

 Comondú            850              7330     8720     5750    7940     5850

  Mulegé                           17170      24058    922     9632     9646
(tomado de González y Rivas, 2002a).


       No obstante la limitaciones que siempre ha impuesto la esca-
sez de lluvias, algunos relatos históricos (González, 1997) indican
que para el año de 1900 el total de bovinos en el distrito sur de la
Baja California era de 73,493 cabezas y la mayor concentración
(32.7%) se encontraba en la municipalidad de Mulegé (24,058 cabe-
zas). A raíz del impulso que la compañía el Boleo dio a esta activi-
dad económica, para el año de 1913 dicha compañía había fundado
44 ranchos ganaderos y solamente la compañía contaba con más de
5000 reses, criollas en su mayoría, reportándose que parte de esos

                                    - 10 -
animales fueron introducidos desde el estado de Sonora.
Algunos de esos ranchos se encuentran en ruinas, tal es el caso de
Las Pozas, al sureste de San Ignacio (Figura 1).




Figura 1. Imágenes de las ruinas de lo que fue la casa (arriba, izquierda) y el
pozo para abrevadero (arriba, derecha) del rancho ganadero Las Pozas. Imá-
genes del típico corral de piedra (abajo, derecha) construido por la compañía
El Boleo y la casa de los vaqueros (abajo, izquierda) del original rancho Santa
Ana, actualmente en ruinas.


       Otros ranchos en la misma zona como, El Carricito, Las Cue-
vitas, La Cueva, El Mezquital, San Regis, etc. (Figura 2) actualmen-
te se encuentran operando, algunos en manos de familiares de quie-
nes fueran vaqueros o capataces cuando El Boleo dejó de operar es-
tas empresas.


                                    - 11 -
Figura 2. Imagen de una pila para almacenamiento de agua que actualmente
es utilizada como corral en el rancho El Carricito (arriba, izquierda). Pila pa-
ra almacenamiento de agua, construida por la compañía El Boleo en el rancho
Las Cuevitas y reparada por los propietarios actuales (arriba, derecha). Moli-
no de viento utilizado para abrevar el ganado en el rancho La Cueva (abajo,
izquierda). Corral de piedra del rancho San Regis (abajo, derecha).


       También se hace referencia a núcleos pequeños de ganado
bovino lechero (no mas de 70 cabezas) explotadas en la población
de Santa Águeda, cerca de Santa Rosalía, B.C.S. (González, 1997).
       El desarrollo ganadero en algunos momentos se vio limitado
por epizootias como la de carbón sintomático ocurrida en 1907. Los
estragos causados fueron importantes ya que el censo ganadero de
1910 reporta que la población bovina del distrito sur de la Baja Cali-
fornia se redujo en casi un 40% (52,429 cabezas), conservándose la
supremacía en la producción ganadera por parte de la municipalidad

                                    - 12 -
de Mulegé, con un total de 9,646 cabezas que representaban el
25.6% del hato en el distrito. Para 1911 se registró una recuperación
de casi el 40% del hato, pasando de la última cifra mencionada a un
total de 73,269 cabezas (González y Rivas, 2002b).
      Martínez (2002), en su relato histórico de la economía de Baja
California Sur de 1960 a 1990, señala que desde el punto de vista
comercial, la ganadería no ha representado una fuente de ingreso
económico externo relevante para la región en general. Su impor-
tancia radicó en su función de autoconsumo, o para consumo local.
Durante el periodo de 1944 a 1999 pasó de un crecimiento a una
disminución del hato y luego a la estabilización del mismo (Cuadro
4).
      Martínez (1980) menciona en su obra que los primeros bovi-
nos cebú fueron introducidos al territorio de Baja California Sur en
la década de los años 40 del siglo XX, sin embargo la cantidad de
animales fue muy limitada y la influencia genética en la población
fue escasa. Posteriormente, a finales de los años 50 se volvieron a
introducir animales cebú los cuales se distribuyeron principalmente
entre los ganaderos de la zona sur de la entidad. En la década de los
60’s este autor señala que la afluencia de ganado cebú a la entidad
aumentó considerablemente, formándose incluso, en el municipio de
La Paz una estación de cría de ganado cebuino.
      En la década de los 70’s, además de aumentar la afluencia de
razas cebuinas, principalmente Brahman, empezó la introducción de
toros Suizos y Charolais, principalmente. En gran medida, la infor-
mación anterior corresponde a adquisiciones que se hicieron a través
de programas de carácter oficial.

                                - 13 -
Cuadro 4. Cabezas de ganado bovino en Baja California Sur, entre 1944 y
1999.
 Año                                         Cabezas de ganado
 1944                                             29147
 1961                                             283000
 1970                                             161493
 1971                                                 --
 1975                                                 --
 1980                                             144700
 1994                                             140564
 1999                                             154465
(tomado de Martínez, 2002).


        Sin embargo, también se ha tenido influencia de animales de
diversas razas introducidas por iniciativa de algunos ganaderos en
forma particular en las fechas mencionadas. No obstante lo anterior,
durante la década de los 70’s el ganado que predominaba en los
agostaderos de la entidad era el Criollo (Martínez, 1980). Sin em-
bargo, los datos que arrojó el VII censo agropecuario (INEGI, 1991)
indican que para fines de la década de los 80’ solamente el 37.5% de
los bovinos de campo eran Criollos aparentemente puros, el resto
era ganado cruzado (46.6%) o puro (15.9%) de diversas razas. Ac-
tualmente, se estima que la proporción de bovinos Criollos no es
superior al 25% del total de cabezas en la entidad.
        La mayor influencia de razas bovinas diferentes al Criollo
(Brahman, Charolais, Simental, Suizo, y muchas razas sintéticas) se
ha tenido desde principios de la década de los 90’s a través de pro-
gramas oficiales. De acuerdo con información obtenida de la Unión


                                - 14 -
Ganadera Regional de Baja California Sur, de 1993 al 2001 se han
introducido al estado alrededor de 600 sementales de razas diversas
que se ubicaron principalmente en ranchos de los municipios de La
Paz y Los Cabos.
      Si consideramos que la población de ganado de campo se ha
mantenido entre 150 mil y 170 mil cabezas, aproximadamente entre
1970 y el inicio del nuevo siglo, y si tomamos en cuenta que alrede-
dor del 42% del total de animales de este tipo son vientres, deduci-
mos que el número de vientres en etapa reproductiva ha girado alre-
dedor de las 70 mil cabezas. Aparentemente la cantidad de sementa-
les introducida es pequeña para generar un cambio genético consi-
derable a corto plazo. Sin embargo, las observaciones que hemos
realizado en 250 ranchos ganaderos de la entidad nos indican todo
lo contrario. La influencia genética ha sido lo suficientemente gran-
de, al grado de que actualmente, al menos en los sitios señalados
(considerados los mas representativos en cuanto a la existencia de
ganado Criollo), se estima que no mas de un 25% de los animales
son Criollos puros y el resto ya tiene algún nivel de cruza con otras
razas. La mayor parte del ganado Criollo son vacas adultas y sola-
mente en el 5% de los ranchos existen sementales Criollos. En la
mayoría de esos ranchos se cuenta a la fecha con sementales de al-
gún grupo racial diferente al Criollo, ya sea en forma pura o cruza-
da. Esto implica que en muy pocas generaciones, el ganado Criollo
podría ser absorbido y los animales que conserven aún sus genes
serán producto de cruzas con un valor comercial inferior si se pre-
tendiera comercializarlos al mercado norteamericano como bovinos
para rodeo.

                               - 15 -
Características fenotípicas del ganado bovino Criollo
      Sobre la descripción fenotípica de este ganado, no se conoce
que haya algún estudio específico al respecto, salvo lo que de acuer-
do a observaciones y recorridos, se ha escrito esporádicamente (Fie-
rro y Torres, 1996; Lozano, 1996 y Ríos, 1997).
       El ganado Criollo Mexicano es producto de casi 500 años de
selección natural. Haber sobrevivido en desiertos y montañas, en
condiciones tan adversas en donde ninguna otra raza lo pudo lograr,
soportando sequías, parásitos y enfermedades, sin atención alguna y
sobre todo el haber sido marginado a áreas de forrajes escasos y de
mala calidad, ha dado por resultado una raza con una adaptabilidad
excepcional (Porter, 1991; Ortiz, 1996).
       El ganado Criollo que se desarrolla en las zonas montañosas
y en el fondo de las barrancas de la Sierra Madre Occidental, es de
talla más pequeña que el mismo Criollo de otras latitudes y altitudes
(Ríos, 1997). Se adapta especialmente bien en áreas pobres donde
las condiciones climáticas, topográficas y nutricionales son difíciles
para otras razas (Young y Abbott, 1985; Porter, 1991).
      Hernández (1996) menciona que el bovino Criollo Colombia-
no, el cual tiene el mismo origen que el de rodeo, es un animal de
mansedumbre natural, sobresaliente en fertilidad, habilidad materna
y longevidad; es tolerante a altas temperaturas, humedad ambiental
e intensa radiación solar, siendo también resistentes a los ectoparási-
tos, no presentan dificultad al parto y tienen terneros fuertes al na-
cimiento.
      Martínez (1980) comenta que el ganado Criollo de Baja Cali-
fornia Sur en épocas de sequía, conserva sus energías en forma sa-

                                - 16 -
bia: su apetito sexual disminuye drásticamente, no corre, su paso es
mesurado y en horas de calor reposa bajo la sombra de algún arbus-
to. Sin embargo, en época de lluvias la fertilidad se eleva a niveles
sorprendentes de hasta un 55%.
         En cuanto a otras características, Hernández (2001) indica
que el peso promedio al nacer del ganado de rodeo en Chihuahua es
de 18 kg. En tanto que el peso al nacer de un ternero Español de la
raza Rubia Gallega moderna es de 49 kg (Sánchez et al., 2000). En
estudios realizados en Colombia en el ganado Sanmartinero, el peso
al nacer en las hembras fue de 26.1 kg y el de los machos de 27.4 kg
(Martinez et al., 1996). Por otra parte, el peso al destete del ganado
de rodeo es de 70 kg a los 8 meses de edad y 100 kg a los 12 meses,
y por lo general se destetan solos (Fierro y Torres, 1996). En otro
estudio sobre el ganado Criollo de Bolivia, las hembras pesan al
destete (8 meses) 146 kg y los machos 159 kg (Rojas et al., 2000 ).
Mientras que en el Criollo Colombiano el peso al destete de las
hembras es de 161 kg y el de los machos 171 kg (Martínez et al.,
1996).
      El peso de los novillos de rodeo a la venta fluctúa entre 150 y
170 kg, teniendo estos animales aproximadamente de 24 a 30 meses
de edad (Fierro y Torres, 1996). Al respecto, en el ganado Sanmar-
tinero a la edad de 16 meses las hembras pesan 215 kg y los machos
232 kg (Martínez et al., 1996). Por su parte, en el Criollo Boliviano,
las hembras al año de edad pesan 188 kg y los machos 211 kg. Pro-
bablemente, esta diferencia se deba a que el Criollo Sudamericano
ha sido sujeto a programas de selección en países como Colombia y
Bolivia, además de tener recursos forrajeros abundantes (regiones

                                 - 17 -
tropicales). El ganado Criollo de Baja California Sur, es de talla
pequeña ya que los animales adultos en promedio pesan 246 kg (Es-
pinoza et al., 2000). Sin embargo, Martínez (1980) cita que un ani-
mal Criollo de 36 meses pesa 292 kg.
      Por otra parte, en un estudio realizado en Chihuahua encon-
traron que los toros no llegan a pesar más de 380 kg y las vacas no
más de 300 kg (Fierro y Torres, 1996). Las razas Españolas de las
que desciende este ganado, pesan en promedio actualmente en Es-
paña más de 700 kg los toros y mas de 400 kg las vacas (Sánchez
Belda, 1986) pesos muy superiores a los del ganado de Baja Cali-
fornia Sur, obviamente también como resultado de una selección
genética y mejor nutrición. Rojas et al. (2000) reportan que en el
Chaco Boliviano, el peso promedio de las hembras es de 397 kg y el
de los machos 450 kg a una edad de más de 3 años.
      En cuanto a otras características fenotípicas, Fierro y Torres
(1996) y Ríos (1997) mencionan que los toros Criollos de Rodeo
presentan prepucio recogido y testículos de tamaño mediano. En un
estudio morfométrico realizado en el novillo Criollo Mexicano Mix-
teco de Puebla, Méndez et al. (2000) mencionan que los novillos de
1.94 años, con peso promedio de 176.5 kg tuvieron un diámetro tes-
ticular de 25.4 cm. En Colombia, se encontró que existe una alta
relación de la circunferencia escrotal (CE) de machos Criollos San-
martinero con su desarrollo corporal y principales características
seminales, de donde se desprende que los machos a los 12 meses de
edad tienen una CE de 21 cm con 206 kg de peso; a los 15 meses,
23.6 cm con 207 kg; a los 18 meses, 25.7 cm con 250 kg; a los 24
meses, 31.2 cm con 342 kg; a los 30 meses, 34.9 con 450 kg; y a los

                               - 18 -
36 meses, 37.9 cm con 538 kg (Jiménez et al., 1996).
      Siguiendo con la descripción, Fierro y Torres (1996) y Ríos
(1997) mencionan que las vacas criollas de rodeo tienen ubres pe-
queñas pero bien implantadas. La piel es gruesa y bien pigmentada,
con diferentes colores de pelaje como el negro, rojo (retinto y casta-
ño), berrendo en negro, berrendo en colorado, berrendo barroso y
moro, entre otros. Probablemente esta diversidad se deba a que co-
mo lo afirma Pérez (2000) las razas españolas bovinas que formaron
al ganado Criollo de América, sin orden de importancia fueron: Pi-
renaica Asturiana, Leonesa, Serrana, Blanca Cacereña, Avileña,
Salmantina, Negra Andaluza, Lidia, Retinta, Rubia Gallega y Anda-
luza, las Berrendas, Cardenas y Salinera.
       Fierro y Torres (1996) y Ríos (1997) indican que el ganado
de Rodeo presenta lomo y grupa casi rectos, con sacro elevado y
cola larga de inserción alta. El cuello es corto y con cabeza bien in-
sertada la cual puede ser ligeramente cóncava, aunque por la mezcla
de razas, también existen cabezas alargadas y de perfil convexo. Las
orejas son generalmente pequeñas y peludas. Hernández (1996) y
Poli (1996) por su parte, definieron a los bovinos Criollos Colom-
bianos como animales con predominio de una sola capa de pelo, ca-
beza con cuernos, piel bien pigmentada y ombligo corto, despren-
dimiento alto de la cola y dorso de apariencia ensillada.
      En Baja California Sur, Espinoza et al. (2000) citan que el
perímetro del cuerno para animales adultos es de 18.4 cm, con una
longitud promedio del cuerno de 121.6 cm. Fierro y Torres (1996)
encontraron que la encornadura del Criollo de rodeo en Chihuahua
es de longitud mediana, con base fuerte y gruesa. Las vacas presen-

                                - 19 -
tan cuernos más grandes y abiertos que los machos, siendo común
que los cuernos estén dirigidos hacia adelante y arriba. Méndez et
al. (2000) estudiando el ganado Criollo Mixteco de Puebla, afirman
que el perímetro de la base de los cuernos es de 21.34 cm. Al res-
pecto, Poli (1996) indica que en el Criollo Argentino, aunque pre-
senta variación en forma y tamaño de los cuernos, en las hembras
crecen lateralmente y luego se curvan hacia delante para terminar
hacia arriba y afuera.
       El color de los cuernos puede ser negro, blanco y blanco con
punta negra. Las pezuñas en algunos animales son de color negro y
en otros de color blanco y también la combinación de los dos, son
consistentemente duras, propias del ganado de montaña (Fierro y
Torres, 1996; Ríos, 1997).
       González-Dávalos (1986) define al ganado Criollo, de tamaño
que varía según la localidad y fertilidad del suelo, y esta variación
de tamaños es notable, su promedio es de 1000 a 1200 libras en los
toros de edad madura, y de 600 a 900 libras en las vacas en la mis-
ma edad y buenas condiciones. De color que también varía, se en-
cuentran abundantemente todos los colores, todos los tonos y pintu-
ras caprichosas, debido a una completa mezcla de ellos. Uno de sus
principales caracteres consiste en la encornadura, generalmente
grande y abierta, pero excepcionalmente larga la de los toros Texa-
nos.
       Mendoza (1996) opina que son muchos los aspectos que no se
han estudiado con detenimiento sobre esta raza. Por ejemplo, las
curvas de crecimiento en términos de peso corporal y de otras carac-
terísticas fenotípicas, estudios que ofrecerían la base para la selec-

                                - 20 -
ción y mejoramiento de la raza.
      La introducción de las razas cebuinas en las zonas marginales,
donde no pudieron sobrevivir las razas Británicas, puso en riesgo los
núcleos existentes de Criollos puros (Poli, 1996). Sin embargo, en
México no se ha cuantificado cual ha sido el riesgo de desaparición
del Criollo por la introducción de razas especializadas. Por otra par-
te, Ríos y Hernández (1998) opinan que en aquellos lugares donde
la disponibilidad de recursos forrajeros era abundante, el encaste
con razas europeas fue un éxito, el cual limitó al Criollo de rodeo a
regiones de escaso valor pecuario.
       Hasta finales el Siglo XIX, para la crianza del ganado Criollo
Mexicano fue común el aprovechamiento libre de los montes, sin
más límites que el mismo ganado quisiera marcar. Todavía en los
albores del siglo pasado, los propietarios del ganado tenían derecho
sobre tanta superficie, como sus animales llegaran a andar en busca
de pastos, agua o sombra. El monte era de uso común y todos lo
aprovechaban sin cercos ni ejidos, y la cantidad de ganado no signi-
ficaba ninguna presión sobre el uso de las tierras de pastoreo (Pérez
y Cañez, 1995).
      Inchausti y Tagle (1967) y Rouse (1977) afirman que debido
a severas deficiencias nutricionales y a los factores ambientales ad-
versos, y seguramente a la consanguinidad, la talla del ganado Crio-
llo se ha reducido significativamente, lo cual a sucedido con este
tipo de ganado en todo el continente Americano.
      Por su parte, Salazar y Cardozo (1981) comentan que el bovi-
no Criollo en América Latina respondió a las condiciones adversas
con alta reproducción, longevidad fecunda y una estabilidad genéti-

                                  - 21 -
ca de “población sana”. Como elemento irrebatible de su adapta-
ción, muestra una fertilidad tanto o más alta que cualquier otra raza
moderna.
      Así mismo, De la Torre (1981) opina que el ganado Criollo de
Latinoamérica por su extraordinaria adaptación al ambiente, se des-
arrolló durante siglos a costa de la pérdida de su productividad, de
ahí que se asocie a menudo con un comportamiento productivo de
baja calidad. Sin embargo, este mismo autor comenta, que de acuer-
do a estudios realizados en condiciones controladas de manejo, sa-
nidad y alimentación, muestran que el ganado Criollo puede compa-
rarse favorablemente con el ganado europeo o cebuinos, y superar-
los en cuanto a fertilidad.
      Debido a las condiciones geográficas y de manejo de esta ex-
plotación, las hembras criollas de rodeo alcanzan su pubertad
aproximadamente a los 3 ó 4 años de edad, dependiendo de la dis-
ponibilidad de alimento (Chavira et al., 2000).
      De igual manera, en el ganado Criollo de rodeo, la producción
de leche varía entre 1 y 4 lt/d, lo que a veces resulta insuficiente pa-
ra mantener al becerro y producir quesos o consumirla, esto último
se lleva a cabo entre los meses de agosto y octubre (Fierro y Torres,
1996).
      Aunque la mayoría de las vacas criollas de rodeo paren cada
dos años, debido a deficiencias nutricionales y al mantenimiento
prolongado del becerro, y aún comparados con hembras Españolas
retintas que destetan sus crías entre los 5 y 7 meses de edad (García
de Francisco, 2000), se les consideran de buena fertilidad, con por-
centajes de parición altos y sin problemas al parto por tener crías

                                 - 22 -
pequeñas. Las vacas criollas de rodeo son excelentes madres, por lo
que hay baja mortandad de crías (Fierro y Torres, 1996; Chavira et
al., 2000).
      En el ganado Español, origen de ganado Criollo de rodeo, el
61.7% de los partos se lleva a cabo entre los 2.5 y 3.5 años de edad
en vacas de raza Alvileña-Negra Ibérica (Gonzáles-Stagnaro y de la
Fuente, 2000).
      La mayoría de las razas adaptadas al clima tropical presentan
una edad tardía a la pubertad y al primer parto, en comparación con
las razas especializadas de climas templados (Tobón et al., 1996),
reportando que el ganado Blanco Orejinegro de Colombia presentó
un mejor comportamiento reproductivo (37 meses edad al parto)
comparado con el Cebú (43 meses).
      En un estudio realizado por Hernández (1984) sobre la locali-
zación y comportamiento del ganado Criollo Mexicano para deter-
minadas características en los estados de Oaxaca, Guerrero, Chia-
pas, San Luís Potosí y Baja California Sur, señala que en algunas de
éstas regiones, el primer celo se presenta a los 23 meses de edad con
un peso de 176 kg.
      Experiencias de otros países productores de ganado Criollo,
como es el ganado de Cuba, las hembras inician su vida reproducti-
va a los 23 meses de edad con 306 kg de peso y logran su primer
parto a los 39 meses (Orta, 2000). Entre tanto, en el ganado Criollo
de Bolivia, la edad al primer parto es de 34.5 meses, con un interva-
lo entre partos de 415 días y 88% de fertilidad para vacas con más
de dos partos. La producción promedio de leche del hato con ternero
al pie es de 1,200 lt/vaca/lactancia; donde las vacas rinden 5 lt/día,

                                - 23 -
sin considerar los 3 lt que consume el ternero diariamente antes del
destete (Rojas et al., 2000).
      Por otra parte en el Caribe, el ganado Criollo de la isla de
Guadalupe, manifiesta una fertilidad muy buena (85%) y alta longe-
vidad, ya que el 40% de las vacas son capaces de producir más de 7
partos en su vida reproductiva (Naves et al., 2000). Las vacas crio-
llas de Cuba son desechadas en promedio a los 10 años de edad. Sin
embargo, el 37.5% de las vacas con partos registrados, se eliminan
del rebaño después de los 12 años de edad, el 27.7% a los 13 años y
el 14.9% a los 14 años de edad (Brito et al., 2000).
      Poli (1996) reporta que el ganado Criollo Argentino tiene un
75% de pariciones y 2% de mortandad, mientras que Rojas et al.
(2000) afirman que en el Criollo Boliviano, la mortandad promedio
en los últimos 10 años es 5% para terneros en lactancia y 2.8% para
animales mayores de un año.
Respecto a la resistencia a enfermedades y garrapatas, el ganado
Criollo de rodeo tiene mayor resistencia que el ganado de razas de
carne (Fierro et al., 1993). En estudios llevados a cabo en el ganado
Criollo Argentino bajo condiciones similares a otras razas, muestran
una resistencia natural mayor a las infecciones (Poli, 1996).
      De Alba (1987) por su parte, señala que el ganado Criollo
Blanco Orejinegro de Colombia, es un caso único de resistencia a
Dermatobia hominis, barrenador que causa graves problemas en las
zonas tropicales.


Importancia económica
      Bajo las condiciones climáticas del estado de Baja California

                                - 24 -
Sur, el ganado Criollo podría ofrecer la rentabilidad que otras razas
no pueden ofrecer, ya que los animales exóticos presentan piernas
cortas, pezuñas blandas, su lengua es sensible a las espinas y su cen-
tro termorregulador no está adaptado para soportar elevadas tempe-
raturas (Martínez, 1980). Las características propias del ganado
Criollo lo han convertido en un animal, además de adaptado a un
ambiente difícil, en un tipo de individuo altamente deseable en acti-
vidades recreativas como el lazo y la tumba de novillos (Espinoza et
al., 2000). Los mismos autores comentan que si no se encuentra un
mercado que aumente su valor, su población está destinada a dismi-
nuir a cantidades que comprometan seriamente la estabilidad genéti-
ca del recurso. Esto debido a que los programas oficiales de gobier-
no promueven el cruzamiento de ganado Criollo con razas especia-
lizadas en la producción de carne y leche.
      Los costos de producción del ganado Criollo en el Norte de
México son mínimos, prácticamente se limitan al uso de tierras de
pastoreo con vegetación nativa y el aprovechamiento de esquilmos y
pequeñas labores de cultivo. Este ganado proporciona una especie
de “banco viviente” constituyendo el patrimonio de comunidades
marginadas, al que pueden recurrir en situaciones de necesidad eco-
nómica (Fierro y Pámanes, 1998).
      Los Norteamericanos encontraron en el Criollo Mexicano, el
atleta bovino perfecto para espectáculo de rodeo. Es un animal fuer-
te, perfectamente formado, de poderosos y grandes cuernos, muy
bien balanceado entre su musculatura, tendones, cuartos y osamenta;
ágil, rápido, inteligente y noble (Bermúdez, 1997).
      Fierro y Torres (1995), recomiendan que el ganado Criollo de

                                - 25 -
rodeo no debe ser cruzado con otras razas, ya que pierde su valor
para la exportación, y que salvo para el consumo local, tampoco se-
ría bien aceptado en el mercado nacional. En el mercado de exporta-
ción, los buenos cuernos de un novillo de rodeo, que tiene un precio
entre los $300 a $400 USD, son más preciados que un becerro No. 1
de 300 libras de peso (136kg) aproximadamente a $0.90 de dó-
lar/libra, equivalentes a $270 USD.
      Según Spawn (1998) de la Asociación de Criadores de Gana-
do de Rodeo (NACA) en Estados Unidos, se necesitan aproxima-
damente 250,000 novillos al año en los eventos de rodeo amateur y
profesional tan sólo para el evento de lazo doble, demanda que está
lejos de cubrirse, por lo que los novillos de rodeo “son reciclados”,
apareciendo repetidamente en diversos circuitos de rodeo hasta que
físicamente se imposibilitan o agotan, de tal forma que los “novillos
frescos” (“Fresh corrientes”) tienen una demanda y precio especial
más alto (Fierro y Torres, 1996). También se recurre a los cuernos
de plástico y a los animales cruzados de Longhorn.
      Comenta Ortiz (1998) que en Canadá se envían a los corrales
de engorda los novillos Mexicanos y locales (criados por los indios
Cree), después de haber sido utilizados en las suertes de rodeo, y
que contra la creencia, el ganado Criollo Mexicano es eficiente en el
aprovechamiento de raciones con grano, y sus canales se venden a
restaurantes “gourmet” y tiendas especializadas en carne magra y
carne orgánica, a precios muy elevados. También aclara, que un as-
pecto que frecuentemente se pasa por alto es la relación co-
sto:beneficio. Si tomamos en cuenta el hecho de que el Criollo re-
quiere de una menor inversión en infraestructura y manejo, que es

                               - 26 -
ganado muy fértil, longevo y que necesita de una menor calidad y
cantidad de forraje, además de un buen precio en el mercado de ex-
portación, se obtiene como resultado, que sea más productivo por
unidad de superficie que otras razas, sobre todo en terrenos pobres
de baja producción forrajera.


Importancia ecológica
      En términos de biodiversidad, es obvia la necesidad y conve-
niencia de conservar la genética del ganado Criollo, que a su vez
presenta una amplia gama de subtipos como son: tropicales, subtro-
picales, del antiplano central, de las sierras frías y áreas costeñas
(Chavira et al., 2000).
      El ganado Criollo de rodeo es de bajo impacto ecológico, y
por su equilibrio con el medio ambiente, utilizando arbóreas, arbus-
tivas, frutos y diversas plantas, se le ha llamado en algunas ocasio-
nes el “ganado ecológico” (Fierro y Pámanes, 1998).
      Ortiz (1998) comenta que las área arboladas de montes y sel-
vas que quedan en México, pueden aprovecharse con el ganado
Criollo Mexicano sin necesidad de destruirlas, protegiendo de esta
manera la ecología del país, la cual se encuentra gravemente deterio-
rada. Este mismo autor indica que el Criollo es capaz de consumir
forrajes tan toscos con los cuales otras razas sucumbirían. Tiene la
capacidad de vivir en matorrales y selvas donde lejos de destruirlos
se integran al medio ambiente, al permitir a través de su aparato di-
gestivo el aprovechamiento de las hojas de árboles y arbustos que
consumen.
      La gran adaptación a los ecosistemas de México que han ad-

                                - 27 -
quirido estos animales, a través de una estricta selección natural, es
vital conservarla y aprovecharla para la protección de diversos eco-
sistemas, dado que el ganado Criollo es considerado de bajo impac-
to ecológico, debido a sus hábitos alimenticios (ramoneo) y menores
requerimientos nutricionales que permiten tener una mayor carga
animal de ganado por área, en comparación con las razas especiali-
zadas que tienen requerimientos de forrajes más altos (Instituto de
Ecología, A.C., 2000).
      Los Criollos pueden contribuir a la conservación de los eco-
sistemas, o contribuir a que se diseñen sistemas de producción pe-
cuaria con requerimientos de bajo insumo, manteniendo el equili-
brio de los sistemas, ya que representan un gran recurso como bioti-
po y reserva de material genético, que por lo menos hasta ahora les
ha permitido sobrevivir (Tewolde, 2000).


Importancia de la conservación
      Los problemas a que se enfrentan los recursos genéticos ani-
males en el mundo son según expertos de la FAO (1995) son 1) la
disminución de la variabilidad genética dentro de razas; esto es bási-
camente un problema de las razas o líneas altamente productivas
mantenidas en zonas templadas y empleadas en sistemas intensivos
de producción; 2) la rápida desaparición de razas locales y líneas de
animales domésticos a través de la introducción de razas exóticas y
3) los climas cálidos y húmedos y otros ambientes hostiles comunes
a los países en desarrollo. En reconocimiento a ello, varios esfuerzos
se están haciendo para desarrollar programas y proyectos sobre el
manejo y conservación de los recursos genéticos animales. Tales

                                - 28 -
esfuerzos incluyen las diversas reuniones celebradas en el ámbito
nacional, regional e internacional.
      Los bovinos Criollos constituyen un recurso genético desarro-
llado en los ecosistemas americanos. Su valor más alto reside en la
capacidad de adaptación al ambiente. Para alentar su preservación y
promover su evolución, se debe tener en cuenta, que no se trata de
una “preservación por mera preservación”. Lo que se busca es utili-
zar su capacidad de resistencia al medio ecológico, y su función
económica y social; con el objeto de combinar la capacidad adapta-
tiva con los requerimientos de producción y productividad del mer-
cado moderno (Salazar y Cardozo, 1981).
      Al respecto, Chavira et al. (2000) opinan que los recursos ge-
néticos animales forman parte de la diversidad biológica existente.
La variación genética presente en el ganado Criollo está seriamente
amenazada por la introducción de diversas razas para formar siste-
mas de producción poco viables en la región donde se produce.
      Esta diversidad según De Alba (1987) significó una excelente
variabilidad genética, de tal forma que el número limitado de anima-
les pudo reconformar su constitución genética a los diferentes ecoti-
pos adaptados, unos a condiciones tropicales y subtropicales y otros
a condiciones áridas y semiáridas, incluido un tipo adaptado a las
zonas montañosas.
      Por otro lado, Ulloa et al. (1998) señalaron que al realizar un
estudio sobre la diversidad genética en grupos de ganado Criollo
Mexicano provenientes de regiones de Guerrero, Nayarit, Durango y
Chihuahua, así como Criollos lecheros Centroamericanos, Holstein
y Hereford, se encontró que el ganado Criollo de Guerrero está muy

                                - 29 -
cercano a las razas especializadas y que no hubo diferencias entre el
ganado Criollo lechero y el ganado Criollo de Chihuahua, y que en
los grupos nativos se dio una relación positiva de la frecuencia del
alelo B con la latitud, aunque sólo se observaron diferencias signifi-
cativas entre Guerrero y Chihuahua.
      Otro estudio realizado por Rusell et al. (1999), donde se
muestrearon cinco regiones del estado de Chihuahua y toros Crio-
llos del estado de Tamaulipas, se encontró que las frecuencias aléli-
cas difirieron según la localización geográfica y se detectaron alelos
específicos para tres de las regiones. También descubrieron que el
ganado Criollo tiene mayor diversidad genética que las otras razas
domésticas, habiéndolo comparado con Angus, Hereford, Charolais
y Simmental.
      En Colombia, Hernández (1996) afirma que los Criollos han
estado sometidos a la selección natural por cerca de 500 años en un
medio muy poco mejorado por el hombre, sin haber sido sometidos
durante este tiempo a programas de selección artificial intensos por
características de producción propiamente dichas. En consecuencia
los Criollos han adquirido adaptación natural a las condiciones tro-
picales y su variabilidad genética es escasa en el ámbito mundial,
hecho que hace que el germoplasma Criollo sea más valioso. Con
todas estas características antes mencionadas, Espinoza et al. (2000)
citan que es oportuna la producción de novillos destinados a la ex-
portación.
      Es bien sabido que los programas de conservación genética
son costosos y difíciles de impartir, siendo el paso inicial, la evalua-
ción de recursos genéticos locales y la selección de poblaciones

                                 - 30 -
apropiadas para su conservación (FAO, 1981; Loeschcke et al.,
1994).
      El propósito de este tipo de programas es el prevenir la pérdi-
da de material genético que pueda no tener un valor aparente en la
actualidad pero que podrá ser de gran valor en circunstancias futuras
que aún desconocemos (Alderson, 1990; Hall y Bradley, 1995).

Estrategias para la conservación de los recursos genéticos anima-
les
      Las principales actividades a realizar para la conservación y
manejo de los recursos genéticos animales de acuerdo con Steane
(1992), se discuten a continuación:
      Encuesta y determinación de la población de animales do-
mésticos. La estimación precisa de la identidad y abundancia de ra-
zas, líneas y población de animales de importancia agrícola actual o
potencial es el primer paso para la implementación de un programa
de conservación. Se requiere un extensivo programa para evaluar el
germoplasma que necesita conservarse por razones biológicas, eco-
nómicas, ecológicas o sociales. El reporte de la FAO describe las
estrategias de manejo para poblaciones que requieren preservarse de
acuerdo con el número de hembras reproductoras. La federación Eu-
ropea de Zootecnia estableció que la calificación "en peligro" se
otorgue cuando la cifra fuera inferior a 1000 vacas. Sin embargo,
debido al aislamiento genético, a las condiciones climáticas y a los
grandes riesgos sanitarios, el tamaño de las poblaciones debe dupli-
carse o triplicarse en los países en desarrollo (Comte, 1991).
      Caracterización fenotípica y genotípica de los recursos ge-

                                - 31 -
néticos animales. La población de animales nativos o Criollos de
Latinoamérica ha sido reducida en número. Un problema de especial
interés es que muy pocas razas y líneas de animales en los países en
desarrollo han sido caracterizadas adecuadamente por sus rasgos
productivos y aptitud. La introducción de razas "mejoradas" a los
países en desarrollo es generalmente a expensas de las razas criollas
o nativas adaptadas a las condiciones locales a través de la selección
natural.
      A menudo, los efectos del vigor híbrido del cruzamiento en-
mascaran la pérdida de adaptación genética (Frich y Vercoe, 1982).
La caracterización fenotípica genotípica permitirá la comparación
con otras poblaciones.


Implementación de biotecnologías para la conservación de la va-
riación genética
      El material genético puede ser preservado según Lake (1986)
de tres maneras:
i) Conservando y reproduciendo una población in situ.
ii) Conservación ex situ (congelando gametos y embriones), y
iii) Almacenamiento y transferencia de núcleos y DNA en un banco
de genes.
      Conservación y reproducción de una población in situ. La
conservación in situ permite a la población animal y al ambiente
evolucionar juntos e implica la conservación de los animales en el
ambiente bajo el cual se han desarrollado o en el agrosistema donde
están produciendo. En un enfoque más amplio, la conservación in
situ también incluye el manejo del ecosistema para la producción

                                - 32 -
sustentable de alimento (Hammond, 1994).
       El principal problema técnico de la conservación para los di-
seños in situ es el muestreo de los animales. Se sugiere que, para
mantener una mayor variabilidad genética, el número de machos a
usar debe ser mayor que el número requerido en los esquemas de
reproducción comercial. Si la retrocruza es posible, machos de la
raza a conservar deben ser apareados con hembras de otra raza hasta
absorberlas por cuatro o más generaciones y entonces las crías po-
drían ser consideradas como una población de animales conserva-
dos.
       El cruzamiento con los mejores animales utilizando un siste-
ma reproductivo de núcleos abiertos podría facilitar el programa de
manejo genético y mejoramiento de la raza, línea o población. El
sistema reproductivo de núcleos abiertos ha sido recomendado por
Steane (1992) combinado con la técnica de Ovulación Múltiple y
Transferencia de Embriones (OMTE). OMTE permite potencial-
mente un progreso mayor en los países en desarrollo que los méto-
dos tradicionales de selección animal (CATIE, 1992).
       En la práctica, se establece un núcleo genéticamente superior
de un rebaño o un hato investigando la población básica de hembras
sobresalientes. A estas hembras "elite" se les aplica OMTE para ob-
tener embriones que serán transplantados a vacas receptoras de la
población base. Las crías resultantes son evaluadas genéticamente y
de ellas se seleccionan los mejores machos como reproductores, que
son usados para mejorar la población base, mediante servicio natural
así como por inseminación artificial (Comte, 1991).
       Para conservar a una especie de interés es indispensable con-

                               - 33 -
tar con una población relativamente grande de animales para reducir
los problemas de consanguinidad normalmente asociados a pobla-
ciones pequeñas. Los efectos de consanguinidad son usualmente
más detrimentales para rasgos de sobrevivencia y reproducción que
para rasgos de crecimiento o calidad del producto. La mejor opción
para reducir el efecto de la consanguinidad parece ser el esquema de
mínima consanguinidad en el cual cada macho y cada hembra con-
tribuyen con una cría a la siguiente generación y evitando el apa-
reamiento entre parientes (Folch y Jordana, 1998). Sin embargo,
factores técnicos y económicos generalmente limitan el número total
de individuos a muestrear y/o el número de gametos o embriones a
preservar por individuo. Smith (1984) identificó tres principios que
deben aplicarse cuando esas limitantes están presentes: a) muestrear
más lotes o hatos eligiendo pocos individuos de cada lote, en vez de
seleccionar muchos individuos de pocos lotes o hatos. b) conservar
lotes que son genética y fenotípicamente diferentes en vez de aque-
llos que son similares. c) conservar lotes como líneas puras en vez
de grupos genéticos para mantener diversas combinaciones de ras-
gos influenciados genéticamente y para proveer futura flexibilidad
en recombinación de los lotes conservados.
      Conservación ex situ de los recursos genéticos animales. Ex
situ es el mantenimiento de una población fuera de su ambiente
normal y la criopreservación de gametos y/o embriones.
      El congelamiento del semen permitiría la conservación del
material genético contenido en los espermatozoides por lo tanto, es
de gran valor para conservar la diversidad genética. Al igual que en
la transferencia de embriones, el riesgo y costo del transporte de

                               - 34 -
semen es menor que el transporte del animal para servicio natural.
Así mismo, el uso de semen congelado puede eliminar las cuarente-
nas y disminuir los riesgos de la transmisión de enfermedades
(Brem, 1990).
      En los últimos años las técnicas sobre la colección, almace-
namiento y transferencia de embriones de bovinos han sido simpli-
ficadas considerablemente con el desarrollo de técnicas no quirúrgi-
cas y métodos para conservar embriones. Cabe mencionar que la
criopreservación ha sido utilizada como un método de almacena-
miento de material genético en algunos animales domésticos ame-
nazados de extinción.
      Otra técnica de criopreservación, que parece ser más prome-
tedora que la conservación de los embriones en nitrógeno líquido, es
la vitrificación. La vitrificación es la solidificación de un líquido
logrado por una elevación extrema en viscosidad durante el enfria-
miento (Rall, 1991).
      La recuperación de ovocitos y la fertilización in vitro de éstos
es otra realidad en bovinos, sin embargo, es un proceso que requiere
cirugía y técnicas de cultivo de órganos (Brem, 1990). Una alterna-
tiva es la obtención de ovocitos maduros a partir de la recuperación
de ovocitos inmaduros de animales sacrificados. Se ha demostrado
que es posible madurar y fertilizar in vitro los ovocitos para luego
ser congelados y almacenados en nitrógeno líquido o trasplantados a
hembras donadoras de las cuales se producen crías viables (Brem,
1990; Holm et al., 1996).
      El núcleo de cada célula contiene toda la información genéti-
ca. Esto abre la posibilidad de preservar la información genética de

                               - 35 -
un animal en la forma de células o núcleo celular.
      La conservación ex situ con animales vivos fuera de su am-
biente natural significa que la relativa superioridad en ese ambiente
puede reducirse o perderse. Este riesgo debe ser evaluado dentro del
contexto de otros riesgos asociados con la conservación in situ. En
algunas situaciones la tasa reproductiva y supervivencia de los ani-
males puede ser incrementada en las condiciones de un programa ex
situ. Sin embargo, los programas de conservación ex situ e in situ
son ambos de valor en la conservación de los recursos genéticos
animales, por lo que el uso apropiado de ambos pudiera ser com-
plementario en la conservación de poblaciones pequeñas considera-
das de valor.
      Con la información actual, obtenida de proyectos que tienen
por objetivo el mapeo genético del bovino por ejemplo, se dispone
de sondas moleculares conseguidas por medio de clonación de áci-
dos nucleicos, que permiten identificar marcadores genéticos, los
cuales están asociados a loci de características cuantitativas (QTL
por sus siglas en inglés). Estos a la vez están involucrados con la
expresión de rasgos fenotípicos cuantitativos como el crecimiento y
características de la canal. Tal información está siendo almacenada
en bancos de genes. Para ello, los bancos de genes y el almacena-
miento de espermatozoides y embriones congelados por periodos
prolongados de tiempo, abren la posibilidad de mejorar los procesos
de conservación ex situ de recursos genéticos animales, principal-
mente aquellos ubicados en la categoría de riesgo de extinción (Rall,
1991).



                               - 36 -
Costos de la conservación
      Los principales costos de la conservación genética incluyen:
la identificación y caracterización de ejemplos representativos de las
poblaciones de animales que van a ser conservados; el manteni-
miento de grupos de genes en poblaciones vivas y/o la colección y
preservación de gametos y embriones; administración de los pro-
gramas de conservación; y la menor producción de las poblaciones
conservadas (Fitzhugh, 1984).
      La menor producción de las poblaciones conservadas y su fal-
ta de competencia en los sistemas comerciales es a menudo la razón
por la cual se encuentran en riesgo de ser desplazados por animales
con valor comercial. Presumiblemente, esos animales superiores
comercialmente se seguirán mejorando, por lo tanto, la probabilidad
de que los animales conservados tengan un valor comercial en el
futuro descansa en los posibles cambios en el ambiente o requeri-
mientos del mercado. Smith (1984) considera que sólo si se espera
una ganancia de 5 a 10% en eficiencia económica, valdría la pena
conservar a las especies nativas con fines económicos.
      Estos argumentos económicos en contra de la conservación de
las especies conservadas tiene sentido con relación a las razas bien
caracterizadas de los países desarrollados. Sin embargo, no son tan
válidos para los países en desarrollo en los cuales los sistemas y
comportamientos productivos de las razas adaptadas no han sido
caracterizados debidamente y continúan siendo utilizados.




                                - 37 -
Materiales y métodos


Descripción del área de estudio
       El estudio comprendió las diferentes áreas ganaderas del esta-
do de Baja California Sur, dispersas por toda la geografía de la enti-
dad.
       Localización y extensión. El Estado de Baja California Sur,
se localiza en la península de Baja California, el Noroeste de la Re-
publica Mexicana, se sitúa entre los paralelos 22º 52' 40" y 28º de
Latitud Norte, y los meridianos 109º 25' 28" hasta los 115º 04'
45" de Longitud Oeste del Meridiano de Greenwich. La posición del
estado en la latitud señalada lo ubica dentro de la influencia del cin-
turón de los desiertos que corre alrededor del globo terráqueo (Flo-
res, 1998). La extensión de la entidad es de 73,948 km2 con una di-
visión política la constituyen los municipios de Mulegé, Loreto,
Comondú, La Paz y Los Cabos (Figura 3) cuyas localizaciones se
expresan en el Cuadro 5 (SEMARNAT, 2003).


                                                Figura 3. Estado de Baja
                                                California Sur y sus mu-
                                                nicipios (tomado de SE-
                                                MARNAT, 2003).




                                - 38 -
Cuadro 5. Localización geográfica de los municipios que integran el estado de
Baja California Sur.
 Municipios                    Latitud Norte            Longitud Oeste

 Mulegé                          28º 00' 00"              112º 45' 52"
 Loreto                               --                       --
 Comondú                         26º 33' 01"              111º 39' 03"
 La Paz                          24º 35' 17"              110º 51' 29"
 Los Cabos                       23º 40' 14"              109º 53' 21"
(tomado de SEMARNAT, 2003).


       Fisiografía. De acuerdo a la descripción hecha por INEGI
(2003), el estado es recorrido por una serranía de origen volcánico,
prolongación de la cordillera que atraviesa de un extremo a otro toda
la península. Las cumbres más elevadas se encuentran en las sierras
de la porción norte, donde alcanzan de 2,000 a cerca de 3,000
m.s.n.m.
       Como ha sido detalladamente descrito por Flores (1998), el
relieve de Baja California Sur está constituido por una cordillera
alargada que recorre la mayor parte del estado. En su parte norte es-
tá formada por la sierra de San Francisco, el volcán de Las Vírgenes
y la sierra de Santa Lucía, después se ensancha y se eleva dando lu-
gar a la sierra de Guadalupe, mas hacia el sur se angosta y desciende
en elevación, hasta desaparecer como la sierra de La Giganta, en el
istmo de La Paz. En el sur, se encuentra otra cordillera, la sierra de
La Laguna. Al norte de esta se sitúa la sierra de Las Cruces y al este
la sierra de La Trinidad.
       Todo el espacio geográfico que ocupa la península queda
comprendido en las provincias fisiográficas que se aprecian en la

                                   - 39 -
Figura 4.




Figura 4. Provincias fisiográficas en que se subdivide el estado de Baja Cali-
fornia Sur (tomado de INEGI, 2003).


       El desierto de San Sebastián Vizcaíno se ubica en la parte no-
roeste de la entidad y es compartida con el estado vecino de Baja
California; hacia el oriente limita con la Sierra de La Giganta, al
oeste y sur con el Océano Pacífico. En el sur, la discontinuidad tiene
un afloramiento bastante extenso de rocas lávicas y presenta varios
cráteres. Ocupa una extensión de 15,759.57 km2. En forma general,
predominan las llanuras con dunas, aunque hay también sierras en el
oeste y mesetas en la porción sur.

                                   - 40 -
En cuanto a la vegetación, el matorral sarcocaule se desarrolla
básicamente de Punta Eugenia a la Sierra de San José de Castro; la
vegetación de desiertos arenosos, en gran parte de la zona centro del
Desierto de San Sebastián Vizcaíno; y la vegetación halófita, en las
áreas de colindancia con la subprovincia de la Sierra de La Giganta.
       Lo que se conoce como Sierra de La Giganta, comprende una
superficie de 30,785.36 km2. Aquí es notable la presencia de apara-
tos volcánicos al norte y sur del paralelo 26 grados. La Sierra de La
Giganta forma parte de la Cordillera Peninsular, en cuya topografía
dominan las sierras altas con mesetas y mesetas basálticas con caña-
das.
       En general, el tipo de vegetación de mayor distribución es el
matorral sarcocaule. Los suelos existentes ahí son vertisoles.
       La discontinuidad denominada Llanos de la Magdalena está
situada en la parte centro-oeste del estado. Fisiográficamente, tiene
estructura con forma de una depresión. Ocupa una superficie de
16,755.74 km2. La porción noroeste y más de la mitad de la zona
costera de la discontinuidad están formadas por llanuras con dunas,
hacia los límites de la sierra se localizan algunas bajadas y lomeríos.
La vegetación dominante es el matorral sarcocrasicaule de neblina.
Los suelos predominantes son los xerosoles.
       La discontinuidad del Cabo se extiende al sur del Trópico de
Cáncer y es la parte final de la provincia. Ocupa una extensión de
7,612.67 km2. La característica más destacada es la presencia de un
conjunto de sierras que se extiende, de norte a sur, desde el costado
oriental de la Bahía de La Paz hasta cerca de Cabo San Lucas. De-
ntro de este conjunto montañoso existen dos áreas de poca pendien-

                                - 41 -
te: los valles de Los Planes y el de Santiago.
       En las partes bajas se desarrolla matorral sarcocaule; en la
parte media se desarrolla selva baja caducifolia, y por arriba de los
1,000 m.s.n.m. se encuentra bosque de encino, de encino-pino y de
pino-encino.
       Hidrografía. Sudcalifornia no cuenta con ríos o corrientes de
agua superficial permanentes; sus arroyos son corrientes que condu-
cen agua exclusivamente en épocas de lluvia o por un cierto tiempo
después. Por eso, su única fuente confiable de agua es la subterrá-
nea, disponible en los acuíferos distribuidos a todo su largo los cua-
les están sobreexplotados. Algunos arroyos parecen ser permanen-
tes, sin embargo el agua se debe a la presencia de algún represo que
la retiene durante algún tiempo en una poza o tinaja (Figura 5).




Figura 5. Pozas naturales que retienen agua de lluvia la mayor parte del año,
son utilizadas para abrevar ganado y en algunos casos como en el Rancho El
Corral de Piedra (izquierda) del municipio de La Paz, el agua es bombeada o
acarreada en cubetas para regar pequeñas áreas de cultivo.
       Las pozas y tinajas son estanques naturales, asentados sobre
materiales impermeables (Figura 6).


                                   - 42 -
Figura 6. El fondo de las tinajas está constituido por piedra (izquierda) o barro
(derecha).


       El represo es una obra hidráulica relativamente común en al-
gunas rancherías de sudcalifornia (Figura 7).




Figura 7. Represo construido con piedra y recubierto con malla ciclónica.


       El agua almacenada generalmente proviene de ojos de agua,
manantiales o corrientes de arroyo en la época de lluvias (Figura 8).



                                     - 43 -
Figura 8. Ojos de agua localizados en el municipio de Mulegé, en los Ranchos
Santa Ana (izquierda) y Jesús María (derecha).


       En ciertos casos se observa que en algún tramo el arroyo con-
duce agua que después desaparece y vuelve a brotar más adelante.
Esta condición es utilizada por los rancheros para construir norias o
pozos con pocos metros de profundidad sobre el lecho de los arro-
yos (Figura 9).




Figura 9. Pozos a cielo abierto de baja profundidad, utilizados en ranchos
ganaderos del municipio de La Paz.



       Para la extracción del agua con fines de abrevar al ganado los
ganaderos utilizan poleas con cuerda tirada a mano o por una mula o
bien recurren al molino de viento o papalote (Figura 10).



                                   - 44 -
Figura 10. Polea rústica utilizada para extraer el agua de un pozo a cielo
abierto con 105 metros de profundidad en el Rancho Las Cuevitas en el muni-
cipio de Mulegé (izquierda). Ese sistema se utiliza cuando el papalote (dere-
cha) tiene alguna falla mecánica o cuando la falta de aire hace imposible su
funcionamiento.


       La extracción de agua de pozos profundos para riego agrícola
ha sido muy grande y ha ocasionado abatimiento de los mantos
acuíferos, con descenso del nivel de agua de los pozos, en algunos
casos por debajo del nivel del mar, propiciándose la intrusión salina
(Flores, 1998).
       Suelos. Los suelos que predominan en Baja California Sur
son de tipo areno-arcilloso, con pH alcalino (Martínez, 1980).
       Climatología. En general, el clima de Baja California Sur
puede ser clasificado como de desierto de costa oeste de baja latitud
y su aridez solo se ve disminuida a lo largo de las serranías altas
como la sierra de La Laguna. La clasificación de climas de Köppen,
en su mayoría, da al estado un clima muy árido y desértico. Los ti-
pos dominantes de clima son: tipos muy secos BW (con lluvias en
verano e invierno, escasas todo el año) en prácticamente todo el es-


                                   - 45 -
tado; tipos secos BSo (con lluvia en verano y escasa a lo largo del
año) en las cumbres de las sierras de San Francisco, Guadalupe, La
Giganta, Las Cruces y estivaciones de la sierra de La Laguna; tipos
templados subhúmedos; con un porcentaje de precipitación invernal
entre 5 y 10.2% en las cumbres de la sierra de La Laguna (Flores,
1998).
      De acuerdo con INEGI (2003), en Baja California Sur, los
climas que prevalecen son los muy secos semicálidos y cálidos, cu-
yas características principales son lo extremoso de sus temperaturas
diurnas y la gran sequedad ambiental. Ello se debe a la interacción
de los factores: latitud, el relieve y las corrientes marinas. De los
climas templados, el único que se localiza en el estado es el sub-
húmedo con lluvias en verano, cuya área de distribución está situada
en la porción sur, dentro de la zona intertropical. Los demás climas
de la entidad pertenecen al clima seco, los cuales varían desde el
semiseco semicálido, que es el de menor distribución, hasta el muy
seco semicálido, que abarca las áreas más extensas.
      La temperatura media anual tiene rangos desde 16° C hasta
24° C con máximas absolutas de 34° C a 50° C en diferentes áreas.
Las temperaturas mínimas se registran entre los 2 y 7° C en el norte
y el sur de la entidad, respectivamente. En los meses de invierno, las
masas de aire polar invaden a la península y enfrían aún más el am-
biente durante la noche, por lo cual se producen las heladas en el
estado; excepto en la franja costera occidental, comprendida desde
el paralelo 26° norte hasta la Bahía Sebastián Vizcaíno, donde impe-
ran los climas muy secos semicálidos.
      La precipitación pluvial varía de 10 mm en algunos lugares de

                                - 46 -
la parte norte, hasta 750 mm en la Sierra de la Laguna. En forma
general se puede hablar de una precipitación media anual de 180
mm. Sin embargo, es interesante observar que la lluvia mas repre-
sentativa en una zona árida no es el valor promedio sino la moda; ya
que ésta representa la lluvia mas frecuente que ocurre a lo largo del
tiempo, y que en Baja California Sur es de solo 100 mm (Flores,
1998). Entre la tercera y la quinta parte del total de la precipitación
anual en la entidad, está dada por lluvias de invierno.


Fases de trabajo
      La metodología utilizada para el desarrollo del presente estu-
dio constó de dos fases, una fase técnica y otra de mercado y norma-
tividades.
      Fase técnica. La fase técnica del estudio estuvo basada en vi-
sitas directas a ranchos ganaderos en los diferentes municipios. En
cada predio se tomó una muestra de animales para llevar a cabo las
mediciones corporales de importancia para quienes demandan el ga-
nado bovino Criollo con fines deportivos.
      Originalmente se propuso un muestreo estratificado en el
cual, los estratos estarían constituidos por los municipios (Mulegé,
Loreto-Comondú, La Paz y Los Cabos) y los subestratos estarían
formados por el número de cabezas de ganado bovino por rancho
(ranchos con 100 animales o menos y ranchos con más de 100 ani-
males). Sin embargo, dado que los ranchos en los que predomina el
ganado Criollo tienen en su mayoría no más de 100 cabezas, los
subestratos fueron eliminados del diseño de muestreo.
      Los tamaños de muestra para cada estrato fueron establecidos

                                - 47 -
a partir de un intervalo de confianza al 99%, considerando para ello
una amplitud del intervalo igual al 10% del promedio de cabezas por
rancho dentro del estrato correspondiente; y tomando una varianza
por estrato calculada a partir de una característica fenotípica (altura
a la cruz) medida en un grupo de vacas adultas (de tres partos o
mas). Con base en lo anterior, el tamaño de la muestra para cada es-
trato se estableció como:
      ⎛ z2 ×s2   ⎞
 ni = ⎜ 2
      ⎜ w i      ⎟ donde:
                 ⎟
      ⎝          ⎠

ni = tamaño de la muestra para el i-esimo estrato
z2 = valor tabular al cuadrado del área bajo la curva normal al 99%
s2 = varianza del número de cabezas para el i-esimo estrato
w2i = amplitud al cuadrado del intervalo para el i-esimo estrato
      Los estratos estuvieron constituidos por los municipios, de
acuerdo al número de cabezas de ganado bovino con que cuentan.
      Una vez aplicada la ecuación se resolvió que el tamaño de
muestra para cumplir con los objetivos de esta fase del estudio es
como se muestra en el Cuadro 6.
      El los municipios de Los Cabos y Comondú-Loreto fue omi-
tida la medición de animales. En el primero por contar con una pro-
porción muy baja de bovinos Criollos con respecto al total de ani-
males y debido a que la mayor parte de estos animales están ubica-
dos en la zona serrana de difícil acceso y por tratarse de individuos
en su mayoría con escaso manejo y difíciles de capturar. Esta última
razón prevaleció también para Comondú-Loreto.




                                - 48 -
Cuadro 6. Número de animales que de acuerdo al planteamiento anterior se ne-
cesitan medir en sus características corporales para cumplir con el objetivo del
presente trabajo.
Municipio                                               Cabezas
Mulegé                                                    225
Loreto-Comondú                                            200
La Paz                                                    400
Los Cabos                                                 300
Total                                                     1125




         No obstante los valores anteriores (Cuadro 6), en los munici-
pios de La Paz y Mulegé la cantidad de animales evaluados fue su-
perior, dada la disponibilidad de animales y las facilidades prestadas
por los ganaderos (800 y 650 en la primera y la segunda zona, res-
pectivamente). En estos dos municipios están ubicados los únicos
predios en los cuales fue posible tomar medidas corporales en ma-
chos de diferentes edades. El número de animales medidos quedó
distribuido de la manera que se indica en el Cuadro 7.
         El número de ranchos visitados representó el 10% del total de
predios ganaderos con no más de 100 cabezas de ganado bovino,
dentro de cada estrato, de acuerdo a los datos reportados por el
INEGI (1991), como se indica en el Cuadro 8.
         Los ranchos visitados fueron seleccionados en forma aleato-
ria, tomando como base los predios registrados en cada una de las
cabeceras municipales y delegaciones dentro del municipio corres-
pondiente.
         En cada rancho se seleccionaron de manera aleatoria los ani-
males en los que se tomaron las medidas corporales importantes pa-

                                    - 49 -
ra fines deportivos como la altura, peso corporal, longitud del cuer-
po, largo de la grupa; perímetro torácico, perímetro y longitud de los
cuernos y la forma de los cuernos.


Cuadro 7. Número de animales utilizados para determinar las medidas corpora-
les del ganado Criollo en los municipios de La Paz y Mulegé.
Edad                  Hembras                                Machos
               La Paz      Mulegé                     La Paz      Mulegé
1                50           25                        60           60
2                50           50                        40           50
3               100           45                        30           40
4               100           80                        10           10
5               150          150                        0            0
6               100           50                        0            0
>6              100          100                        0            0
Total           650          500                       140          160




        Esas variables de importancia comercial fueron sometidas a
un análisis de componentes principales y clusters utilizando la me-
todología establecida por el SAS (1989) con el fin de determinar la
proporción de animales dentro de cada municipio, que se ajusta a los
patrones que exige la Asociación Norteamericana de Ganado Co-
rriente en los Estados Unidos de Norteamérica, de acuerdo a lo esta-
blecido en la Guía para la Evaluación de Ganado Corriente (1996).
        El reporte de resultados se hace de manera integral, conside-
rando el valor para cada variable de manera general, ya que la varia-
ción observada entre los animales de los diferentes municipios es
muy escasa.


                                   - 50 -
Cuadro 8. Número de ranchos visitados en los diferentes municipios del estado
de Baja California Sur.
Municipio                                             Ranchos
Mulegé                                                   50
Loreto-Comondú                                           50
La Paz                                                   95
Los Cabos                                                50
Total                                                   245


         En los predios seleccionados se aplicó un cuestionario que
contiene preguntas relacionadas con los diferentes componentes de
los sistemas de producción como alimentación, mejoramiento gené-
tico, reproducción animal, sanidad, uso de agostadero, comercializa-
ción, infraestructura, etc. (Anexo 1). Las respuestas fueron utiliza-
das para definir los sistemas de producción y hacer un diagnóstico
de su situación.
         Las variables contempladas en el cuestionario se analizaron a
través de estadísticos descriptivos. A partir de este análisis se identi-
ficó el sistema de producción dentro de cada municipio.


         Fase de mercados y normatividad. Esta parte de la metodo-
logía será descrita con detalle en la parte correspondiente al reporte
del estudio de mercado, como uno de los productos comprometidos
en el presente estudio.




                                   - 51 -
Resultados y discusión


Peso corporal
      Cabe señalar que el peso corporal, así como el resto de las ca-
racterísticas se midieron durante la temporada de sequía (junio a
agosto), por lo tanto la primera variable podría resultar diferente si
se cuantifica fuera de dicha temporada. En el Cuadro 9 se puede ver
que en las hembras, los valores en el peso corporal varían de 115 ±
12 kg a 255 ± 9 kg entre los animales de 1 año y aquellos mayores
de 6 años de edad, respectivamente. Valores similares fueron encon-
trados por Hernández (2001) en hembras Criollas de la Sierra de
Chihuahua (115 y 168.5 kg para hembras de 1 y 2.5 años, respecti-
vamente. El peso reportado por los mismos autores para vacas adul-
tas (7 años) fue de 234 kg. Sin embargo, Rojas et al. (2000) repor-
tan un peso promedio de 397 kg en vacas Criollas Bolivianas adul-
tas. Esa diferencia con el Criollo Mexicano probablemente deriva de
los programas de selección para características productivas a que se
ha sujetado el ganado Criollo Sudamericano (Ríos, 1997).
      El peso corporal de los machos varió de 130 ± 8 kg en anima-
les de 1 año de edad, aproximadamente, hasta 345 ± 15 kg en toros
de 4 años o más (Cuadro 9). El peso de los becerros de 1 año resultó
mayor al reportado por Hernández (2001) para el ganado de rodeo
de la Sierra de Chihuahua (111 a 115 kg). Sin embargo, pudo obser-
varse también que a los 24 meses, los toretes de Baja California Sur
son más livianos (170 ± 10 kg) que los señalados por el autor men-
cionado (165 a 196 kg). No obstante, los toros adultos en ese estudio


                                - 52 -
pesaron entre 293 y 314 kg, valores que resultan inferiores a los del
presente trabajo. De lo anterior, tal vez no sea pertinente tratar de
explicar las razones ya que las diferencias de peso constatadas fue-
ron registradas en condiciones muy diferentes.


Cuadro 9. Peso vivo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes
edades.

Edad               Número de animales                     Peso (kg)
(años)
                 Hembras        Machos             Hembras        Machos

1                   75            120              115 ± 12       130 ± 8

2                  100             90              168 ± 10      170 ± 10

3                  145             70              218 ± 7       250 ± 12

4                  180             20              235 ± 6       345 ± 15a

5                  300                             250 ± 5

6                  150                             253 ± 10

>6                 200                              255 ± 9
a
 Corresponde al peso de toros de 4 años de edad o mayores.


         Los pesos referidos en este trabajo para el ganado Criollo de
Baja California Sur se encuentran dentro de los límites recomenda-
dos por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente (hasta
1000, 800 y 400 libras para toros, vacas adultas y novillos de sobre-
año, respectivamente).


Longitud escapuloisquial (largo del cuerpo)
         La longitud escapuloisquial varió de 95 ± 6 a 139 ± 6 cm en-


                                   - 53 -
tre hembras de 1 año de edad y mayores de 6 (Cuadro 10). Valores
superiores (152 cm) fueron reportados en vacas Criollas adultas en
Uruguay (Fernández et al., 1998). Sin embargo, en el Criollo de la
Sierra de Chihuahua se reporta una longitud corporal de 80.6 a
104.5 cm y de 87.2 a 108.7 cm en dos zonas ganaderas diferentes,
para hembras de 1 y 6 años, respectivamente (Hernández, 2001).
       La longitud del cuerpo de los machos en el presente trabajo
fue de 98 ± 5 cm en animales de 1 año, hasta 128 ± 10 cm en toros
de 4 años de edad o mayores (Cuadro 10).


Cuadro 10. Longitud del cuerpo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de
diferentes edades.
Edad (años)        Número de animales            Longitud del cuerpo (cm)

                 Hembras         Machos            Hembras          Machos

1                   75             120               95 ± 6         98 ± 5

2                  100             90               110 ± 6         110 ± 6

3                  145             70               117 ± 5         117 ± 6

4                  180             20               128 ± 5        128 ± 10a

5                  300                              136 ± 5

6                  150                              139 ± 6

>6                  200                               139 ± 6
a
  Corresponde a la longitud del cuerpo de toros de 4 años de edad o mayores.


       Valores inferiores fueron establecidos por Hernández (2001)
en machos de diferentes edades en la sierra Tarahumara (81, 90 y
110 cm; y 79, 94 y 104 cm en individuos de edades que fluctuaron
entre los 11 y 74 meses, aproximadamente, en dos regiones de la

                                    - 54 -
sierra de Chihuahua).
       Por su parte, Méndez et al. (2000) reportan que en el Criollo
Mixteco, el largo del cuerpo en novillos para exportación es de 111
cm a los 12 meses de edad, aproximadamente.


Longitud de la grupa
       La longitud de la grupa que se constató en el presente estudio
varió de 29 ± 5 a 45 ± 5 cm entre hembras de 1 a 6 años o mas de
edad, respectivamente, (Cuadro 11).


Cuadro 11. Longitud de la grupa (media ± DE) de hembras Criollas de diferen-
tes edades, medida de la punta del ala del íleon a la punta del isquion.

Edad               Número de animales           Longitud de la grupa (cm)

1                          75                            29 ± 5

2                          100                           32 ± 5

3                          145                           37 ± 5

4                          180                           40 ± 4

5                          300                           41 ± 4

6                          150                           45 ± 5

>6                         200                           45 ± 5


       Valores similares para vacas Criollas adultas de Uruguay fue-
ron referidos por Fernández et al. (1998).


Altura a la cruz
       La altura a la cruz en las hembras Criollas contempladas en el


                                   - 55 -
presente estudio se incrementó con la edad, de 101 ± 5 a 117 ± 5 cm
en animales de 1 año, hasta aquellos mayores de 6 años, respectiva-
mente (Cuadro 12).


Cuadro 12. Altura a la cruz (media ± DE) de hembras y machos Criollos de
diferentes edades.

Edad               Número de animales                 Altura a la cruz (cm)
(años)
                 Hembras          Machos             Hembras         Machos

1                   75              120               101 ± 5        100 ± 4

2                   100             90                105 ± 5        107 ± 5

3                   145             70                110 ± 6        115 ± 7

4                   180             20                112 ± 6       120 ± 7a

5                   300                               115 ± 5

6                   150                               117 ± 6

>6                   200                               117 ± 5
a
  Corresponde a la longitud del cuerpo de toros de 4 años de edad o mayores.


         Valores similares fueron constatados por Hernández (2001)
en hembras criollas de Chihuahua hasta los 6 años de edad, sin
embargo, las vacas mayores de esa edad fueron de menor talla que
las del presente estudio. De las razas de ganado bovino que
Martínez (1980) refiere como antecesoras del ganado Criollo Mexi-
cano, la Española Retinta (Beteta, 1996) y Negra Andaluza (García
et al., 1990) tienen una altura a la cruz de 139 y 135 cm, respecti-
vamente. los machos, la altura registrada en el presente estudio fluc-
     En
tuó entre 100 ± 4 cm en animales de 1 año, hasta 120 ± 7 cm en to-


                                    - 56 -
ros de 4 años de edad o mas (Cuadro 12). Un tamaño inferior fue
observado por Hernández (2001) en ganado Criollo para rodeo de
11 meses de edad (94 cm). Sin embargo, en ese trabajo los toros
adultos resultaron con una alzada a la cruz similar a los de Baja Ca-
lifornia Sur.


Perímetro torácico
      El perímetro torácico en la hembras varió de 120 ± 7 a 153 ±
7 cm entre animales de 1 año y aquellos con 6 o mas años de edad
(Cuadro 13). Valores superiores (164 cm) fueron reportados por
Fernández et al. (1998) para vacas Criollas adultas de Uruguay.
      El perímetro del tórax en los machos del presente trabajo fue
de 122 ± 6, 137 ± 6, 145 ± 8 y 151 ± 10 cm en animales de 1, 2, 3 y
4 años o mas.


Longitud del cuerno
      La longitud de los cuernos se incrementó de acuerdo a la edad
de los animales, de 10 ± 3 cm en hembras de 1 año hasta 27 ± 3 cm
en vacas mayores de 6 (Cuadro 14). Valores superiores (34 cm) han
sido reportados por Hernández (2001) en vacas de 7 años de edad o
mayores en la sierra de Chihuahua.
      El tamaño de los cuernos en los machos fue de 10 ± 3 y 20 ±
4 cm en animales de 1 y 2 años de edad, respectivamente, incremen-
tándose hasta 29 ± 6 cm en toros de 4 años o mayores.
      Los valores anteriores para animales en edad de exportación
(entre 1 y 2 años de edad) que pueden ser utilizados en los rodeos,


                               - 57 -
se encuentran dentro de los rangos establecidos por la Asociación
Norteamericana de Ganado Corriente la cual establece que el tama-
ño ideal del cuerno para que un torete sea utilizado en suertes de
lazo o derribe es entre 6 y 9 pulgadas.


Cuadro 13. Perímetro torácico (media ± DE) de hembras y machos Criollos de
diferentes edades.

Edad               Número de animales                Perímetro torácico (cm)
(años)
                 Hembras          Machos             Hembras        Machos

1                   75              120               120 ± 7       122 ± 6

2                   100             90                133 ± 9       137 ± 6

3                   145             70                139 ± 6       145 ± 8

4                   180             20                145 ± 7      151 ± 10a

5                   300                               150 ± 6

6                   150                               153 ± 6

>6                  200                                153 ± 7
a
  Corresponde al perímetro torácico de toros de 4 años de edad o mayores.

Perímetro del cuerno
         En el Cuadro 15 se puede apreciar que el perímetro del cuerno
en hembras fue de 11 ± 2 cm en animales de 1 año de edad y se
mantuvo constante (21 ± 2 cm) a partir de los 4 años de edad.
Tendencias similares para el diámetro del cuerno fueron observadas
por Hernández (2001) reportando incrementos del diámetro de los
cuernos desde 3.6 cm en becerras de 1 año hasta 6.1 cm en vacas a
partir de los 4 años.


                                    - 58 -
Cuadro 14. Longitud de los cuernos (media ± DE) de hembras y machos Crio-
llos de diferentes edades.

Edad                 Número de animales               Longitud de los cuernos
                                                               (cm)
(años)
                   Hembras         Machos             Hembras        Machos

1                     75             120               10 ± 3         10 ± 3

2                     100             90               19 ± 3         20 ± 4

3                     145             70               22 ± 4         28 ± 6

4                     180             20               23 ± 3        29 ± 6a

5                     300                              25 ± 3

6                     150                              27 ± 4

>6                    200                                27 ± 3
a
    Corresponde a la longitud de los cuernos de toros de 4 años de edad o mayo-
res.


         El perímetro de los cuernos en los toros del presente trabajo
fue de 12 ± 1 y 19 ± 2 cm en machos de 1 y 2 años, respectivamente
y se mantuvo constante (23 ± 2 cm) a partir de los 36 meses.
         Los valores anteriores para animales en edad de exportación
(entre 1 y 2 años de edad) que pueden ser utilizados en los rodeos,
se encuentran dentro de los rangos establecidos por la Asociación
Norteamericana de Ganado Corriente la cual establece que el perí-
metro ideal de la base del cuerno en un torete que va a ser utilizado
en suertes de lazo o derribe es entre 7 y 8 pulgadas, aproximada-
mente.




                                     - 59 -
Cuadro 15. Perímetro de la base del cuerno (media ± DE) de hembras y machos
Criollos de diferentes edades.

Edad                 Número de animales             Perímetro del cuerno (cm)
(años)
                   Hembras         Machos            Hembras        Machos

1                     75             120              11 ± 2         12 ± 1

2                     100            90               16 ± 2         19 ± 2

3                     145            70               18 ± 2         23 ± 2

4                     180            20               21 ± 2        23 ± 2a

5                     300                             21 ± 3

6                     150                             21 ± 2

>6                   200                                21 ± 2
a
    Corresponde al perímetro de los cuernos de toros de 4 años de edad o mayo-
res.


Forma de los cuernos
         En lo concerniente a la forma de los cuernos, el 90% de los
toretes Criollos en edad apta para ser comercializados con fines de
rodeo (1 a 2 años) presentan una forma de cuernos adecuada (Figura
11), tomando como base los patrones de juzgamiento establecidos
por la NACA (1996). El 10% restante de los machos de la edad se-
ñalada son animales sin cuernos, o con una forma no aceptable (tipo
cebú, principalmente).




                                     - 60 -
Figura 11. A los 12 meses de edad la forma del cuerno debe de ser recta, diri-
gida hacia afuera (izquierda) o hacia afuera y ligeramente hacia arriba (dere-
cha). Un torete o vaquilla a esta edad con frecuencia no mostrará aún ninguna
curvatura de los cuernos. El hecho de que algunos animales muestren cuernos
con una pendiente ligera hacia atrás puede ser aceptable, pero no preferible.


       En la Figura 12 se muestran algunos ejemplos de toretes de 1
a 2 años en diferentes rancherías de Baja California Sur, cuya forma
de cuernos concuerda con las descritas anteriormente.
       El 80% de las vaquillas para reemplazo (de 2 a 3 años) mani-
fiestan el tipo de cuerno adecuado, es decir cuernos dirigidos late-
ralmente, hacia delante y hacia arriba (Figura 13). El resto son hem-
bras sin cuernos o con un tipo de astas no aceptables como futuros
reemplazos para la producción de novillos.




                                    - 61 -
Figura 12. Toretes Criollos con características apropiadas para ser utilizados
en el rodeo. Nótese el tamaño y la forma de los cuernos, coinciden con la des-
cripción hecha en párrafos anteriores para animales preferentes.




Figura 13. Vaquillas Criollas con cuernos y características corporales adecua-
das para ser seleccionadas como hembras de reemplazo en un rancho dedicado
a la producción de bovinos para rodeo.



                                    - 62 -
El 70% de las vacas tuvieron cuernos abiertos hacia arriba y
hacia delante, considerados por la NACA (1996) como el cuerno
ideal o número uno (Figura 14).




Figura 14. Forma de cuernos recomendada por la NACA (1996) para vacas
adultas en un sistema de producción de bovinos para rodeo. La dirección de
cada cuerno, desde su base hasta la punta de la oreja debe de ser paralelo al
suelo o con una pendiente gradual hacia arriba; se deben de empezar a curvar
a la altura de la punta de las orejas, aproximadamente (izquierda). En este
punto, los cuernos se deben de curvar hacia delante (centro) o hacia delante y
arriba (derecha).


       En la Figura 15 se muestran algunos ejemplos de vacas adul-
tas en diferentes rancherías de Baja California Sur, cuya forma de
cuernos concuerda con las descritas anteriormente.
       El 20% de los animales tuvieron cuernos abiertos, hacia arriba
y hacia atrás (Figura 16), los cuales son aceptables pero no preferen-
tes, el resto (10%) mostraron cuernos con forma no aceptables como
los que se pueden observar en las Figuras 17 y 18.




                                   - 63 -
Figura 15. Vacas Criollas que presentan una cornamenta ideal, de acuerdo a
la guía de juzgamiento de la NACA (1996).




Figura 16. Vacas Criollas que presentan una cornamenta aceptable pero no
preferente de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996).




                                   - 64 -
Figura 17. Formas de cornamenta inadecuada para el vacas Criollas adultas,
de acuerdo con a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). De izquierda a
derecha: Las puntas de los cuernos no deben de estar dirigidas hacia adentro
(primera); o hacia afuera (segunda). Tampoco son aceptable animales con
cuernos dirigidos hacia abajo (tercera) o el tipo Watusi o Brahman (cuarta).




Figura 18. Vacas Criollas que presentan una cornamenta inadecuada, de
acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996).


       Los resultados del presente estudio en relación al tipo de cor-
namenta son similares a los reportados por Fierro y Torres (1996) y
por Hernández (2001) en el ganado Criollo de diferentes zonas de la
sierra Tarahumara. A diferencia de lo anterior, en el ganado Criollo


                                    - 65 -
Argentino, sobre todo en las hembras, los cuernos crecen lateral-
mente y posteriormente se curvan hacia delante para terminar hacia
arriba y afuera.


Forma del cráneo
      En lo que a esta característica corresponde, el 100% de los
animales Criollos evaluados presentaron un cráneo plano y en forma
de “V” coincidiendo con los estándares sugeridos por la NACA
(1996) como se muestra en la Figuras 19 y 20. Lo anterior difiere
ligeramente de lo reportado para el ganado de rodeo de la sierra de
Chihuahua por Hernández (2001), quien observó un 97.2% de ani-
males con este tipo de cráneo y menos del 3% con otra forma (cón-
cavo o convexo).


                             Figura 19. Forma de cráneo ideal en el ga-
                             nado bovino Criollo para rodeo, de acuerdo
                             a la guía de juzgamiento de la NACA
                             (1996).




                              - 66 -
Figura 20. Animales Criollos que presentan una forma de cráneo ideal, de
acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). Arriba, de izquierda a
derecha: becerra de 12 meses, vaquilla de 2 a 3 años, toro de 2 a 3 años. Aba-
jo, de izquierda a derecha: novillo de 4 años, toro de 4 a 5 años, vaca de 6
años.


Color del pelo
        De 1228 observaciones realizadas para la coloración del pelo,
el 30% de los animales tuvieron un color uniforme y el 70% restante
mostraron alguna combinación de dos o tres colores de pelo. En el
Cuadro 16 se señalan las frecuencias con que aparece una amplia
diversidad de coloraciones del pelo en el ganado bovino Criollo de
Baja California Sur. Se puede apreciar que la coloración predomi-
nante es la combinación de blanco con rojo, referido para este fin


                                   - 67 -
como berrendo de colorado (21.8%). En segundo lugar se encuentra
el color rojo uniforme (13%), seguido por el negro (11%), berrendo
negro (9.7%), berrendo hosco (7.4%), barzino (5.5%). El resto de
los colores aparecen en proporciones inferiores como se puede ver
en el Cuadro 16.


Cuadro 16. Frecuencia con la que fueron observadas las diferentes coloraciones
del pelo en bovinos Criollos.
 Color del pelo             Número de animales             Proporción (%)
  Berrendo colorado                   268                       21.82
  Colorado                            160                       13.03
  Negro                               136                       11.07
  Berrendo negro                      120                        9.77
  Berrendo hosco                       92                        7.49
  Hosco                                72                        5.86
  Barzino                              68                        5.54
  Colorado careto                      52                        4.23
  Blanco manchado1                     48                        3.91
  Barroso                              44                        3.58
  Negro careto                         44                        3.58
  Moro                                 36                        2.93
  Hosco careto                         20                        1.63
  Rubio                                20                        1.63
  Berrendo barroso                     16                        1.30
  Berrendo barzino                     12                        0.98
  Retinto                              12                        0.98
  Berrendo rubio                        8                        0.65
1
  Pelo blanco en la mayor parte del   cuerpo, con manchas negras o rojas alrede-
dor del hocico, ojos, parte baja de la cola y/o cuello.


       Estos colores también fueron reportados por Hernández
(2001) en el ganado Criollo de rodeo ubicado en dos regiones de la
sierra de Chihuahua. Las frecuencias difieren a las observadas en
Baja California Sur. Este autor observó alrededor de 38% de anima-

                                       - 68 -
les berrendos (negros y blancos), mientras que en el presente trabajo
dicha coloración resultó en el 30% de los animales, aproximada-
mente. Las frecuencias también difieren en ambos estudios en cuan-
to a otros colores se refiere como el hosco y el retinto. Ambos estu-
dios coinciden en que la coloración que predomina en ambas pobla-
ciones de ganado Criollo es la combinación de pelo blanco con rojo
o negro. El las Figuras 21 se presenta un ejemplo de cada color refe-
rido en el Cuadro 4.8.




  Figura 21.a. Berrendo colorado              Figura 21.b. Colorado




        Figura 21.c. Negro                  Figura 21.d. Berrendo negro




                                   - 69 -
Figura 21.e. Berrendo hosco                 Figura 21.f. Hosco




     Figura 21.g. Barzino               Figura 21.h. Colorado careto




Figura 21.i. Blanco manchado               Figura 21.j. Barroso




                               - 70 -
Figura 21.k. Negro careto                   Figura 21.l. Moro




  Figura 21.m. Hosco careto                   Figura 21.n. Rubio




Figura 21.o. Berrendo barroso            Figura 21.p. Berrendo barzino




                                - 71 -
Figura 21.q. Retinto            Figura 21.r. Berrendo rubio




                       - 72 -
Conclusiones


      En base a los resultados anteriores se concluye que los rasgos
fenotípicos del ganado Criollo relacionados con su estructura y for-
ma corporal, fueron debidamente caracterizados y la mayoría se en-
cuentran dentro de los rangos reportados para otros grupos de gana-
do Criollo en México con ligeras variantes que podrían ser el resul-
tado de la metodología empleada para las mediciones, así como de
la precisión con que se refirió la edad de los animales por parte de
los ganaderos. Por otro lado, se concluye también que las caracterís-
ticas evaluadas se encuentran dentro de los estándares requeridos
por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente, para ser
utilizado como animales para rodeo.


                Implicaciones y recomendaciones


      Con este estudio queda demostrado que en el estado de Baja
California Sur existe una alternativa de explotación para el ganado
Criollo que no debe de ser desaprovechada, ya que se cuenta con
recurso genético que en el mercado norteamericano alcanza valores
comerciales que podrían hacer rentable las explotaciones locales que
sustentan su economía en este tipo de animales.
      Un aspecto de gran relevancia es el hecho de que los escasos
núcleos de ese ganado que aún se conservan, se encuentran en ma-
nos de los sectores mas marginados de la entidad y de México. Con
base en lo anterior, los diferentes niveles de gobierno deberían de
iniciar un programa social de rescate genético, de gran visión futu-

                               - 73 -
rista para explotar los hatos existentes y fomentar la explotación del
ganado Criollo para exportación a los Estados Unidos de Norteamé-
rica con fines deportivos. Con este ganado se podría producir anima-
les para ese sector de mercado, en áreas donde otras razas especiali-
zadas no pueden manifestar su potencial productivo debido a la es-
casez de forraje y la calidad pobre del mismo. Esa habilidad del bo-
vino Criollo, le permite utilizar agostaderos muy pobres donde otras
razas no pueden sobrevivir, evitando al mismo tiempo el deterioro
ecológico, pues no hay que modificar el medio ya que las condicio-
nes están dadas en las áreas donde habita la mayor parte de este ga-
nado.




                                - 74 -
DESCRIPCIÓN DEL SISTEMA DE
PRODUCCIÓN DE GANADO BOVINO, BAJO
    CONDICIONES EXTENSIVAS EN
       BAJA CALIFORNIA SUR
Caracterización del sistema de producción de ganado
            bovino en agostadero y alternativas de manejo


         Se aplicaron 245 cuestionarios (Anexo 1), uno por rancho, en
los municipios de Mulegé (50), Comondú-Loreto (50), La Paz (95)
y Los Cabos (50). Las preguntas se clasificaron en aspectos zootéc-
nicos particulares como alimentación, reproducción, mejoramiento
genético, sanidad, agostadero, infraestructura y mercado de los pro-
ductos. Cabe expresar que el ranchero sudcaliforniano por lo general
emite respuestas muy generales que dificultan su aplicación en una
matriz de análisis para su interpretación, motivo por el cual los re-
sultados que se presentan a continuación se muestran de una manera
mas sintetizada de lo que originalmente se había planeado.


Alimentación
         Los valores porcentuales relacionados con esta actividad se
señalan en el Cuadro 17.


Cuadro 17. Porcentaje de ranchos ganaderos en Baja California Sur, en los cua-
les llevan a cabo la suplementación alimenticia del ganado bovino, por munici-
pio.
Municipio              Número de ran-    Concentrado y/o        Minerales
                          chos               forraje
Mulegé                     50                  70                   0
Comondú-Loreto             50                  70                   0
La Paz                     95                  85                   5
Las Cabos                  50                  90                  10




                                   - 75 -
En el 100% de los ranchos en los que se aplicó la encuesta, el
ganado permanece en el agostadero todo el año. Fuera de la época
de sequía, la pastura y las raciones concentradas son muy poco utili-
zadas. En los meses más críticos de la sequía los animales reciben
un complemento alimenticio a base de algún concentrado comercial
y/o alfalfa. En promedio, se proporcionan alrededor de 2 kg de ali-
mento por animal, solamente a aquellas vacas que han perdido más
condición corporal, sobre todo a vacas recién paridas que se encuen-
tran en un estado de emaciación extrema. El sistema que se utiliza
para alimentar concentrado en casi todos los ranchos es de manera
individualizada. Esto es, cada vaca recibe la cantidad señalada en un
comedero rustico como los que aparecen a continuación.




      Son escasos los ranchos que cuentan con comederos para la
suplementación de concentrados
a grupos de animales. Dichos
comederos     se     fabrican   de
lámina galvanizada o de tanques
de    200     litros      cortados
longitudinalmente,     como     los
que aparecen en la figura adjunta.

                                 - 76 -
El uso de praderas artificiales no es común. Solamente algu-
nos ranchos del municipio de Los Cabos (4%) y en el municipio de
La Paz (3%) cuentan con una pradera de zacate buffel para el pasto-
reo del ganado en la temporada crítica. En el resto de los municipios
no se cuenta con esta infraestructura. Sin embargo, en el 15% de los
ranchos del municipio de Comondú, la alimentación durante la tem-
porada de sequía se apoya con algunos esquilmos como rastrojo de
maíz o ensilaje de maíz o sorgo. En el municipio de Mulegé, el 20%
de los predios visitados cuentan con una parcela relativamente pe-
queña que les permite cultivar maíz para el consumo humano utili-
zando la planta verde en la alimentación de algunos animales, prin-
cipalmente de las vacas recién paridas que se encuentran en una
condición corporal muy pobre. El 6% de los ranchos encuestados en
Loreto y el 8% en Mulegé cuentan con cultivo de sorgo forrajero pa-
ra la alimentación del ganado. Lo anterior ha sido establecido a tra-
vés de apoyos recibidos de programas de fomento pecuario del go-
bierno del estado de Baja California Sur.
      En algunos ranchos del municipio de Mulegé se sigue utili-
zando la hoja de palma de dátil como fuente de forraje durante la
sequía. Se recurre además, a al-
gunos zacates que se producen en
pequeñas cantidades en las áreas
húmedas a la orilla de los ojos de
agua o canales de conducción de
agua, sobre todo para comple-
mentar la alimentación de las crí-
as.

                               - 77 -
Los meses críticos son de mayo hasta agosto en el 100% de
los predios, sin embargo, esto está en función del inicio del período
de lluvias y de la presencia de equipatas durante el invierno. No
obstante, en la mayoría de los ranchos se considera que durante los
meses de mayo y junio, la alimentación del ganado se ve favorecida
por la flor que cae del cardón y por la flor de algunas leguminosas.
      Se observó una escasa aplicación de suplementación mineral,
sobre todo en los ranchos del norte de la entidad. Quienes realizan
esta práctica ofrecen bloques de sales minerales o sal común, esta
última con mayor frecuencia. Los sistemas que para esta práctica
utilizan se pueden apreciar en las figuras siguientes.




      A continuación se plantean algunas alternativas generales pa-
ra el manejo de la alimentación del ganado bovino explotado bajo
condiciones de agostadero en Baja California Sur. La siguiente in-
formación fue obtenida del Manual de Manejo Productivo de un
Rancho Ganadero en Baja California Sur, editado por Hernández y
col. (___).
      La disponibilidad de forraje en los agostaderos de Baja Cali-
fornia Sur y su contenido de nutrientes varían a través del año, prin-


                                - 78 -
cipalmente entre la temporada de lluvias y la de sequía. Durante esta
última es necesario proporcionar al ganado un suplemento que per-
mita complementar las deficiencias de nutrimentos, hasta que estos
se encuentren disponibles nuevamente en el agostadero.
      En un año regular, la disponibilidad de nutrientes satisface las
necesidades del ganado durante el último tercio del verano hasta la
primera mitad del otoño, periodo durante el cual, puede no ser nece-
saria la suplementación alimenticia. Dejan de satisfacerse los reque-
rimientos del ganado a partir de la segunda mitad de noviembre,
compensándose esa deficiencia con las lluvias de invierno cuando
estas ocurren en diciembre o enero. Después del mes de enero la
disponibilidad de nutrientes en los agostaderos decrece progresiva-
mente.
      Regularmente, cuando las lluvias de verano estuvieron pre-
sentes, sobre todo con la ocurrencia de ciclones, puede no ser nece-
saria la suplementación del ganado durante el mes de diciembre ya
que la disponibilidad de forraje aún cubre las demandas nutriciona-
les de los animales. Además, la mayoría de los vientres se encuen-
tran en una etapa fisiológica en la que sus requerimientos no son los
mas altos, es decir, la mayor parte de las vacas ya tienen mas de 3
meses de paridas. Posteriormente, a partir de febrero aproximada-
mente, la disponibilidad de alimento empieza a disminuir y en el
mes de marzo o abril en adelante, la pérdida de condición corporal
se hace evidente en todos los animales. Entonces, si se pretende que
los animales mantengan el peso con el que llegaron al mes de enero
será necesaria la suplementación alimenticia a partir de febrero o
marzo. Con el inicio de la primavera, la disponibilidad de proteína

                               - 79 -
en la mayoría de los agostaderos aumenta, ya que aparece la flor de
algunas leguminosas que come el ganado, así como la flor del car-
dón que consumen los animales cuando cae de la planta.
      En años en los que las lluvias fueron escasas, la demanda de
nutrientes no se satisface en la mayor parte del año, haciéndose evi-
dente la necesidad de suplementación durante un periodo mas largo.
      Se deben de priorizar los animales a suplementar. Conviene
considerar primero a los animales con las necesidades más inmedia-
tas como vacas paridas dentro de sus primeros 3 meses posparto,
vacas preñadas en el último tercio de la gestación y vaquillas en cre-
cimiento. Preferentemente se deben de eliminar del hato las vacas
que no se hayan preñado en la última temporada de empadres.
      Otra recomendación importante para desarrollar un programa
de suplementación es la lotificación de los animales, separando prin-
cipalmente los animales adultos de los jóvenes. Aunque bajo las
condiciones de los ranchos de Baja California Sur esto no es indis-
pensable ya que la suplementación se realiza de manera individual,
sujetando a los animales a un poste para recibir su ración, quedando
el resto excluidos. Sin embargo, por cuestiones prácticas, en algunos
predios habría que considerar la posibilidad de la suplementación de
los animales en grupo y en el agostadero como una de las medidas
para hacer mejor uso de este. No obstante, en la mayoría de los ca-
sos, por la falta de cercos que delimiten los ranchos, lo anterior no
es lo más conveniente.
      El nutriente más limitante durante la sequía, considerando que
la cantidad de forraje seco fuera suficiente para cubrir las necesida-
des de materia seca, es la proteína. Se deben de buscar entonces las

                                - 80 -
fuentes de proteína para cubrir las deficiencias. Algunos de los in-
gredientes que se pueden utilizar para la preparación de suplementos
proteicos se señalan en el Cuadro 18.


Cuadro 18. Contenido de proteína de algunos ingredientes que se utilizan para
preparar suplementos proteicos.
Ingrediente                                    Proteína cruda, %
Harinolina                                              42
Pasta de soya                                           47
Gallinaza o pollinaza                                   20
Harina de pescado                                       60
Melaza-urea-agua (90-3-7)                               11


       Es recomendable que el suplemento proporcione al menos la
mitad de los requerimientos de proteína del ganado.
       Uno de los problemas mas frecuentes al inicio de un progra-
ma de suplementación, cuando la práctica se lleva a cabo en grupos
de animales es un consumo excesivo del suplemento. Esto se podría
solucionar proporcionando el suplemento en bloques compactados.
Esta forma de dar el suplemento limita el consumo debido a que los
animales se cansan de lamer el bloque. Otra alternativa para limitar
el consumo de concentrado es mezclándolo con 20 o 30% de sal.
Cuando se recurre a la última alternativa, se debe de disponer de su-
ficiente agua para que beban los animales.
       Cuando el agostadero está sobrepastoreado y la cantidad de
forraje disponible es insuficiente para cubrir los requerimientos de
materia seca de los animales (una vaca de 300 kg debería de consu-
mir diariamente 9 kg de forraje seco), como es el caso de los ran-
chos sudcalifornianos, sobre todo en los municipios de Mulegé, Lo-
reto, Comondú y el norte del municipio de La Paz, la sola suplemen-


                                   - 81 -
tación del ganado es insuficiente. En estos casos es necesario pro-
porcionar materia seca (forraje), además del suplemento proteico. Se
puede hacer en forma de esquilmos de maíz, sorgo, paja de trigo,
etc. Cuando se tiene acceso a los ingredientes, el forraje se puede
mezclar con melaza (10-30%) y urea (2-3%).
      Es indispensable suplementar sales minerales durante todo el
año. Lo anterior, debido a que los forrajes carecen de algunos mine-
rales o los contienen en cantidades muy bajas. Durante la sequía, las
deficiencias son más altas, sobre todo de fósforo.
      Para las condiciones de la mayoría de los ranchos en Baja Ca-
lifornia Sur, lo mas recomendable es suplementar los minerales en
forma de bloques que los animales lamen. Estos se pueden colocar
en puntos estratégicos en el agostadero o aledaños a los bebederos.
      Independientemente de la suplementación mineral en forma
de bloques o premezclas, es conveniente que el ganado disponga de
sal común para su consumo durante todo el año. La sal estimula la
secreción de saliva y aumenta con ello la eficiencia en la utilización
de los alimentos.
      La sal se puede proporcionar de diferentes maneras. La más
práctica para los ranchos sudcalifornianos quizás sea proporcionar
sal granulada a granel, poniéndola en saladeros que se pueden fabri-
car con tanques de 200 litros cortados longitudinalmente. Estos se
colocan sobre postes de madera a una altura de 50 o 60 cm sobre el
suelo. Pueden distribuirse en el agostadero para que promuevan un
pastoreo mas uniforme. No obstante, habrá que considerar que el
acceso al agua no se vea limitado.
      En Baja California Sur, los bovinos mantenidos en agostadero

                                - 82 -
deberán de disponer de sal durante todo el año, a razón de 1 kg por
mes, aproximadamente. Sin embargo, el consumo varía de acuerdo
al tipo de alimentación, época del año, tamaño de los animales, etc.
      Entre las vitaminas, la carencia de la vitamina A es muy nota-
ble en el forraje seco. Una forma práctica de cubrir las deficiencias
en el ganado es mediante su inyección intramuscular en dosis de 2
millones de unidades internacionales para animales adultos. Con es-
to se aseguran reservas de vitamina A suficientes para 3 meses. Da-
da la extensión del periodo seco en los agostaderos de Baja Califor-
nia Sur, que va de enero a julio, aproximadamente, podría recomen-
darse la aplicación de vitamina A en el mes de abril a todos los ani-
males.


Mejoramiento genético
      En este aspecto del sistema de producción se observó que en
ningún rancho ganadero de la entidad existe un verdadero interés
por conservar el germoplasma bovino Criollo. Aún estando concien-
tes (100% de los encuestados) de las ventajas de la adaptación y rus-
ticidad del Criollo, el argumento en el 100% de los casos es que los
rendimientos del ganado son muy bajos y el precio que los interme-
diarios pagan por el está por debajo (hasta $ 5.00 menos) del que
ofrecen por animales cruzados con alguna raza cebuina u otra espe-
cializada en la producción de carne. Sin embargo, la apreciación del
ranchero podría cambiar, ya que cuando se les informa sobre los
precios del ganado de rodeo en la frontera con los Estados Unidos
de Norteamérica (hasta $ 400.00 dólares por animal no mayor de
200 kg en pie), se manifiestan interesados por su crianza y conser-

                                - 83 -
vación.
         En el Cuadro 19 se expresan las cantidades de ganado bovino
en Baja California Sur, por municipio, así como una estimación de
la proporción de animales Criollos que se realizó como parte de los
objetivos del presente trabajo.


Cuadro 19. Población de ganado bovino en Baja California Sur, y cantidad es-
timada de animales Criollos, por municipio (SAGARPA, 2003).
Municipio          Bovinos (n)         % del total   Bovinos Criollos (n)
Mulegé               27,540               16.3%              8,262
Comondú             22,429              13.2%                6,729
Loreto               6,685                  3.9%             2,006
La Paz              60,159              35.6%                9,024
Los Cabos           52,375              31.0%                7,856
Total Estado        169,188             100.0%              33,876


         Como puede observarse en el Cuadro 18, más del 66% de la
población bovina de Baja California Sur se encuentra repartida entre
los municipios de La Paz y Los Cabos. Sin embargo, la proporción
de vacunos Criollos con respecto al total en cada municipio, es ma-
yor en Mulegé y en Comondú.
         Cabe considerar que la proporción de bovinos Criollos esti-
mados en los diferentes municipios de la entidad tenderá a reducirse
en los próximos años ya que se observó que en el 90% de los ran-
chos visitados se cuenta con sementales de alguna raza especializa-
da en la producción de carne, principalmente o bien con toros pro-
ducto de la cruza con alguna de esas razas. Se observó además que
de la proporción de Criollos estimada, más del 80% son hembras


                                   - 84 -
adultas (vacas de tres partos o más). La escasa proporción de ma-
chos reduce lo que se conoce como tamaño efectivo de la población
y este fenómeno a su vez origina pérdida de variabilidad genética,
llevando a las poblaciones a un estado crítico o a la extinción. Por lo
tanto, se puede pensar sobre esta base que, de seguir la misma ten-
dencia la población de ganado Criollo puro de Baja California Sur
será extremadamente escasa o habrá desaparecido en un lapso no
mayor de 15 años.
      Queda claro entonces que el ganado Criollo (Bos taurus) traí-
do por los conquistadores a la península ha sido reemplazado por
razas cebuinas como el Brahman, razas Europeas mejoradas o por
las cruzas entre éstas.
      De manera global, el desplazamiento de las razas nativas y
criollas se atribuye en parte, a la elevada tasa de crecimiento pobla-
cional y su desplazamiento hacia las ciudades. Por lo que para
satisfacer la demanda de alimentos para esa población hubo la
necesidad de aumentar la productividad de algunas especies de
animales a través de la intensificación de los sistemas de
producción. Sin embargo, la característica de los sistemas
comerciales es la homogeneidad de las razas y líneas utilizadas a
expensas de la diversidad. Cuando se seleccionan individuos
buscando determinados rasgos que respondan a las necesidades de
una producción especializada por ejemplo, eligiendo a los animales
más productores de leche o carne se descartan otras características,
como la adaptabilidad al clima, la resistencia a ciertas enfermedades
o la capacidad para vivir con los recursos locales (Pomareda y
Pérez, 2000). A nivel mundial, hasta ahora hemos sido
moderadamente exitosos en utilizar la abundancia de variabilidad
                            - 85 -
de variabilidad genética disponible para el mejoramiento de los
animales domésticos. Hallazgos nuevos de la investigación genética
muestran la existencia de un significativo potencial genético oculto
en muchas poblaciones silvestres. Esta fuente de variación ha sido
referida como variación genética oculta o variación transgresiva (de
Vicente y Tanksley, 1993) y se ha documentada en especies vegeta-
les silvestres pero es muy probable que estos hallazgos se extiendan
a las cruzas de razas Criollas. Un aspecto fundamental en los traba-
jos citados es que las especies silvestres o nativas contienen loci de
características cuantitativas (QTL) que afectan rasgos de importan-
cia económica que al ser introducidos en un medio genético élite
superan a la variedad original.
      Las razas especializadas de sementales observadas en la enti-
dad se aprecian en el Cuadro 20.
      No obstante el interés del ganadero por introducir razas dife-
rentes a la Criolla con el fin de mejorar el valor de sus animales en
el mercado, en ningún rancho se lleva un plan de mejoramiento ge-
nético ordenado. Solamente se limitan a cruzar los nuevos sementa-
les con las hembras de la población si registrar los niveles de com-
portamiento de la descendencia, que seguramente en las primeras
generaciones resulta sobresaliente en algunas características debido
al vigor híbrido, pero en ningún caso se llega a conocer con que ni-
vel de cruza con las nuevas razas se obtiene la mayor rentabilidad
bajo las condiciones de explotación reales.




                                  - 86 -
Cuadro 20. Razas especializadas de sementales observadas en los diferentes
municipios de Baja California Sur.
Raza o                              Municipio, %
cruza
              Mulegé       Comondú     Loreto       La Paz     Los Cabos
Cebuina          40          45            40         50           50
Charolais        0           20            0           5            5
P. Suizo         0            0            0           5            4
Sintética        20          18            15         20           21
Cruzados         40          15            45         18           16
Otras            0            2            0           2            4


        En las Figuras que aparecen a continuación se identifican al-
gunas de las razas observadas en los diferentes municipios.




                                  - 87 -
Para dar un seguimiento a los niveles de comportamiento co-
mo se cita en párrafos anteriores, se necesita que los animales estén
identificados de manera individual y anotar también de manera par-
ticular en los registros de comportamiento. En ninguno de los ran-
chos encuestados se llevan a cabo de manera consistente y confiable
las prácticas mencionadas. En algunos ranchos, sobre todo del mu-
nicipio de Los Cabos (10%) se ha tenido tal intención y están tra-
tando de cumplir con ese requisito de un plan de mejoramiento ge-
nético, sin embargo la información recopilada es inconsistente e im-
precisa, lo cual le restaría precisión a un plan de selección y a los
valores de cría estimados, sustentados en esa información.
      En ninguno de los ranchos encuestados se cuenta con un plan
preestablecido para el cambio de sementales con el fin de evitar la
consanguinidad. De los ganaderos que hasta ahora siguen explotan-
do ganado Criollo en mayor proporción, el 100% produce sus pro-
pios sementales o bien los toros de los diferentes ranchos aledaños
cubren las vacas de la zona, cosa que resulta en una baja eficiencia
reproductiva como se discutirá mas adelante.
      De los ganaderos que han introducido sementales de razas es-
pecializadas el 50% los han adquirido a través de los programas de
gobierno para el fomento de la ganadería, dichos animales fueron
introducidos de otros estados de la república mexicana. El resto los
adquieren en diversos ranchos de la entidad o de la cruza de sus va-
cas con toros vecinos.
      Todos los ganaderos seleccionan el semental que adquieren
en base a la preferencia por una raza y a la disponibilidad de la
misma, únicamente. Ninguno de los encuestados ha tenido la opor-

                               - 88 -
tunidad de conocer los antecedentes familiares o de comportamiento
individual previo, de los sementales que adquiere.
       Otro aspecto que limita los objetivos del mejoramiento gené-
tico en Baja California Sur es que en ninguno de los ranchos se
cuenta con un programa de desecho para los vientres. Todos los de-
sechos son involuntarios, ya sea por muerte de las vacas, por inferti-
lidad o por necesidad de vender algún animal. Cuando los desechos
se hacen de esta manera y no en base a características de importan-
cia económica dentro de un plan de selección, el cambio genético se
ve restringido porque se reduce la intensidad de selección.


Reproducción

       En un rancho ganadero, la finalidad es que todas las vacas
paran y dejen una cría cada año, porque el éxito de este negocio de-
pende de los kilogramos o del número de animales que se venden.

       Los kilogramos o cantidad de becerros para la venta depende
de dos cosas principalmente: de la cantidad de vacas que paren y del
peso de los becerros a la venta. Basados en esto, es claro que una de
las cosas que se deben de cuidar y mejorar en los ranchos es la efi-
ciencia reproductiva. Si se logra eso, habrá mas vacas cargadas y
mas vacas paridas.
       El periodo posparto en las vacas, ha sido definido como la
recuperación de las funciones normales del eje hoptálamo-
hipofisiario-gonadal y del tracto reproductivo después de la preñez y
el parto.
       Antes de la primera ovulación, y de la recuperación de la ferti-


                                - 89 -
lidad normal subsiguiente, los cambios del eje hipotálamo-
hipofisiario-gonadal, se dan en el siguiente orden: 1) recuperación del
estado previo de gestación (exposición a altas concentraciones de es-
trógenos, progesterona y otras hormonas placentarias), 2) escape del
efecto inhibitorio que el amamantamiento y/o la lactación tienen sobre
las gonadotropinas, 3) formación de cuerpo lúteo con o sin ovulación
previa y 4) manifestación de celo con ovulación y la formación de un
cuerpo lúteo capaz de mantener una preñez (Butler y Smith, 1989).
         Las razones generales por las cuales algunas vacas se pasan
de año y no paren pueden ser dos principalmente: puede ser que las
vacas no presentan actividad sexual y por lo tanto el macho no las
carga o también puede suceder que las vacas sí entran en celo pero
no quedan cargadas.
         Son tres los motivos más importantes por los cuales las vacas
no presentan actividad sexual en una temporada. Cuando la época
de empadre no es la adecuada y las vacas paren muy tarde durante la
temporada de lluvias, cuando paren muy flacas y cuando amaman-
tan al becerro. Las dos primeras razones son las más importantes.
         Los motivos más importantes por las cuales algunas vacas en-
tran en celo pero no se cargan son tres. El primero es cuando una
vaca pierde peso durante la temporada de empadre. Otra causa es
cuando los toros usados como sementales tienen baja fertilidad. Una
tercera razón es cuando en un agostadero hay muchas vacas y pocos
toros.
         Normalmente se recomienda que por cada 25 o 30 vacas en
un agostadero exista un toro fértil (toro adulto). En los toros existen
jerarquías, esto quiere decir que dentro de un grupo (en un rancho,

                                 - 90 -
por ejemplo) hay toros dominantes y toros que son dominados. Por
este motivo, la mayor cantidad de las crías que nacen en una gana-
dería (hasta el 50%) son hijas del toro dominante que por lo regular
es el mas viejo. Pero, que sucede si el toro dominante no es fértil?
Sucede que hasta el 50% de las vacas pueden quedar vacías. Por eso
es muy importante que en todo rancho ganadero se hagan pruebas
de fertilidad a los toros cuando se compran y antes de cada tempo-
rada de empadre, cuando menos.
      Con base en lo anterior, el desarrollo de la encuesta en los di-
ferentes ranchos de la entidad se enfocó a resolver cuestionamientos
cuyas respuestas nos llevaran al planteamiento de alternativas de so-
lución concretas para cada municipio. Sin embargo, como se consta-
tará a continuación, tanto las prácticas de manejo reproductivo como
la eficiencia reproductiva general referida por los ganaderos resulta
similar para cada uno de ellos. Por tal motivo, las alternativas de so-
lución que se propondrán pueden ser aplicadas en los diferentes ran-
chos ganaderos de Baja California Sur.
      El primer parámetro sobre el cual se cuestionó fue relativo a
la tasa de pariciones. La respuesta de los ganaderos en todos los
municipios fue que casi todas las vacas paren cuando las lluvias fa-
vorecen la disponibilidad de pastura en el año anterior. Sin embargo,
en una estimación realizada durante 2 años consecutivos, en base a
la cantidad de vacas paridas con respecto al total de vientres se pudo
constatar que la proporción de pariciones fue de 55 y 50% para los
municipios de Los Cabos y La Paz, respectivamente. En los munici-
pios de Comondú-Loreto y Mulegé, el porcentaje de pariciones es-
timado para los mismos años (2001 y 2002) fueron de 45%. En los

                                - 91 -
cinco municipios, la mayoría de los partos se concentran entre los
meses de junio, julio y agosto (50%) indicando que ese porcentaje
de vacas se preñan en septiembre, octubre y noviembre. Un 10% de
las vacas paren entre abril y mayo y el resto (40%) entre septiembre,
octubre, noviembre y diciembre. Regularmente, las vacas que paren
por primera vez entre abril y junio son vientres que seguirán parien-
do cada año, si las lluvias ocurren entre agosto y septiembre. Sin
embargo, el 40% que corresponde a las vacas que paren a partir de
septiembre son los animales que estarán pariendo cada 2 años. Aun
cuando las precipitaciones hayan ocurrido entre septiembre y octu-
bre, esas vacas estarán en un anestro posparto fisiológico durante los
primeros 2 a 3 meses posparto, debido al efecto inhibitorio del
amamantamiento por parte de la cría. Si ocurren lluvias de invierno,
esas vacas tendrán alguna posibilidad de volver a cargarse. Si eso no
ocurre, al año siguiente no paren y se cargan al inicio de la tempora-
da. De las vacas que paren entre junio y agosto, algunas paren en
años consecutivos y otras lo hacen solo cada 2 años. Su desempeño
se sustenta principalmente en la precipitación pluvial.
      Un factor al que hacen referencia los ganaderos es el grupo
racial de la vaca. El 100% de los ganaderos en los cinco municipios
considera que las vacas cruzadas, que regularmente son más pesa-
das, paren con menos frecuencia que las vacas Criollas.
      De acuerdo con lo referido por los rancheros, en ninguna ex-
plotación se realiza la palpación de las vacas para la detección de
preñez. Tampoco se hacen pruebas de fertilidad en los machos. Am-
bos factores seguramente influyen en la baja eficiencia reproductiva
que tradicionalmente se ha manejado a nivel estatal.

                                - 92 -
Es necesario considerar además que alrededor del 60% de las
vacas en los cinco municipios paren en una condición corporal po-
bre (partos que ocurren entre junio y septiembre), situación que no
favorece el reinicio oportuno de la actividad sexual posparto, contri-
buyendo esto como el principal factor para un comportamiento re-
productivo ineficiente.
      Otro problema que se logró constatar, principalmente en los
municipios de Mulegé, Comondú-Loreto y en el norte del municipio
de La Paz es la baja proporción de toros con respecto al total de
vientres. Muchos rancheros consideran que habiendo adquirido un
semental de una raza mejorada para la producción de carne es sufi-
ciente para manejar un lote de 50 o 100 vacas. Sin embargo, en este
punto hay consideraciones que no hacen, por ejemplo, regularmente
los toros no están acostumbrados al nuevo terreno y su líbido puede
verse disminuido; en segundo lugar, los ranchos ganaderos no están
delimitados por cercos y la actividad reproductiva de los machos no
solo se limita al grupo de vacas de por sí elevado para un solo ani-
mal, sino que también quedan expuestas al macho algunas vacas de
ranchos vecinos.
      A continuación se plantean algunas alternativas para mejorar
el desempeño reproductivo en los ranchos ganaderos y contribuir a
un incremento de las tasas de pariciones anuales.
      Identificación de los animales. La identificación de los ani-
males es una herramienta esencial para los registros que llevan los
ganaderos. Si no se cuenta con un método exacto para la identifica-
ción individual de los animales, no se podrán manejar correctamente
hatos, suministrarles la alimentación necesaria y mantener los regis-

                                - 93 -
tros de los programas sanitarios y reproductivos. La identificación
es vital para participar en programas que evalúen la productividad
del rebaño y su economía.
       Un buen programa de identificación requiere la selección y
uso de un sistema de identificación numérico efectivo. El sistema
que se escoja debe proporcionar, a cada animal, cualquiera que sea
su edad, un número de identificación, único y permanente. Se debe-
rá de elegir un método comprensible y consistente, en el que no se
requiera duplicar números en un periodo (mínimo) de diez años.
       El sistema que se propone aplica para hatos que tengan menos
de 500 vacas y consiste en identificar a los animales con números
que indican el año de nacimiento y el orden en que nacieron. El úl-
timo número del año de nacimiento es utilizado como primer dígito
del número de identificación del animal.
       Se identificará a los animales (hembras) con arete. Este se
coloca con una aplicador especial para perforar la oreja. Este se
complementará con herraje en frío para lo cual se usarán hierros pa-
ra marcar por supercongelación y destruir selectivamente la pigmen-
tación de las células de la piel sin dañar los folículos pilosos.
       Registros individuales para control de la reproducción. Cada
hembra deberá de identificarse en una tarjeta individual en la que se
anotarán los diferentes eventos relacionados con su comportamien-
to, lo anterior con el fin obtener índices reproductivos que sean re-
presentativos del desempeño del hato. Un registro de datos exacto
permitirá calcular los índices reproductivos y predecir eventos futu-
ros.
       La tarjeta individual debe de incluir datos como el número de

                                 - 94 -
la hembra, fecha de nacimiento, identificación de la madre, infor-
mación relacionada con los diagnósticos de gestación, fecha de par-
to, sexo de la cría, peso de la cría a la edad de destete y otras obser-
vaciones importantes durante cada ciclo productivo.
         Identificación de la mejor temporada de empadre. Una ma-
nera práctica de identificar la temporada de empadre que mas con-
viene es comparando las fechas de parto de vacas que han producido
cría durante dos años seguidos. Para poder hacer esto, se tiene que
cumplir con el primer requisito en el manejo adecuado de un rancho
ganadero, es decir, la identificación de los animales y la toma de re-
gistros, por ejemplo la fecha de parto y el sexo de la cría, entre
otras.
         La mejor temporada de empadre es aquella en que se cargaron
la mayor cantidad de vacas que parieron en dos años consecutivos.
Cuando la temporada de empadre es la adecuada, se espera que más
del 50% de los partos ocurran en los primeros 40 días de la época de
pariciones.
         Aún cuando en nuestro medio la temporada de empadre se ri-
ge por la época de lluvias es bueno saber que dentro de ese período
de aguas se puede escoger un período de empadre que resulte más
conveniente. Normalmente las vacas se empiezan a cargar en agosto
(dependiendo cuando hayan empezado las lluvias) y si no hay equi-
patas, muy pocas vacas se encuentran ciclando después del mes de
diciembre. Dentro de ese lapso de 5 meses, se puede escoger un
tiempo corto de empadre que mas convenga. La elección se puede
hacer tomando en cuenta el criterio que se indicó anteriormente
(cuando se cargaron la mayor cantidad de vacas que paren dos años

                                 - 95 -
seguidos). Otra forma de elegir una temporada corta de empadre es
tomando en cuenta la productividad promedio por vaca (PPV) y la
podemos calcular de la siguiente manera:

PPV = porcentaje de vacas que destetaron cría × peso promedio de
los becerros cuando son destetados.
Por ejemplo: Si se tuviera que escoger la mejor opción de las tres
siguientes:
   a. 50% de pariciones × 190 kg = 95 kg
   b. 80% de pariciones × 160 kg = 128 kg
   c. 100% de pariciones × 150 kg = 150 kg
      La mejor opción es la tercera porque, aunque los becerros son
más livianos, a final de cuentas se venden más kilos de animal por el
hecho de que paren mas vacas.
      Aunque algunos dicen que la mejor temporada de empadre es
aquella de la que resultan becerros mas pesados al destete, con los
datos anteriores se demuestra que el factor más importante es la can-
tidad de becerros destetados y esto se mejora haciendo más eficiente
la reproducción.
      En la mayoría de los ranchos de Baja California Sur la tempo-
rada de empadre está controlada por el régimen de lluvias. Es decir
las vacas se cargan desde agosto hasta diciembre y cuando llueve de
equipatas algunas vacas se cargan en enero y febrero. Por lo regular,
las vacas que paren entre mayo y agosto se vuelven a cargar entre
agosto y noviembre (si llueve) pero las que paren entre septiembre y
diciembre por lo regular se pasan de año.
      Una manera de ir mejorando poco a poco las pariciones en un
rancho es recortando la temporada de empadre a 60 o 90 días, por

                                - 96 -
ejemplo. Esto se aprecia difícil cuando no se tienen potreros o cuan-
do los ranchos son abiertos, porque la manera de hacerlo es dejando
los toros con las vacas durante el tiempo mencionado solamente. Sin
embargo, cuando no es posible separar a los toros de las vacas tam-
bién se puede recortar la temporada de empadre. Por ejemplo, si se
quiere que las vacas se carguen entre agosto y octubre para que los
partos ocurran en mayo, junio y julio, se pueden palpar todas las va-
cas la segunda semana de diciembre. Las que se hayan cargado des-
pués del 30 de octubre tendrán menos de 40 días de preñez, serán
diagnosticadas como vacías y se desechan. De este modo, no se deja
ninguna vaca que vaya a parir después del mes de julio. Si se quiere,
el recorte de la temporada de empadre se puede hacer de manera
gradual, es decir reducirla un mes cada año. La sincronización del
celo puede ayudar a manejar el recorte de la temporada de empadre.

       Debido a que el ciclo estral de la vaca es de 21 d, cuando se
sincroniza el celo al inicio de una época de empadre de 45 d, los ani-
males tienen tres oportunidades de preñarse, mientras que sin la sin-
cronización del estro, para que las vacas tengan las tres oportunidades
se requiere de un empadre de 63 d al menos.
       Existen varios métodos para el control del ciclo estral y la ovu-
lación en bovinos: el primero de ellos, se refiere a la interrupción de la
fase lútea del ciclo estral mediante el uso de productos luteolíticos
como la prostaglandina F2 alfa (PGF2 α) o sus análogos sintéticos; el
segundo método general, se refiere al uso de progestágenos para su-
primir la ovulación, es decir provocan un retraso de los eventos
periovulatorios hasta que todas las vacas se encuentran en la fase
folicular del ciclo estral.
                                  - 97 -
del ciclo estral.
       Un tercer método y mas reciente consiste en la aplicación de
una inyección de GnRH (100 µg) en cualquier día del ciclo estral
para inducir la ovulación del folículo dominante y sincronizar una
nueva oleada de crecimiento folicular. Siete días después se inyecta
una dosis de PGF2α (25-30 mg) para provocar la lisis del cuerpo
lúteo (el original y el que se formó recientemente). Finalmente (48 h
después) se aplica una segunda dosis de GnRH que induce la ovula-
ción sincronizada 24 a 32 h mas tarde, permitiendo la inseminación
artificial (si es uno de los objetivos) 12 a 16 h después de la segunda
inyección de GnRH (Pursley et al., 1995).
       Otro protocolo (Santos et al., 2003) consiste en una inyección
de GnRH (100 µg) aplicada de manera aleatoria en cualquier etapa
del ciclo estral para reclutar una nueva oleada de crecimiento folicu-
lar. Siete días después se aplican 25 a 30 mg de PGF2α para elimi-
nar el cuerpo lúteo original o el que se formó recientemente induci-
do por la inyección de GnRH. Después de la PGF2α (24 horas) se
inyecta cipionato de estradiol (1 mg en vacas y 0.5 mg en vaquillas;
Sartori et al., 2002) para inducir el pico de LH y sincronizar la ovu-
lación. La inseminación artificial (si se desea) se realiza en cual-
quier momento después de la aplicación de la PGF2α si las vacas se
observan en celo o bien, a tiempo fijo, 48 h después de la inyección
del cipionato de estradiol.
       Importancia de la nutrición en la reproducción. El intervalo
entre el parto y la primera ovulación varía de 17 a 42 d en vacas le-
cheras, hasta más de 90 d en vacas de razas para carne, regularmente.


                                - 98 -
La actividad fisiológica de los órganos reproductivos de las va-
cas, está ligada estrechamente a las condiciones de explotación y ali-
mentación en que se desenvuelven.
      Tanto en las vacas lecheras, como en aquellas de raza para
carne, cada etapa en la vida productiva demanda necesidades
específicas (cualitativas y cuantitativas) de los diferentes tipos de
nutrientes,   es   decir,   requerimientos   especiales   de   energía,
aminoácidos, minerales y vitaminas.
      En vacas para carne por ejemplo, la energía de la dieta afecta el
retorno al estro durante el periodo posparto, influye también sobre las
tasas de preñez y en la cosecha de becerros, sobre todo en vacas que
son amamantadas por la cría; todos esos factores determinan en gran
parte la rentabilidad de este tipo de empresas.
      Se ha observado que vacas Hereford x Angus consumiendo
bajos niveles de energía (70% NRC) desde los 110 d previos al parto
hasta la ocurrencia del mismo, presentan mayor intervalo a la primera
ovulación (96 d) que los animales que recibieron niveles energéticos
de 150% de acuerdo a lo establecido por la NRC durante el mismo
periodo (74 d).
      En un estudio se evaluó el efecto de la nutrición postparto y del
destete temporal sobre el comportamiento reproductivo de vacas
Angus bajo pastoreo; se establecieron dos niveles energéticos (Grupo
I= 26 Mcal/d de EM desde el parto hasta concluir con la época de
empadre de 60 d y Grupo II = 14.7 Mcal/d de EM durante el mismo
periodo, mas 36 Mcal/d de EM adicionales por 45 d a partir de 15 d
antes de iniciar el empadre); el intervalo al primer celo no fue
afectado por el nivel de energía (45 vs 44 d respectivamente), sin

                                 - 99 -
embargo el destete por 48 h al inicio del empadre sí influyó sobre
dicho intervalo (47 vs 42 d en vacas destetadas y no destetadas
respectivamente).
      Las tasas de preñez en vacas y vaquillas para carne son
afectadas por el consumo de energía tanto antes como después del
parto (Randel, 1990).
      El efecto del desbalance proteico sobre la actividad ovárica y
fertilidad ha sido menos estudiado que el caso de la energía, sin
embargo se ha demostrado que una restricción de este nutriente en
vacas para carne retraza el reinicio de la actividad reproductiva
posparto. Esto es importante, ya que bajo nuestras condiciones de
explotación extensiva, las vacas están sujetas a consumos limitados de
proteína gran parte del año a menos que se realice una suplementación
adecuada.
      La relación de la fisiología reproductiva con las vitaminas y
minerales ha sido establecida desde hace mucho tiempo y aún no es
bien entendida. En sentido general, todas las vitaminas y minerales
esenciales se requieren para la reproducción, debido a sus efectos en
el metabolismo celular, mantenimiento y crecimiento; sin embargo,
estos nutrientes también pueden tener papeles y requerimientos
específicos en los tejidos reproductivos; dichas funciones o
requerimientos pueden variar en un tejido o en un tipo de célula en
particular, dependiendo del estado fisiológico.
      Normalmente las vacas que paren flacas no presentan activi-
dad sexual hasta que recuperan su condición corporal.
      La condición corporal, de una manera muy práctica la pode-
mos manejar en tres categorías: buena, regular y pobre. Por ejemplo,

                                - 100 -
en un rancho en el que se estudió la influencia de la condición cor-
poral en que parieron las vacas sobre la reproducción, se vio que so-
lamente el 50% de las vacas que parieron flacas presentaron celo
durante el empadre. Sin embargo, cuando parieron en una condición
moderada o buena presentaron activad cíclica el 80 y el 96%, res-
pectivamente. En este mismo estudio se cargaron el 20% de las va-
cas que parieron flacas, el 73% de las que parieron en condición
moderada y el 90% de las que parieron gordas.
        Otras ayudas para mejorar la reproducción. Normalmente,
las vacas que amamantan a la cría tardan más tiempo en cargarse
durante la temporada de lluvias que las vacas horras. Esto es porque
el amamantamiento inhibe la secreción de hormona liberadora de
gonadotropinas y consecuentemente LH y FSH, evitando durante
algún tiempo que las vacas entren en celo. Hay algunas técnicas que
se pueden recomendar para reducir este problema. Una de ellas es el
control de la lactancia. Es decir, aislar la cría de su madre durante
un tiempo (15 –30 días por ejemplo) y permitirles mamar una o dos
veces al día. Otra práctica es el destete temporal que consiste en se-
parar la cría de su madre y dejarla sin mamar durante 48 horas.

        Cuando se practican estas medidas en vacas con mas de 60
días de paridas y que no están flacas es muy probable que entren en
celo.
        El destete temporal resulta todavía más efectivo si se combina
con un tratamiento a base de hormonas que se implantan debajo de
la piel de la oreja en las vacas, aunque es necesario reiterar que si
las vacas paren en condición corporal pobre y no recuperan peso
ningún tratamiento será efectivo.

                                - 101 -
Plan de manejo reproductivo integral. Para este fin se pro-
pone la aplicación de algunos principios implicados en el sistema
O’Connor para el manejo reproductivo de hatos de bovinos cárni-
cos. Dicho sistema considera la integración de prácticas de manejo
como la evaluación de los sementales antes de iniciar el empadre; el
destete temporal por 48 horas antes de iniciar el mismo; que las va-
cas paran en una condición corporal de moderada a buena y que ga-
nen peso durante el periodo de actividad sexual; y que la temporada
de empadres no sea mayor de 60 días. El empadre se podría llevar a
cabo en los meses de octubre y noviembre. Cuando sea posible, es-
tablecer un programa de sincronización de estros al inicio del empa-
dre, siempre complementado con el destete temporal por 48 horas.
Cuando se realice la práctica anterior, las vacas que se detecten en
estro serán inseminadas con semen diluido proveniente de los mis-
mos toros del rancho y posteriormente pasarán al empadre natural
para que las vacas que no se preñen mediante la inseminación ten-
gan la oportunidad de lograrlo de manera natural. El diagnóstico de
gestación se haría la segunda semana de enero. Lo anterior permiti-
ría desechar las vacas vacías y todas aquellas con una preñez menor
de 45 días que no podrán ser diagnosticadas como positivas aún
cuando estuvieran gestantes. Esto permite dejar solamente las vacas
que se hayan cargado dentro de las fechas deseadas de empadre.
Con las medidas anteriores, se lograría una tasa anual de pariciones
de al menos 85%. Se recomienda ajustar la proporción de sementa-
les a uno por cada 25 vientres y estos se deben de evaluar para su
fertilidad en septiembre. Los partos se esperarían en los meses de
julio y agosto, periodo durante el cual se tendría que complementar

                              - 102 -
la alimentación de las vacas con forraje y/o concentrado, para suplir
las deficiencias de energía y proteína.
      Las crías tienen que ser aretadas al nacimiento o poco des-
pués, cuando sean observadas por el vaquero y los datos del parto
deberán de registrarse en la tarjeta individual de la madre.


Sanidad
      En este aspecto se preguntó a los ganaderos sobre los proble-
mas de salud más comunes en el ganado de cada región. Las res-
puestas y sus frecuencias aparecen en el Cuadro 21.
      Los valores reportados corresponden a la frecuencia con que
los ganaderos contestaron haberlas observado alguna vez en su ga-
nado. Sin embargo no tiene registrada la periodicidad con que los
problemas se presentan.
      Como se puede observar, los tipos de problemas sanitarios si-
guen una tendencia similar en los municipios encuestados. Las en-
fermedades infecciosas referidas con más frecuencia fueron las di-
arreas, sobre todo en becerros, y el carbón sintomático conocido por
los rancheros como el balazo.
      La prevalencia de parásitos externos es común y se pudo
constatar observando directamente a los animales. El tipo de garra-
pata que existe, se encuentra ubicada regularmente en el interior de
la oreja, aunque en algunos ranchos del municipio de Los Cabos se
observaron animales con garrapatas en otras partes del cuerpo.




                                - 103 -
Cuadro 21. Problemas de salud referidos por los ganaderos en los diferentes
municipios de Baja California Sur.
                                             Municipio
Problema de salud, %                  Loreto-
                          Mulegé                      La Paz    Los Cabos
                                     Comondú
Enfermedades infec-
ciosas
       Ántrax               15           15             10          10
       Carbón sin-
                             50          48             35          40
       tomático
       Diarreas             70           80             80          85
Enfermedades parasi-
tarias
       P. internos           ---         ---            ---         ---
       Garrapata            100          75             70          70
       Piojo                65           80             90          90
       Hematófagos          100         100            100         100
Deficiencias nutri-
                            100         100            100         100
cionales
Otras
       Intoxicaciones
                             30          35             50          60
       por plantas
       Edema pecto-
                              0           0             60          70
       ral
       Cuerno hueco         100         100            100         100




       La presencia de piojo se
pudo constatar sobre todo en la
borla de la cola de los animales
de todas las edades (figura adjun-
ta).
       Son frecuentes los parási-
tos hematófagos como el tábano y
la mosca que se posan en el cuerpo del animal causándole estrés. Es
probable que algunos de esos hematófagos sean trasmisores de
hemoparásitos causantes de enfermedades como la anaplasmosis.


                                 - 104 -
Como se esperaba, el 100% de los ganaderos respondieron
haber tenido problemas por deficiencias nutricionales en el ganado.
Asociado a esto se reportan con frecuencia el nacimiento de bece-
rros débiles o muertos, sobre todo en vacas jóvenes o de edad avan-
zada como las que se observan a continuación.




      La frecuencia con que los ganaderos aseguran haber tenido
problemas de intoxicación en el ganado, principalmente por plantas
del agostadero, es relativamente alta en los municipios del norte del
estado, sin tener identificada las causas de la intoxicación. A dife-
rencia de los ranchos ubicados en
el sur del municipio de La Paz y en
Los Cabos en donde la frecuencia
de intoxicaciones por plantas es
más alta que en los anteriores y re-
fieren a la cacachila (fotografía ad-
junta) como la planta nativa que
mas problemas ocasiona, sobre to-
do en la época de sequía, provo-
cando en los animales un tipo de
parálisis de los cuatro miembros
(como se muestra en la figura) y


                                - 105 -
finalmente la muerte por inanición.
      En el municipio de La Paz, sobre todo en la región sur, y en el
municipio de Los Cabos, se reporta una alta frecuencia de un sín-
drome que se manifiesta con edema pectoral. Dicho síndrome, de
acuerdo con la opinión
de los ganaderos, inicia
con edema submaxilar
como se aprecia en la
figura y posteriormente
se extiende a la región
pectoral. El problema es
más común en ganado
cebú y sus cruzas con
otras razas.
      La entidad nosológica más frecuentemente reportada, además
de las deficiencias nutricionales, es un problema que el ranchero co-
noce como la enfermedad del cuerno hueco. Este problema aparece
habitualmente en la época de sequía y en animales que han perdido
mas peso durante la misma. La causa se relaciona probablemente
con deficiencias nutricionales y/o la presencia de hemoparásitos,
como aquellos responsables de la anaplasmosis que desencadenan y
en este caso exacerban la anemia en los animales.
      En cuanto a las prácticas o medidas de control sanitario apli-
cadas en los diferentes municipios, los resultados de las encuestas se
muestran en el Cuadro 22.




                               - 106 -
Cuadro 22. Medidas de control sanitario que se llevan a cabo en los ranchos
ganaderos de Baja California Sur, por municipio.
                                           Municipio
                                      Loreto-
                    Mulegé                            La Paz        Los Cabos
Práctica                             Comondú
                            Frecuencia con que se realiza la prácticaa
                  1    2     3     1    2     3     1 2 3           1   2   3
Vacunación
                 10 60 30 28 55 13 40 55 5 48 50 2
contra el ántrax
Bacterina triple 10 60 30 28 55 13 40 55 5 48 50 2
Desparasitación
                  0    0 100 0          0 100 0 25 75 0 80 20
interna
Desparasitación
                  5 20 75 10 40 50 25 60 5 36 60 4
externa
a
    1 = cada año; 2 = esporádica; 3 = nunca.
         Como se puede observar en el Cuadro 21, la vacunación para
prevenir el ántrax o fiebre carbonosa, y la aplicación de la bacterina
triple bovina se llevan a cabo de una manera irregular, sobre todo en
los municipios del norte de la entidad, siendo esto más consistente
en La Paz y Los Cabos.
       La desparasitación interna es prácticamente desconocida para
los rancheros de Mulegé y Loreto-Comondú y un escaso porcentaje
de ganaderos la llevan a cabo esporádicamente en La Paz. En el
municipio de Los Cabos esa práctica se realiza con una mayor fre-
cuencia, aunque de manera inconsistente.
       En lo que corresponde al control de parásitos externos, es una
medida que la mayoría de los ganaderos de los municipios del norte
de la entidad no llevan a cabo. Quienes la realizan de manera espo-
rádica, lo hacen a través de bombas de aspersión manuales. En el sur
de la entidad esta práctica es más frecuente y aunque en algunos
ranchos cuentan con baños garrapaticidas para inmersión, construi-
dos de concreto como el que aparece en la figura siguiente, en la
mayoría de los casos dichas construcciones no se utilizan, prefirien-

                                  - 107 -
do realizar los baños a través de
bombas de aspersión manuales.
      A continuación se propone un
calendario de manejo para el con-
trol de enfermedades infecciosas y
parasitarias, así como para mante-
ner la salud general del ganado (Cuadro 23).


Cuadro 23. Calendario de manejo para el control de enfermedades infecciosas y
parasitarias, así como otras implicadas en la salud general del hato.
                                                 Meses
Práctica
                       E F M A M J                    J A S O N D
Vacunación1                                     X
Desparasitación2                                X
Baño3                                           X
Vitaminas ADE                         X
1
  Inyección de la vacuna contra ántrax o fiebre carbonosa y de la bacterina triple
bovina (dosis y vía de aplicación de acuerdo a las especificaciones del fabrican-
te del producto).
2
  La desparasitación interna se puede hacer utilizando productos como el leva-
misol o la ivermectina inyectados por vía intramuscular. Se pueden utilizar
también productos de aplicación oral, sin embargo, debido a la escasa infraes-
tructura en la mayoría de los ranchos sudcalifornianos esta alternativa resulta
menos práctica.
3
  Los baños se pueden hacer por inmersión donde se cuenta con la infraestructu-
ra o mediante bombas aspersoras.


        Algunas recomendaciones en torno al manejo y a la aplica-
ción de las vacunas son las siguientes:
Todas las vacunas, deben de cumplir las siguientes condiciones.
1. Estériles. Cuándo no contienen gérmenes extraños, y sólo con-
    tiene las sustancias y medios conservadores que las normas auto-
    rizan.

                                    - 108 -
2. Inocuas. Un producto será inocuo, cuando en los animales vacu-
   nados, no origine síntomas de enfermedad y trastornos aprecia-
   bles en su estado general.
3. Efectivas. Nos referimos al grado óptimo de protección que de-
   berán conferir, para lo cual fueron hechas.
4. No compre vacunas en lugares donde no dispongan de refrigera-
   ción.
5. Consérvelas siempre en refrigeración, nunca las congele, no las
   exponga a la luz del sol ni al calor.
6. Para transportar la vacuna, se requiere de un recipiente con
   suficiente hielo desde la compra hasta su aplicación.
7. Revise la fecha de caducidad del producto, no use ni compre va-
   cuna cuya fecha de vencimiento haya pasado.
8. Utilizar el total de la vacuna preparada en un tiempo no mayor de
   3 horas y no utilice sobrantes de un día para otro.
9. El equipo a utilizar deberá estar estéril, el método más fácil es
   hervir en agua todo el equipo durante 10 minutos; nunca desin-
   fecte el equipo con alcohol u otras sustancias químicas que pu-
   dieran alterar la vacuna.
10. Antes de iniciar la vacunación, lea cuidadosamente la etiqueta
   del producto y siga las instrucciones, tales como dosis y vía de
   aplicación.
11. Nunca mezcle vacunas.
12. No aplicar ni más ni menos de la dosis que señalan las instruc-
   ciones.
13. Inyectar en el lugar y forma indicada (Subcutánea, intramuscu-
   lar, etc.).

                                - 109 -
14. Asegúrese de vacunar animales sanos y no agitados, si por algún
   motivo son acarreados, déjelos descansar antes de iniciar la va-
   cunación.
15. Evite el manejo excesivo o brusco de los animales durante la
   vacunación.
16. Marque o separe los animales para evitar doble vacunación o de-
   je algunos sin vacunar.
17. Quemar los envases vacíos de vacuna.
18. Registre la fecha de vacunación, número de animales vacuna-
   dos, marca del producto utilizado y lote, de ser posible conserve
   una etiqueta; todo esto con el fin de tener presente una revacuna-
   ción oportuna en su caso o como un simple control del manejo
   del hato.
      En ocasiones la época de vacunación es forzada, ya que la
muerte de un animal hace necesaria la vacunación de la totalidad del
hato, en estas situaciones hay que ser más preciso con las acciones a
tomar, primero el diagnóstico deberá ser lo más acertado, al acercar
el ganado al corral es probable que venga un animal ya enfermo,
que si llega a morir podría contaminar el chute, la trampa y todos los
lugares por los que pasó o estuvo.
      Al iniciar la vacunación, se deberá utilizar un termómetro rec-
tal, con un número representativo de animales del hato, en el caso de
que la temperatura varíe de lo normal (38-38.5º C), no se deberá va-
cunar dicho animal y deberá someterse a una inspección minuciosa
con el fin de detectar la causa de dicho cambio.
      Aunque el diagnóstico fuese acertado, existe un período de
tiempo en el cual pueden continuar las muertes, esto es, debido a

                               - 110 -
que la vacuna confiere protección hasta los 10 a 15 días después de
aplicada; por lo que, en la primera semana de iniciadas las medidas
preventivas, se deberá continuar revisando regularmente los anima-
les. Los parásitos externos más comunes son las moscas, larvas de
moscas, piojos y ácaros. A continuación se da una lista con el nom-
bre científico y común de cada uno de ellos (Cuadro 24).

Cuadro 24. Parásitos externos comunes en el ganado bovino.
Nombre científico                                   Nombre común
Moscas
         Haematobia irritans                  Mosca del cuerno o del lomo
         Stomoxys calcitrans                       Mosca del establo
Larvas de moscas
         Hupoderma bovis                                Tábano
         Hypoderma lineatum                             Tábano
Piojos
         Linognathus vituli                         Piojo chupador
         Solenopotes capillatus                     Piojo chupador
         Haematopinus eurysternus                   Piojo chupador


         Las moscas del cuerno o del lomo producen daños al ganado
ya que se alimentan de sangre, que obtienen al picar constantemente
la piel del animal. Durante el día, es común observar alrededor de
hasta 600 moscas sobre un animal, por lo que fácilmente se com-
prende la cantidad de sangre que pueden extraer. La pérdida conti-
nua de sangre origina debilidad, además de que el gran número de
moscas ocasiona intranquilidad, provocando que los animales se
muevan constantemente para mitigar el dolor de las picaduras, la
cual causa pérdida de peso.

                                    - 111 -
Las moscas del lomo están presentes durante todo el año, pero
es en los meses de verano cuando proliferan abundantemente, oca-
sionando los mayores daños en el ganado. Durante este tiempo las
condiciones de temperatura y de humedad, forman el medio ideal
para que las moscas se reproduzcan fácilmente. En los meses fríos,
por lo contrario, existe solo una pequeña población debido a que las
bajas temperaturas no favorecen su reproducción pero tampoco son
lo suficientemente bajas como para eliminarlas totalmente.
Los tratamientos deberán aplicarse por lo menos una vez durante el
verano o época de lluvias, que es cuando existe mayor cantidad de
mosca sobre el ganado. En forma práctica, se recomienda aplicar el
primer tratamiento al momento de detectar el parásito y hacer una
segunda aplicación a los 14 o 21 días si es necesario.
      Existen dos tipos de piojos, que por su forma de boca son
chupadores o masticadores. Los primeros se alimentan de sangre y
de otros líquidos que chupan al picar la piel con sus estructuras bu-
cales especializadas. Los piojos masticadores se alimentan de pelo y
partes de la piel. Al obtener su alimento, los dos tipos de piojos pro-
ducen intranquilidad en el ganado por el dolor que ocasionan,
haciendo que los animales se rasquen constantemente provocándose
lesiones mayores que se acompañan con la pérdida de pelo, hecho
que ayuda a detectar a los animales afectados.
      La época del año en que el ganado se encuentra parasitado
con piojos es durante los meses más fríos y húmedos, como en di-
ciembre, enero, febrero y marzo. En esos meses el ganado desarrolla
su pelo largo y grueso que lo protege del frío, pero que también
constituye un medio ideal para protección y disponibilidad de ali-

                                - 112 -
mento del piojo. Fuera de esta temporada es posible observar anima-
les parasitados aunque esto es menos común.
       Generalmente basta dar un solo tratamiento cuando se utilizan
baños de inmersión; sin embargo, ese tipo de instalaciones no se en-
cuentran en todos los ranchos ganaderos. Cuando se empleen baños
de aspersión deberá tenerse cuidado de empapar completamente to-
da la piel, y de ser posible dar una segunda aplicación del producto.
Hoy en día se tienen resultados excelentes al utilizar productos di-
rectamente sobre la piel.
       En el mercado existen productos comerciales con los que es
posible controlar eficazmente los parásitos externos. A continuación
se da una lista de ellos, así como los parásitos que controlan y su
modo de empleo (Cuadro 25).
       Algunas particularidades de los métodos de aplicación se pre-
sentan en el Cuadro 26.


Cuadro 25. Productos comerciales utilizados para el control de parásitos exter-
nos y formas de empleo.
Nombre comer-                Parásitos                   Aplicación
cial                LM       M       P      AS    BI     BA      DP BYR
Asuntol líquido       x      x       x       x    x       x
Asuntol 50            x      x       x       x    x       x              x
(polvo)
Esteladon 30          x      x       x            x       x
Insectoil                    x       x                             x
Lintox                       x       x       x    x       x              x
Neocidol H            x      x       x            x       x
Tiguvon Spon          x      x       x       x                     x
LM - Larvas de mosca BI - Baños de inmersión
M - Moscas BA - Baños de aspersión
P - Piojos DP - Directo en piel
AS - Acaros de sarna ByR - Bolsa y rascadero
NOTA: Para utilizar las dosis correctas, deberán seguirse las instrucciones que
se indican en la presentación del producto.


                                   - 113 -
Cuadro 26. Ventajas y desventajas de los diferentes métodos de desparasitación
externa.
Tipo de aplicación                Ventaja                   Desventaja
                                  Efectivo
                                                      Construcción del baño
                          Económico por animal
                                                     Tener corrales de mane-
Baño de inmersión           Tratamiento rápido
                                                                jo
                           Recuperación del pro-
                                                     Movilización del ganado
                                    ducto
                                                     Poseer bomba de asper-
                                                               sión
                                                       Tratamiento lento por
                                                              animal
Baño de aspersión                 Efectivo
                                                     Pérdida del producto por
                                                     escurrimiento a la tierra
                                                       Movilización de ani-
                                                              males
                          Poca inversión en insta-
Sacos de polvo insecti-           laciones
                                                      Medianamente efectivo
cida y rascaderos.        No requiere movilizar el
                                   ganado
                                                        Corrales de manejo
Productos aplicados                                  Movilización del ganado
                            Altamente efectivos
directamente a la piel                               Es mas lento que los ba-
                                                               ños




Agostadero
       En el 69.7% de la superficie de los municipios del norte del
estado (Mulegé, Loreto y Comondú) se desarrollan matorrales xeró-
filos, como los denominados sarcocaule, crasicaule, sarcocrasicaule
y desértico micrófilo; más abundante el primero. Estos matorrales
presentan frecuentemente baja cobertura y están constituidas de una
amplia variedad de formas de vida adaptadas a la aridez, desde
grandes cactáceas columnares, arbustos y herbáceas perennes, hasta
pequeñas efímeras estacionales. El 30.3% restante lo constituyen
otros tipos de vegetación también desértica pero más ligada a carac-
terísticas edáficas como son la vegetación halófila y la vegetación

                                   - 114 -
de desierto arenoso, localizados en el Desierto de San Sebastián
Vizcaíno.
      El tipo de matorral más abundante es el sarcocaule y se carac-
teriza por la dominancia de arbustos de tallos carnosos, gruesos, en
ocasiones retorcidos y algunos con corteza papirácea.
      En los municipio de La Paz y Los Cabos, la vegetación pre-
dominante es el matorral xerófilo que cubre el 81.9% de la superfi-
cie, destacando el matorral de tipo sarcocaule y el matorral sarcocra-
sicaule; el 14.5% de la superficie corresponde a la selva baja caduci-
folia y un 1.7% a bosque de pino-encino.
      En los municipios de Mulegé y Comondú-Loreto, ninguno de
los encuestados tiene delimitado con cerco su agostadero y conse-
cuentemente no existen los potreros.
      En el municipio de La Paz, el 6% de los ranchos visitados tie-
nen cercado el agostadero y de esos solamente la mitad cuentan con
al menos dos potreros. En el resto de los casos, los terrenos son de
uso común, dificultándose con esto muchos de los programas de
transferencia de tecnología que pudieran implementarse de manera
individual.
      Una situación similar prevalece en Los Cabos, en donde el
8% de los encuestados tienen delimitado su agostadero y de ellos el
65% cuenta con al menos una división dentro del área de pastoreo.
      La mayoría de los ranchos que cuentan con cerco para delimi-
tar el agostadero tienen también áreas sembradas con zacate buffel y
en ninguno de ellos señalan que se haga un manejo y uso adecuado
del mismo.



                               - 115 -
Producción y comercialización
        En preciso señalar que de los ranchos visitados y encuestados
el 90, 95, 80 y 75% en los municipios de Mulegé, Comondú-Loreto,
La Paz y Los Cabos, respectivamente cuentan con una población
bovina menos de 150 cabezas de ganado. La gran mayoría de los
ranchos son manejados por un miembro de la familia a la cual per-
tenecen, pero el ganado se encuentra repartido entre varios miem-
bros del núcleo familiar. Lo anterior dificulta la toma de decisiones
y consecuentemente la aplicación de algunas tecnologías como la
inseminación artificial, medidas sanitarias, adquisición de sementa-
les, desecho de animales improductivos, etc.
        El 100% de los entrevistados en los diferentes municipios
respondieron que su ganado lo venden a intermediarios en el propio
rancho. La mayoría de los ganaderos no tienen una época definida
para la venta del ganado. En los ranchos mas alejados de los centros
urbanos, sobre todo en Mulegé, Comondú-Loreto y el norte del mu-
nicipio de La Paz, el propietario del ganado lo va vendiendo con-
forme va necesitando dinero para el sustento de la economía fami-
liar.
        En el 80% de los ranchos se
constató que la ganadería bovina se
explota bajo un sistema de doble pro-
pósito, es decir, las vacas son ordeña-
das a partir del mes de octubre o no-
viembre cuando las precipitaciones pluviales y la disponibilidad de
forraje en el agostadero lo permiten. La ordeña se inicia cuando las
crías tienen más de 1 mes de edad y realiza con el becerro al pie

                                - 116 -
(como se observa en la figura) durante un período de 2 a 3 meses,
aproximadamente. La producción promedio estimada por vaca es de
3 a 4 litros de leche por día. La mayor parte de la leche es destinada
para la fabricación de queso para
consumo familiar y para su comer-
cialización a intermediarios o en
los centros de población más cer-
canos al rancho.
       En los municipios de Los
Cabos y La Paz el 90% de quienes
procesan la leche para elaborar
queso obtienen la cuajada con productos comerciales. El resto de los
ganaderos, así como el 50% de los encuestados en Comondú-Loreto
y el 70% en Mulegé, utilizan las enzimas naturales obtenidas de ma-
cerado de estómago de bovino o venado.
       Algunos ganaderos venden los machos hasta que llegan a los
3 años de edad o más, sin haberlos castrado. Dichos animales son
destinados por lo general a las en-
gordas locales o bien introducidos
directamente al rastro municipal.
Otros venden los machos cuando
tienen alrededor de 12 meses. La
venta se hace intermediarios o aco-
piadores locales que a su vez venden
ganado a compradores provenientes de los estados de Baja Califor-
nia.



                               - 117 -
Infraestructura
      Todos los ranchos ganaderos
en donde aplicó la encuesta cuentan
con un corral de manejo general y
otro más pequeño para aislar a los
becerros en la temporada de ordeña.
      El material de construcción es
variable. En el municipio de Mule-
gé, el 20% de los predios cuentan
con corrales de piedra, los demás
cuentan con corrales de madera re-
gional (50%) o de otros materiales
en los que predominan el poste re-
gional y alambre de púas (30%).
      En Comondú-Loreto predo-
minan los corrales de madera regio-
nal (70%) o de poste regional y
alambre de púas (30%). No se ob
servaron en estos municipios corra-
les construidos con piedra.
      En el municipio de La Paz
predominan los ranchos con corrales
de madera regional (80%), el resto
son construidos con diversos mate-
riales como llantas, láminas galvanizadas, malla ciclónica, malla
ganadera, etc.
      En Los Cabos se observaron corrales de fierro (10%), el resto

                              - 118 -
están construidos de madera regional, malla ganadera o alambre de
púas.
        El 15% de los ranchos en los municipios de Los Cabos y La
Paz cuentan con embarcadero pa-
ra ganado construido de concreto
o madera. El resto, así como los
ganaderos encuestados en los
otros municipios de la entidad
construyen un desnivel en el sue-
lo (figura adjunta) cada vez que
van a cargar ganado. Lo anterior
permite que el nivel de la plata-
forma del vehículo quede mas
abajo de lo normal y el animal
pueda subir.
        En cuanto a la forma de
almacenar agua para el consumo
del ganado, algunos ranchos
cuentan con una pila de concreto
(40, 30, 50 y 60% en Mulegé,
Comondú-Loreto, La Paz y Los
Cabos respectivamente). En la
mayoría de los casos, el agua se
obtiene de pozos a cielo abierto mediante bombeo o molinos de
viento.
        El 40% de los ranchos encuestados en el municipio de Mule-
gé, el 35% de Comondú-Loreto, el 30% de La Paz y el 30% de Los

                              - 119 -
Cabos disponen de agua de corrientes naturales la mayor parte del
año.
       El tipo de bebederos utiliza-
dos son de concreto en la mayoría
de los ranchos (50, 55, 70 y 90%
en Mulegé, Comondú-Loreto, La
Paz y Los Cabos, respectivamen-




te). Sin embargo en algunos ranchos en toda la entidad aún se utili-
zan para bebedero los aguajes naturales o los tanques de lámina co-
mo se aprecia en las figuras anteriores.
       En lo que a otro tipo de infraestructura corresponde, de mane-
ra general, son escasos los ranchos que cuentan con manga para ma-
nejo del ganado (6% de los encuestados, tanto en La Paz como en
Los Cabos). En los municipios del norte de la entidad, ninguno de
los ranchos encuestados tuvo este tipo de infraestructura.
       Únicamente el 2% de los ranchos visitados en toda la entidad
cuentan con báscula ganadera. Estos ranchos pertenecen a los muni-
cipios de La Paz y Los Cabos.




                                - 120 -
Conclusiones


1. El sistema de producción de ganado bovino explotado bajo con-
   diciones de agostadero fue debidamente caracterizado.
2. No se observaros diferencias importantes entre las prácticas de
   manejo que se llevan a cabo en los diferentes municipios de la
   entidad, sin embargo se aprecia que en Los Cabos y parte de La
   Paz se ha llevado a cabo una mayor transferencia de tecnología,
   como por ejemplo la introducción de sementales para el encaste
   del ganado nativo con la finalidad de incrementar los rendimien-
   tos de los animales.
3. En el aspecto de nutrición y alimentación, la tecnología aplicada
   es escasa. No existen verdaderos programas de suplementación
   alimenticia. La alimentación del ganado durante la temporada de
   sequía se sujeta únicamente a complementar parte de las defi-
   ciencias nutricionales. Existe un desconocimiento absoluto de la
   necesidad de suplementar minerales diferentes a la sal común.
   Un alto porcentaje de ganaderos sostienen parte de los costos del
   alimento en los apoyos (concentrado y forraje) otorgados por el
   gobierno estatal.
4. En lo respecta a los programas de mejoramiento genético, estos
   han tenido mas penetración en los municipios del sur de la enti-
   dad. No obstante en el norte del estado es evidente la influencia
   de razas cebuinas y algunas sintéticas. Sin embargo, se puede
   concluir que en todos los ranchos, lo que se ha logrado son pro-
   cesos de encaste, que seguramente se refleja en rendimientos su-
   periores de los animales cruzados con respecto a los del ganado

                              - 121 -
Criollo. No obstante, en ningún rancho se tiene control de los di-
   ferentes niveles de cruzamiento para identificar los niveles de
   cruza más eficientes, así como las ventajas o desventajas de di-
   versos grupos raciales.
5. Queda claro que las poblaciones de ganado bovino Criollo en los
   diferentes municipios de la entidad han venido disminuyendo
   con el tiempo. Al aplicar la aproximación de Weitzman para cal-
   cular la probabilidad de extinción de este tipo de animales de Ba-
   ja California Sur se concluye que este valor es de 56%, lo cual
   refleja que el ganado en cuestión se encuentra en un verdadero
   de desaparecer si no se implementan programas para su conser-
   vación y utilización racional.
6. Uno de los aspectos mas descuidados en el sistema de produc-
   ción es el manejo reproductivo. No se practica ninguna medida
   tendiente a incrementar la eficiencia reproductiva del ganado.
   Esto ha dado lugar a bajas tasas de pariciones que históricamente
   se han mantenido por abajo del 50% anual.
7. En lo que respecta al cuidado de la salud animal, se concluye que
   las medidas de control para la prevención de enfermedades son
   inconsistentes. La mayoría de los ganaderos solamente vacunan
   al ganado cuando se presenta algún brote de cierta enfermedad
   que sea diagnosticada como carbón sintomático o fiebre carbo-
   nosa, aún cuando el diagnóstico no se haya precisado con el apo-
   yo de exámenes de laboratorio.
8. En ninguno de los municipios de la entidad se observó que se
   tomen medidas para lograr una utilización racional de los agos-
   taderos.

                               - 122 -
9. En general se puede concluir que el mayor impacto (quizás el
  único) de los programas de fomento pecuario en Baja California
  Sur se observa en la introducción de razas para cruzarse con el
  ganado nativo. Sin embargo, distan aún de conducirse como ver-
  daderos planes de mejoramiento genético al no conocerse el
  rumbo de los resultados de esos cruzamientos a largo plazo.




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                              - 136 -

Documento criollo

  • 1.
    PROGRAMA PARA LAIDENTIFICACIÓN, CARACTERIZACIÓN Y COMERCIALIZACIÓN DEL GANADO BOVINO CRIOLLO DE BAJA CALIFORNIA SUR SIMAC 20000101001 CARACTERIZACIÓN DE POBLACIONES Y SISTEMA DE PRODUCCIÓN
  • 2.
    SISTEMA DE INVESTIGACIÓNDEL MAR DE CORTÉS UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BAJA CALIFORNIA SUR SECRETARÍA DE DESARROLLO Y FOMENTO ECONÓMICO DEL GOBIERNO DEL ESTADO DE B.C.S. FUNDACIÓN PRODUCE DIRECTOR DEL DR. JOSÉ LUIS ESPINOZA PROYECTO: VILLAVICENCIO COLABORADORES: M.C. JUAN CARLOS PÉREZ CONCHA M.C. ANGÉLICA MONTAÑO ARMENDARIZ M.C. JOSÉ ALFREDO GUEVARA FRANCO M.C. RICARDO ORTEGA PÉREZ ING. GERMÁN RAMÍREZ GÓMEZ DR. ALEJANDRO PALACIOS ESPINOSA La Paz, B.C.S., Diciembre de 2003
  • 3.
    PRESENTACIÓN En el presente trabajo se presentan los resultados de un pro- grama interdisciplinario de investigación sobre diferentes aspectos relacionados con el ganado bovino Criollo de Baja California Sur. Mi inquietud por estudiar el ganado bovino Criollo nació des- de hace 21 años. En aquel tiempo se hicieron algunos intentos pero no logramos obtener recursos económicos para ejecutar nuestras ideas. Ideas que por cierto no eran muy claras, ni siquiera para quie- nes pretendíamos obtener apoyos con el afán de poder empezar a conocer los secretos que se esconden detrás de esos animales que tuvieron que evolucionar a través de siglos para adaptarse al ecosis- tema de la península. Posteriormente, en 1994 realicé un segundo intento por reci- bir apoyos económicos para establecer un programa de investiga- ción en bovinos Criollos. En esta ocasión los objetivos eran concre- tos, se trataba de caracterizar algunos rasgos de importancia zootéc- nica en este ganado, así como el sistema en el cual se explota. Una vez más, quienes dictaminaron no encontraron el debido sustento en mis planes. Tal vez eso ocurrió porque en esos planteamientos no se le atribuía un mayor atractivo a este ganado que su rusticidad y adaptabilidad al medio ambiente de la península. Sin embargo, a partir de 1998, a raíz de que se iniciaron una serie de foros por parte del Programa Nacional de los Recursos Genéticos Pecuarios, se nos dio a conocer la gran importancia económica del ganado bovino Criollo para su uso en los rodeos, principalmente en los Estados Unidos y Canadá. Nos dimos cuenta de que el valor del ganado para
  • 4.
    rodeo en elmercado de exportación supera hasta en mas del 200% al valor del mismo cuando es comercializado de la manera en que tradicionalmente lo ha hecho el ranchero sudcaliforniano. Fue bajo ese sustento que realizamos un tercer intento por obtener recursos económicos para poder iniciar nuestro trabajo. En el año 2000 con- seguimos el financiamiento y hemos logrado avances importantes en el conocimiento del ganado bovino Criollo. Dentro de las metas más relevantes, alcanzadas con este estudio, está la posibilidad real de exportar más de 12,000 novillos Criollos para rodeo a los Estados Unidos. Sin embargo, una observación no de menor notabilidad fue la de haber estimado una población de ganado bovino Criollo que ha venido descendiendo a través de los años, y que tiende a desaparecer si no se toman las medidas pertinentes y continúan los cruzamientos sin control con razas especializadas y no adaptadas al ecosistema de la media península. Con ello sucedería algo similar a las consecuen- cias del encuentro entre dos mundos en las Californias como lo ex- presan las cartas del padre Juan María de Salvatierra: dicho encuen- tro fue para los misioneros una oportunidad de evangelizar, de tras- ladar la forma de vida que ellos consideraban verdadera. Para la mayoría de los indígenas resultó en un cambio casi total de su mane- ra de entender la naturaleza, y de sus costumbres y tradiciones. La consecuencia de ello en buena medida fue su extinción. Su conoci- miento del medio ambiente, las estrategias para sobrevivir por miles de años en un territorio desértico, despareció con ellos para siempre. DR. JOSÉ LUIS ESPINOZA VILLAVICENCIO DIRECTOR DEL PROYECTO
  • 5.
    Contenido Página Lista de cuadros................................................................... iii Lista de figuras.................................................................... vi Introducción......................................................................... 1 Revisión de literatura........................................................... 5 Antecedentes históricos……………………………. 5 Origen y desarrollo del ganado criollo en Baja Cali- fornia Sur................................................................... 6 Características fenotípicas del ganado bovino crio- llo............................................................................... 16 Importancia económica............................................. 24 Importancia ecológica............................................... 27 Importancia de la conservación................................. 28 Estrategias para la conservación de los recursos ge- néticos animales......................................................... 31 Encuesta y determinación de la población de animales domésticos………............................ 31 Caracterización fenotípica y genotípica de los recursos genéticos animales............................ 31 Implementación de biotecnologías para la conservación de la variación genética............. 32 Conservación y reproducción de una pobla- ción in situ…………………………………... 32 Conservación ex situ de los recursos genéti- 34 -i-
  • 6.
    cos animales.................................................... 37 Costos de la conservación............................... Materiales y métodos........................................................... 38 38 Descripción del área de estudio................................. 38 Localización y extensión................................. 39 Fisiografía........................................................ 42 Hidrografía...................................................... 45 Suelos.............................................................. 45 Climatología.................................................... 47 Fases de trabajo......................................................... 47 Fase técnica..................................................... 51 Fase de mercados y normatividad................... Resultados y discusión......................................................... 52 52 Peso corporal............................................................. 53 Longitud escapuloisquial (largo del cuerpo)............. 55 Longitud de la grupa.................................................. 55 Altura a la cruz.......................................................... 57 Perímetro torácico..................................................... 57 Longitud del cuerno................................................... 58 Perímetro del cuerno.................................................. - ii -
  • 7.
    Forma de loscuernos................................................. 60 Forma del cráneo....................................................... 66 Color del pelo............................................................ 67 Conclusiones........................................................................ 73 Implicaciones y recomendaciones....................................... 73 Caracterización del sistema de producción de ganado bovino en agostadero y alternativas de manejo................... 75 Alimentación............................................................. 75 83 Mejoramiento genético.............................................. Reproducción............................................................. 89 Identificación de los animales......................... 93 Registros individuales para control de la re- producción…………………………………... 94 Identificación de la mejor temporada de em- padre…………………………………… 95 Importancia de la nutrición en la reproduc- ción.................................................................. 98 Otras ayudas para mejorar la reproducción..... 101 Plan de manejo reproductivo integral.............. 102 Sanidad...................................................................... 103 Agostadero................................................................. 114 Producción y comercialización.................................. 116 - iii -
  • 8.
    Infraestructura............................................................ 118 Conclusiones........................................................................ 121 Literatura citada…………………………………………... 124 - iv -
  • 9.
    Lista de cuadros Página Cuadro 1 Población de ganado bovino en Baja California Sur, proporción estimada de animales criollos y novillos para exportación con fines de ro- deo...................................................................... 3 Cuadro 2 Población de ganado bovino en las misiones de la mitad sur de la Baja California en diferentes etapas de 1773 a 1800........................................ 8 Cuadro 3 Población de ganado bovino en el territorio sur de la Baja California entre 1887 y 1910............ 10 Cuadro 4 Cabezas de ganado bovino en Baja California Sur, entre 1944 y 1999....................................... 14 Cuadro 5 Localización geográfica de los municipios que integran el estado de Baja California Sur........... 39 Cuadro 6 Número de animales que de acuerdo al plan- teamiento anterior se necesitan medir en sus características corporales para cumplir con el objetivo del presente trabajo.............................. 49 Cuadro 7 Número de animales utilizados para determinar las medidas corporales del ganado Criollo en los municipios de La Paz y Mulegé................... 50 Cuadro 8 Número de ranchos visitados en los diferentes municipios del estado de Baja California Sur.... 51 Cuadro 9 Peso vivo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades............................ 53 Cuadro 10 Longitud del cuerpo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades............. 54 Cuadro 11 Longitud de la grupa (media ± DE) de hembras Criollas de diferentes edades, medida de la - iii -
  • 10.
    punta del aladel íleon a la punta del isquion..... 55 Cuadro 12 Altura a la cruz (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades................ 56 Cuadro 13 Perímetro torácico (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades................ 58 Cuadro 14 Longitud de los cuernos (media ± DE) de hem- bras y machos Criollos de diferentes edades..... 59 Cuadro 15 Perímetro de la base del cuerno (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades…………………………………………. 60 Cuadro 16 Frecuencia con la que fueron observadas las diferentes coloraciones del pelo en bovinos Criollos............................................................... 68 Cuadro 17 Porcentaje de ranchos ganaderos en Baja Cali- fornia Sur, en los cuales llevan a cabo la su- plementación alimenticia del ganado bovino, por municipio..................................................... 75 Cuadro 18 Contenido de proteína de algunos ingredientes que se utilizan para preparar suplementos pro- teicos.................................................................. 81 Cuadro 19 Población de ganado bovino en Baja California Sur, y cantidad estimada de animales criollos, por municipio (SAGARPA, 2003)..................... 84 Cuadro 20 Razas especializadas de sementales observadas en los diferentes municipios de Baja California Sur...................................................................... 87 Cuadro 21 Problemas de salud referidos por los ganaderos en los diferentes municipios de Baja California Sur...................................................................... 104 - iv -
  • 11.
    Cuadro 22 Medidas de control sanitario que se llevan a cabo en los ranchos ganaderos de Baja Califor- nia Sur, por municipio........................................ 107 Cuadro 23 Calendario de manejo para el control de en- fermedades infecciosas y parasitarias, así como otras implicadas en la salud general del hato..................................................................... 108 Cuadro 24 Parásitos externos comunes en el ganado bovi- no……………………………………………… 111 Cuadro 25 Productos comerciales utilizados para el con- trol de parásitos externos y formas de em- pleo..................................................................... 113 Cuadro 26 Ventajas y desventajas de los diferentes méto- dos de desparasitación externa........................... 114 -v-
  • 12.
    Lista de figuras Página Imágenes de las ruinas de lo que fue la casa (arriba, izquierda) y el pozo para abrevadero (arriba, derecha) del rancho ganadero Las Pozas. Imágenes del típico Figura 1 corral de piedra (abajo, derecha) cons- truido por la compañía El Boleo y la casa de los vaqueros (abajo, izquierda) del original rancho Santa Ana, actualmente en ruinas................................................... 11 Imagen de una pila para almacenamiento de agua que actualmente es utilizada co- mo corral en el rancho El Carricito (arri- ba, izquierda). Pila para almacenamiento de agua, construida por la compañía El Boleo en el rancho Las Cuevitas y repa- Figura 2 rada por los propietarios actuales (arriba, derecha). Molino de viento utilizado para abrevar el ganado en el rancho La Cueva (abajo, izquierda). Corral de piedra del rancho San Regis (abajo, dere- cha)........................................................... 12 Estado de Baja California Sur y sus mu- Figura 3 nicipios (tomado de SEMARNAT, 2003)......................................................... 38 Provincias fisiográficas en que se subdi- Figura 4 vide el estado de Baja California Sur (tomado de INEGI, 2003)......................... 40 Pozas naturales que retienen agua de llu- via la mayor parte del año, son utilizadas para abrevar ganado y en algunos casos Figura 5 como en el Rancho El Corral de Piedra (izquierda) del municipio de La Paz, el agua es bombeada o acarreada en cubetas para regar pequeñas áreas de cultivo…… 42 - vi -
  • 13.
    El fondo delas tinajas está constituido Figura 6 por piedra (izquierda) o barro (dere- cha)........................................................... 43 Represo construido con piedra y recu- Figura 7 bierto con malla ciclónica………………. 43 Ojos de agua localizados en el municipio Figura 8 de Mulegé, en los Ranchos Santa Ana (izquierda) y Jesús María (derecha)......... 44 Pozos a cielo abierto de baja profundi- Figura 9 dad, utilizados en ranchos ganaderos del municipio de La Paz................................. 44 Polea rústica utilizada para extraer el agua de un pozo a cielo abierto con 105 metros de profundidad en el Rancho Las Cuevitas en el municipio de Mulegé (iz- Figura 10 quierda). Ese sistema se utiliza cuando el papalote (derecha) tiene alguna falla me- cánica o cuando la falta de aire hace im- posible su funcionamiento….................... 45 A los 12 meses de edad la forma del cuerno debe de ser recta, dirigida hacia afuera (izquierda) o hacia afuera y lige- ramente hacia arriba (derecha). Un torete o vaquilla a esta edad con frecuencia no Figura 11 mostrará aún ninguna curvatura de los cuernos. El hecho de que algunos anima- les muestren cuernos con una pendiente ligera hacia atrás puede ser aceptable, pero no preferible………………………. 61 Toretes Criollos con características apro- piadas para ser utilizados en el rodeo. Figura 12 Nótese el tamaño y la forma de los cuer- nos, coinciden con la descripción hecha - vii -
  • 14.
    en párrafos anteriorespara animales pre- ferentes..................................................... 62 Vaquillas Criollas con cuernos y caracte- rísticas corporales adecuadas para ser Figura 13 seleccionadas como hembras de reem- plazo en un rancho dedicado a la produc- ción de bovinos para rodeo....................... 62 Forma de cuernos recomendada por la NACA (1996) para vacas adultas en un sistema de producción de bovinos para rodeo. La dirección de cada cuerno, des- de su base hasta la punta de la oreja debe de ser paralelo al suelo o con una pen- Figura 14 diente gradual hacia arriba; se deben de empezar a curvar a la altura de la punta de las orejas, aproximadamente (izquier- da). En este punto, los cuernos se deben de curvar hacia delante (centro) o hacia delante y arriba (derecha)......................... 63 Vacas Criollas que presentan una corna- Figura 15 menta ideal, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996).............. 64 Vacas Criollas que presentan una corna- menta aceptable pero no preferente de Figura 16 acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996)........................................... 64 Formas de cornamenta inadecuada para el vacas Criollas adultas, de acuerdo con a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). De izquierda a derecha: Las Figura 17 puntas de los cuernos no deben de estar dirigidas hacia adentro (primera); o hacia afuera (segunda). Tampoco son acepta- ble animales con cuernos dirigidos hacia abajo (tercera) o el tipo Watusi o Brah- - viii -
  • 15.
    man (cuarta)…………………………….. 65 Vacas Criollas que presentan una corna- Figura 18 menta inadecuada, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996)......... 65 Forma de cráneo ideal en el ganado bo- Figura 19 vino Criollo para rodeo, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). 66 Animales Criollos que presentan una forma de cráneo ideal, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). Arriba, de izquierda a derecha: becerra Figura 20 de 12 meses, vaquilla de 2 a 3 años, toro de 2 a 3 años. Abajo, de izquierda a de- recha: novillo de 4 años, toro de 4 a 5 años, vaca de 6 años……………………. 67 Figura 21.a Berrendo colorado.................................... 69 Figura 21.b Colorado………………………………... 69 Figura 21.c Negro........................................................ 69 Figura 21.d Berrendo negro......................................... 69 Figura 21.e Berrendo hosco......................................... 70 Figura 21.f Hosco…………………………………… 70 Figura 21.g Barzino..................................................... 70 Figura 21.h Colorado careto........................................ 70 Figura 21.i Blanco manchado..................................... 70 Figura 21.j Barroso..................................................... 70 Figura 21.k Negro careto……………………………. 71 - ix -
  • 16.
    Figura 21.l Moro......................................................... 71 Figura 21.m Hosco careto............................................. 71 Figura 21.n Rubio…………………………………… 71 Figura 21.o Berrendo barroso...................................... 71 Figura 21.p Berrendo barzino...................................... 71 Figura 21.q Retinto...................................................... 72 Figura 21.r Berrendo rubio.......................................... 72 -x-
  • 17.
    IDENTIFICACIÓN Y CARACTERIZACIÓNDE LAS POBLACIONES DE GANADO BOVINO CRIOLLO DE BAJA CALIFORNIA SUR
  • 18.
    Introducción En América, la ganadería surge en el siglo XVI, cuando se in- troduce de forma extensiva el ganado mayor, distribuyéndose en los diversos ambientes ecológicos. En México, la ganadería se concibe como la principal fuente de proteína y es la forma de uso del suelo mas extendida en todo el país, lo cual le da una gran importancia económica, social y ambiental (Guevara, 2001). Sin embargo, esta actividad económica también deberá de ser amplificada en lo que a sus alternativas de uso respecta. En la república mexicana, existe una gran diversidad genética en bovinos, contándose con diferentes razas adaptadas a las diversas regiones agroecológicas. Sin embargo, estas razas aún no están ca- racterizadas completamente, por lo que se carece de datos confiables para el diagnóstico de la situación actual que prevalece en las pobla- ciones animales antes mencionadas. Las razas autóctonas de ganado poseen regularmente rasgos valiosos, como por ejemplo resistencia a enfermedades endémicas y adaptación a situaciones difíciles y a alimentos de baja calidad, ca- racterísticas todas ellas deseables para una ganadería sostenible con bajos insumos (De Alba, 1987). Entre los bovinos introducidos por los Españoles a la Baja California, destacaron algunas variedades que una vez establecidos en la península, quedaron expuestas al ambiente de la región durante muchas generaciones y la selección natural produjo un animal (Crio- llo) extremadamente resistente (Martínez, 1980). Los ganaderos de Baja California Sur generalmente comercia- -1-
  • 19.
    lizan estos animalesal año de edad o poco después, con un peso vi- vo inferior a los 200 kg. La venta es a través de intermediarios loca- les que surten la demanda de compradores provenientes de Baja Ca- lifornia, principalmente. Dichos animales se pagan sobre la base del peso vivo (9 pesos por kilogramo, o menos), no obstante, en el mer- cado norteamericano son cotizados a mayor precio. En las comunidades del sur de Estados Unidos, los rodeos se han extendido en una forma espectacular y el ganado ideal para las suertes de lazo individual, en equipo o derribe, es el Criollo ya que tiene el cuerno frontal, es pequeño y corre y se mueve ágilmente di- ficultando la labor. En esta forma, ahora México exporta ganado con estas características y simultáneamente empresarios y ganaderos norteamericanos los estén empezando a criar para así poder reducir la importación. Un animal sale unas 10 veces en cada noche para ser lazado y esto ocurre de dos a tres veces por semana. Un becerro para rodeo de 12 a 18 meses (200 kg) se vende en alrededor de 400 dólares mientras que un becerro para engorda del mismo peso, en 280 dólares (a 62 centavos la libra de peso vivo). La vida útil de un toro será de 5 años si es lazado por amateurs y de 2 años, en circuitos profesionales. La demanda anual de novillos es de 400,000 cabezas. La de- manda creciente se debe a las características físicas de los animales tales como su tamaño pequeño, agilidad, rusticidad, longevidad y fortaleza. Lo anterior, aunado a la forma, tamaño y solidez de sus cuernos (NACA, 1996). Entre los Estados Unidos y Canadá hay 40,000 rodeos profesionales, repartidos en ocho circuitos y con un -2-
  • 20.
    millón de actosde lazo. Sólo entre Laredo y Brownsville hay cerca de 60 arenas. Algunos de ellos con funciones de 240 horas consecu- tivas, en donde se cobran 100 dólares por entrar al concurso y los premios llegan a ser hasta de 100,000 dólares. Con base en el inventario ganadero reportado por SAGARPA (2003) para Baja California Sur, se puede considerar que hasta 1999 en Baja California Sur existían al menos 169,188 bovinos, cuya dis- tribución por municipio y proporción de animales Criollos se expre- sa en el Cuadro 1. Cuadro 1. Población de ganado bovino en Baja California Sur, proporción esti- mada de animales Criollos y novillos para exportación con fines de rodeo. Municipio Número de bo- Bovinos Crio- Novillos/año3 vinos llos 1 Mulegé 27,540 8,262 1,735 Comondú1 22,429 6,729 1,413 Loreto1 6,685 2,006 421 La Paz2 60,159 9,024 1,895 Los Cabos2 52,375 7,856 1,650 Total 169,188 33,876 7,114 1 Se estima que del total de bovinos, el 30% son Criollos puros, el resto tienen algún nivel de cruza con una raza especializada. 2 Se estima que del total de bovinos, el 15% son Criollos puros, el resto tienen algún nivel de cruza con una raza especializada. 3 La oferta por municipio se obtuvo calculando que del total de bovinos Criollos en cada uno de ellos, el 70% son hembras y de estas, el 60% paren una cría ca- da año. Del total de los becerros nacidos, el 50% son machos para la venta, el resto son hembras para seleccionar los reemplazos. La oferta potencial por municipio se obtuvo calculando que del total de bovinos Criollos en cada uno de ellos, el 70% son hem- bras y de ellas, el 60% paren una cría cada año. Del total de los be- cerros nacidos, el 50% son machos para la venta, el resto son hem- -3-
  • 21.
    bras. Tomando comobase en lo anterior, se estima que se pueden producir al menos 7,144 novillos al año para su exportación, lo cual representa un ingreso bruto de al menos 25 millones de pesos. Considerando los planteamientos previos, resulta interesante tener presente esa alternativa de desarrollo de la ganadería para Baja California Sur, sobre todo para las zonas de mayor aridez y con base en ello, el objetivo del presente estudio fue determinar las medidas morfométricas del ganado bovino Criollo, importantes para su co- mercialización con fines deportivos, estandarizadas por la Asocia- ción Norteamericana de Ganado Corriente (NACA, 1996). -4-
  • 22.
    Revisión de literatura Antecedenteshistóricos Ortiz (2001) hace una reseña breve de los antecedentes del ganado Criollo, iniciando con la entrada del Uro del norte de Europa a la península Ibérica y señalando que antes de Cristo los Celtas lle- varon a esa región ganado domesticado del Asia Menor. Asimismo, refiere que los romanos llevaron a esa península el ganado Blanco, que posiblemente influyó en el ya existente. No obstante, relata que fueron los moros, provenientes del norte de África, los que más in- fluyeron en el desarrollo del bovino español. Con la expulsión de los moros hacia el sur y luego de España, el ganado bovino fue poblan- do esa parte de la península y dejó de ser una bestia de carga para convertirse en fuente de carne, leche y piel. También menciona Ortiz (2001) que este ganado, que se en- contraba en Andalucía fue el que Cristóbal Colón trajo por primera vez a América en 1493 y fue desembarcado en la isla La Española. El primer intento de introducción a tierra firme fue en 1510 al istmo de Panamá. La ganadería bovina en nuestro país tiene sus antecedentes históricos en las primeras reses que llegaron de Santo Domingo en 1521. En este viaje se desembarcó un lote de 30 reses en la rivera del río Pánuco, muy cerca de Tampico, Tamaulipas (Ortíz, 1998). De acuerdo con Guevara (2001) los conquistadores trajeron ganado bovino al continente Americano apareciendo por primera vez en las Antillas en 1512, en México en 1520, en la región Inca en 1530 y en Florida en 1565. -5-
  • 23.
    En 1539, enuna expedición desde el centro de México, la cual se realizó bordeando la Sierra Madre Occidental por el lado oeste, hasta llegar al suroeste de los Estados Unidos, Francisco Váz- quez de Coronado trae consigo bovinos, equinos, ovinos y caprinos hacia el norte. Posteriormente, en 1565 Francisco de Ibarra fue mar- cando con ganado su camino recorrido sobre el norte de México y estableció algunas rancherías que serían la base de lo que mas tarde constituiría el inicio de la ganadería extensiva del norte de México (Ortiz, 1998), ya hacia fines del siglo XVI, el ganado se encontraba hasta Nuevo México y para 1769 alcanzaba hasta la Alta California (Guevara, 2001). Origen y desarrollo del ganado Criollo en Baja California Sur Entre los bovinos introducidos por los Españoles a la penínsu- la de Baja California, destacaban algunas variedades como la Caste- llana, Andaluza, Murciana, Berrendas, las cuales han sido conside- radas en su lugar de origen, como razas en serio peligro de extin- ción. Una vez establecidos en la península, estos animales quedaron expuestos al ambiente de la región durante muchas generaciones y la selección natural produjo un animal relativamente pequeño, ex- tremadamente resistente, y con gran habilidad para sobrevivir a base de cactáceas. Algunos informes (Martínez, 1980) indican lo siguiente: los primeros bovinos (30 reses) fueron introducidos a la península de Baja California por los Jesuitas en 1697. De acuerdo con la reseña histórica comentada por Altable (2002), la frecuente insuficiencia de la producción agrícola convirtió -6-
  • 24.
    a la ganaderíaen una actividad de importancia estratégica para la permanencia del sistema misional en la península y los testimonios indican que la carne y otros productos de origen animal constituye- ron una parte fundamental de la alimentación de los pueblos. En este documento se menciona que entre 1697 y 1700 existían alrededor de 938 cabezas de ganado vacuno. Informes posteriores que datan de 1743 y 1744 (Burrus, citado por Altable, 2002) destacan a las mi- siones de San Ignacio, la Purísima, Guadalupe, Todos Santos, San- tiago y San José del Cabo como las principales productoras de ga- nado bovino. Se comenta también que de acuerdo a testimonios que dejaron escritos los misioneros, todo el ganado era muy pequeño, al grado de que de un buey apenas se obtenían tres o cuatro quintales de carne y huesos. La leche apenas bastaba para los becerros. Men- cionan que el ganado quedaba excesivamente flaco durante las tres cuartas partes del año y vivía acostumbrado a comer cactáceas con espinas hasta de dos pulgadas de longitud. En el año de 1772 un misionero Franciscano rindió un infor- me del número de animales con que contaban la mayoría de las mi- siones, reportándose un total de 1500, sin embargo, no se contem- plan la gran cantidad de vacunos silvestres que para entonces pudie- ron haber existido (Martínez, 1980). Las cifras correspondientes entre 1773 y el fin del periodo co- lonial de acuerdo con informes dominicos sobre las misiones de Ba- ja California se observan en el Cuadro 2. Los dominicos realizaron dos censos en once misiones de la Baja California, en 1782 y en 1800 reportando con base en ello 3,552 y 3,950 reses, respectivamente. -7-
  • 25.
    Cuadro 2. Poblaciónde ganado bovino en las misiones de la mitad sur de la Baja California en diferentes etapas de 1773 a 1800. Año Misión 1773 1774 1778 1782 1794 1799 1800 San Francisco Javier 196 San Ignacio 215 4000 500 San José de Comondú 57 128 Mulegé 32 100 La Purísima Concepción 1042 74 60 422 Guadalupe 120 243 500 Todos Santos 703 671 1701 888 729 Santiago 22 140 280 600 San José del Cabo 45 154 302 546 (tomado de Altable, 2002). En un informe fechado en 1781 se dice que la mayoría de los rancheros peninsulares eran productores en pequeño, familias que se valían de unos cuantos animales domésticos y del producto de sus huertas para el sustento diario y que la producción ganadera regu- larmente satisfacía la demanda local de carne, leche y demás pro- ductos de origen animal. Se expresa también que para las primeras décadas del siglo XIX, las actividades agropecuarias habían crecido (Altable, 2002). De acuerdo con el relato histórico (1821-1860) de Trejo (2002), debido a que la producción agrícola era limitada, la sobrevi- vencia de los pobladores peninsulares dependió en mayor medida -8-
  • 26.
    del ganado bovino.Esta especie fue cuantitativamente y cualitati- vamente predominante en la economía local. Desde los primeros aportes de ganado a la Baja California, hubo animales que formaron núcleos de ganado cimarrón. Dichos núcleos se multiplicaron libremente y para las décadas de 1830 a 1840 se llegaban a ver grandes grupos de reses silvestres, sobre todo al norte de La Paz, en los llanos de Hiray y de Magdalena. El aumento de las manadas silvestres y la importancia de la ganadería como base económica de Baja California Sur dieron lugar a la publicación de un bando en 1838, en el cual el gobierno ordenó efectuar rodeos generales y el establecimiento de hatos controlados, entre otras cosas (Martínez, 1980). Según datos de 1857 (Trejo, 2002), el hato bovino estaba in- tegrado por unas 80,000 cabezas, concentradas la mayor parte en el extremo sur de la península (69%). De acuerdo con los reportes de González y Rivas (2002a) en el transcurso de la segunda mitad del siglo XIX, la ganadería sudpe- ninsular empezó a registrar cambios importantes en su sistema de producción. Aunque siguió siendo una ganadería preponderante- mente extensiva ya se realizaban algunas prácticas como la estabu- lación y desarrollo de infraestructura como pozos, corrales y moli- nos de viento, principalmente en los ranchos de los ganaderos con más de 500 cabezas de ganado. Sin embargo, hasta principios del siglo XX, el único ganado que existía en la región era el Criollo. Las primeras noticias sobre cruzamiento del ganado bovino se encuen- tran en 1904, fecha en que en algunos ranchos de la municipalidad de La Paz, principalmente se llevaron a cabo cruzas con ganado -9-
  • 27.
    americano. Para 1910,la cantidad de bovinos encastados ascendía a 1,085 animales. Se dispone de un inventario ganadero entre 1887 y 1910 (Cuadro 3). Cuadro 3. Población de ganado bovino en el territorio sur de la Baja California entre 1887 y 1910. Año Municipalidad 1887 1896 1897 1899 1902 1909 1910 San José del 6000 6536 17528 16206 5910 5992 5910 Cabo Santiago 10902 15571 2195 6088 3835 San Antonio 7394 5933 3980 12000 4000 Todos Santos 3944 3912 4625 1295 7245 1295 La Paz 13820 12320 7110 14377 7110 Comondú 850 7330 8720 5750 7940 5850 Mulegé 17170 24058 922 9632 9646 (tomado de González y Rivas, 2002a). No obstante la limitaciones que siempre ha impuesto la esca- sez de lluvias, algunos relatos históricos (González, 1997) indican que para el año de 1900 el total de bovinos en el distrito sur de la Baja California era de 73,493 cabezas y la mayor concentración (32.7%) se encontraba en la municipalidad de Mulegé (24,058 cabe- zas). A raíz del impulso que la compañía el Boleo dio a esta activi- dad económica, para el año de 1913 dicha compañía había fundado 44 ranchos ganaderos y solamente la compañía contaba con más de 5000 reses, criollas en su mayoría, reportándose que parte de esos - 10 -
  • 28.
    animales fueron introducidosdesde el estado de Sonora. Algunos de esos ranchos se encuentran en ruinas, tal es el caso de Las Pozas, al sureste de San Ignacio (Figura 1). Figura 1. Imágenes de las ruinas de lo que fue la casa (arriba, izquierda) y el pozo para abrevadero (arriba, derecha) del rancho ganadero Las Pozas. Imá- genes del típico corral de piedra (abajo, derecha) construido por la compañía El Boleo y la casa de los vaqueros (abajo, izquierda) del original rancho Santa Ana, actualmente en ruinas. Otros ranchos en la misma zona como, El Carricito, Las Cue- vitas, La Cueva, El Mezquital, San Regis, etc. (Figura 2) actualmen- te se encuentran operando, algunos en manos de familiares de quie- nes fueran vaqueros o capataces cuando El Boleo dejó de operar es- tas empresas. - 11 -
  • 29.
    Figura 2. Imagende una pila para almacenamiento de agua que actualmente es utilizada como corral en el rancho El Carricito (arriba, izquierda). Pila pa- ra almacenamiento de agua, construida por la compañía El Boleo en el rancho Las Cuevitas y reparada por los propietarios actuales (arriba, derecha). Moli- no de viento utilizado para abrevar el ganado en el rancho La Cueva (abajo, izquierda). Corral de piedra del rancho San Regis (abajo, derecha). También se hace referencia a núcleos pequeños de ganado bovino lechero (no mas de 70 cabezas) explotadas en la población de Santa Águeda, cerca de Santa Rosalía, B.C.S. (González, 1997). El desarrollo ganadero en algunos momentos se vio limitado por epizootias como la de carbón sintomático ocurrida en 1907. Los estragos causados fueron importantes ya que el censo ganadero de 1910 reporta que la población bovina del distrito sur de la Baja Cali- fornia se redujo en casi un 40% (52,429 cabezas), conservándose la supremacía en la producción ganadera por parte de la municipalidad - 12 -
  • 30.
    de Mulegé, conun total de 9,646 cabezas que representaban el 25.6% del hato en el distrito. Para 1911 se registró una recuperación de casi el 40% del hato, pasando de la última cifra mencionada a un total de 73,269 cabezas (González y Rivas, 2002b). Martínez (2002), en su relato histórico de la economía de Baja California Sur de 1960 a 1990, señala que desde el punto de vista comercial, la ganadería no ha representado una fuente de ingreso económico externo relevante para la región en general. Su impor- tancia radicó en su función de autoconsumo, o para consumo local. Durante el periodo de 1944 a 1999 pasó de un crecimiento a una disminución del hato y luego a la estabilización del mismo (Cuadro 4). Martínez (1980) menciona en su obra que los primeros bovi- nos cebú fueron introducidos al territorio de Baja California Sur en la década de los años 40 del siglo XX, sin embargo la cantidad de animales fue muy limitada y la influencia genética en la población fue escasa. Posteriormente, a finales de los años 50 se volvieron a introducir animales cebú los cuales se distribuyeron principalmente entre los ganaderos de la zona sur de la entidad. En la década de los 60’s este autor señala que la afluencia de ganado cebú a la entidad aumentó considerablemente, formándose incluso, en el municipio de La Paz una estación de cría de ganado cebuino. En la década de los 70’s, además de aumentar la afluencia de razas cebuinas, principalmente Brahman, empezó la introducción de toros Suizos y Charolais, principalmente. En gran medida, la infor- mación anterior corresponde a adquisiciones que se hicieron a través de programas de carácter oficial. - 13 -
  • 31.
    Cuadro 4. Cabezasde ganado bovino en Baja California Sur, entre 1944 y 1999. Año Cabezas de ganado 1944 29147 1961 283000 1970 161493 1971 -- 1975 -- 1980 144700 1994 140564 1999 154465 (tomado de Martínez, 2002). Sin embargo, también se ha tenido influencia de animales de diversas razas introducidas por iniciativa de algunos ganaderos en forma particular en las fechas mencionadas. No obstante lo anterior, durante la década de los 70’s el ganado que predominaba en los agostaderos de la entidad era el Criollo (Martínez, 1980). Sin em- bargo, los datos que arrojó el VII censo agropecuario (INEGI, 1991) indican que para fines de la década de los 80’ solamente el 37.5% de los bovinos de campo eran Criollos aparentemente puros, el resto era ganado cruzado (46.6%) o puro (15.9%) de diversas razas. Ac- tualmente, se estima que la proporción de bovinos Criollos no es superior al 25% del total de cabezas en la entidad. La mayor influencia de razas bovinas diferentes al Criollo (Brahman, Charolais, Simental, Suizo, y muchas razas sintéticas) se ha tenido desde principios de la década de los 90’s a través de pro- gramas oficiales. De acuerdo con información obtenida de la Unión - 14 -
  • 32.
    Ganadera Regional deBaja California Sur, de 1993 al 2001 se han introducido al estado alrededor de 600 sementales de razas diversas que se ubicaron principalmente en ranchos de los municipios de La Paz y Los Cabos. Si consideramos que la población de ganado de campo se ha mantenido entre 150 mil y 170 mil cabezas, aproximadamente entre 1970 y el inicio del nuevo siglo, y si tomamos en cuenta que alrede- dor del 42% del total de animales de este tipo son vientres, deduci- mos que el número de vientres en etapa reproductiva ha girado alre- dedor de las 70 mil cabezas. Aparentemente la cantidad de sementa- les introducida es pequeña para generar un cambio genético consi- derable a corto plazo. Sin embargo, las observaciones que hemos realizado en 250 ranchos ganaderos de la entidad nos indican todo lo contrario. La influencia genética ha sido lo suficientemente gran- de, al grado de que actualmente, al menos en los sitios señalados (considerados los mas representativos en cuanto a la existencia de ganado Criollo), se estima que no mas de un 25% de los animales son Criollos puros y el resto ya tiene algún nivel de cruza con otras razas. La mayor parte del ganado Criollo son vacas adultas y sola- mente en el 5% de los ranchos existen sementales Criollos. En la mayoría de esos ranchos se cuenta a la fecha con sementales de al- gún grupo racial diferente al Criollo, ya sea en forma pura o cruza- da. Esto implica que en muy pocas generaciones, el ganado Criollo podría ser absorbido y los animales que conserven aún sus genes serán producto de cruzas con un valor comercial inferior si se pre- tendiera comercializarlos al mercado norteamericano como bovinos para rodeo. - 15 -
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    Características fenotípicas delganado bovino Criollo Sobre la descripción fenotípica de este ganado, no se conoce que haya algún estudio específico al respecto, salvo lo que de acuer- do a observaciones y recorridos, se ha escrito esporádicamente (Fie- rro y Torres, 1996; Lozano, 1996 y Ríos, 1997). El ganado Criollo Mexicano es producto de casi 500 años de selección natural. Haber sobrevivido en desiertos y montañas, en condiciones tan adversas en donde ninguna otra raza lo pudo lograr, soportando sequías, parásitos y enfermedades, sin atención alguna y sobre todo el haber sido marginado a áreas de forrajes escasos y de mala calidad, ha dado por resultado una raza con una adaptabilidad excepcional (Porter, 1991; Ortiz, 1996). El ganado Criollo que se desarrolla en las zonas montañosas y en el fondo de las barrancas de la Sierra Madre Occidental, es de talla más pequeña que el mismo Criollo de otras latitudes y altitudes (Ríos, 1997). Se adapta especialmente bien en áreas pobres donde las condiciones climáticas, topográficas y nutricionales son difíciles para otras razas (Young y Abbott, 1985; Porter, 1991). Hernández (1996) menciona que el bovino Criollo Colombia- no, el cual tiene el mismo origen que el de rodeo, es un animal de mansedumbre natural, sobresaliente en fertilidad, habilidad materna y longevidad; es tolerante a altas temperaturas, humedad ambiental e intensa radiación solar, siendo también resistentes a los ectoparási- tos, no presentan dificultad al parto y tienen terneros fuertes al na- cimiento. Martínez (1980) comenta que el ganado Criollo de Baja Cali- fornia Sur en épocas de sequía, conserva sus energías en forma sa- - 16 -
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    bia: su apetitosexual disminuye drásticamente, no corre, su paso es mesurado y en horas de calor reposa bajo la sombra de algún arbus- to. Sin embargo, en época de lluvias la fertilidad se eleva a niveles sorprendentes de hasta un 55%. En cuanto a otras características, Hernández (2001) indica que el peso promedio al nacer del ganado de rodeo en Chihuahua es de 18 kg. En tanto que el peso al nacer de un ternero Español de la raza Rubia Gallega moderna es de 49 kg (Sánchez et al., 2000). En estudios realizados en Colombia en el ganado Sanmartinero, el peso al nacer en las hembras fue de 26.1 kg y el de los machos de 27.4 kg (Martinez et al., 1996). Por otra parte, el peso al destete del ganado de rodeo es de 70 kg a los 8 meses de edad y 100 kg a los 12 meses, y por lo general se destetan solos (Fierro y Torres, 1996). En otro estudio sobre el ganado Criollo de Bolivia, las hembras pesan al destete (8 meses) 146 kg y los machos 159 kg (Rojas et al., 2000 ). Mientras que en el Criollo Colombiano el peso al destete de las hembras es de 161 kg y el de los machos 171 kg (Martínez et al., 1996). El peso de los novillos de rodeo a la venta fluctúa entre 150 y 170 kg, teniendo estos animales aproximadamente de 24 a 30 meses de edad (Fierro y Torres, 1996). Al respecto, en el ganado Sanmar- tinero a la edad de 16 meses las hembras pesan 215 kg y los machos 232 kg (Martínez et al., 1996). Por su parte, en el Criollo Boliviano, las hembras al año de edad pesan 188 kg y los machos 211 kg. Pro- bablemente, esta diferencia se deba a que el Criollo Sudamericano ha sido sujeto a programas de selección en países como Colombia y Bolivia, además de tener recursos forrajeros abundantes (regiones - 17 -
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    tropicales). El ganadoCriollo de Baja California Sur, es de talla pequeña ya que los animales adultos en promedio pesan 246 kg (Es- pinoza et al., 2000). Sin embargo, Martínez (1980) cita que un ani- mal Criollo de 36 meses pesa 292 kg. Por otra parte, en un estudio realizado en Chihuahua encon- traron que los toros no llegan a pesar más de 380 kg y las vacas no más de 300 kg (Fierro y Torres, 1996). Las razas Españolas de las que desciende este ganado, pesan en promedio actualmente en Es- paña más de 700 kg los toros y mas de 400 kg las vacas (Sánchez Belda, 1986) pesos muy superiores a los del ganado de Baja Cali- fornia Sur, obviamente también como resultado de una selección genética y mejor nutrición. Rojas et al. (2000) reportan que en el Chaco Boliviano, el peso promedio de las hembras es de 397 kg y el de los machos 450 kg a una edad de más de 3 años. En cuanto a otras características fenotípicas, Fierro y Torres (1996) y Ríos (1997) mencionan que los toros Criollos de Rodeo presentan prepucio recogido y testículos de tamaño mediano. En un estudio morfométrico realizado en el novillo Criollo Mexicano Mix- teco de Puebla, Méndez et al. (2000) mencionan que los novillos de 1.94 años, con peso promedio de 176.5 kg tuvieron un diámetro tes- ticular de 25.4 cm. En Colombia, se encontró que existe una alta relación de la circunferencia escrotal (CE) de machos Criollos San- martinero con su desarrollo corporal y principales características seminales, de donde se desprende que los machos a los 12 meses de edad tienen una CE de 21 cm con 206 kg de peso; a los 15 meses, 23.6 cm con 207 kg; a los 18 meses, 25.7 cm con 250 kg; a los 24 meses, 31.2 cm con 342 kg; a los 30 meses, 34.9 con 450 kg; y a los - 18 -
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    36 meses, 37.9cm con 538 kg (Jiménez et al., 1996). Siguiendo con la descripción, Fierro y Torres (1996) y Ríos (1997) mencionan que las vacas criollas de rodeo tienen ubres pe- queñas pero bien implantadas. La piel es gruesa y bien pigmentada, con diferentes colores de pelaje como el negro, rojo (retinto y casta- ño), berrendo en negro, berrendo en colorado, berrendo barroso y moro, entre otros. Probablemente esta diversidad se deba a que co- mo lo afirma Pérez (2000) las razas españolas bovinas que formaron al ganado Criollo de América, sin orden de importancia fueron: Pi- renaica Asturiana, Leonesa, Serrana, Blanca Cacereña, Avileña, Salmantina, Negra Andaluza, Lidia, Retinta, Rubia Gallega y Anda- luza, las Berrendas, Cardenas y Salinera. Fierro y Torres (1996) y Ríos (1997) indican que el ganado de Rodeo presenta lomo y grupa casi rectos, con sacro elevado y cola larga de inserción alta. El cuello es corto y con cabeza bien in- sertada la cual puede ser ligeramente cóncava, aunque por la mezcla de razas, también existen cabezas alargadas y de perfil convexo. Las orejas son generalmente pequeñas y peludas. Hernández (1996) y Poli (1996) por su parte, definieron a los bovinos Criollos Colom- bianos como animales con predominio de una sola capa de pelo, ca- beza con cuernos, piel bien pigmentada y ombligo corto, despren- dimiento alto de la cola y dorso de apariencia ensillada. En Baja California Sur, Espinoza et al. (2000) citan que el perímetro del cuerno para animales adultos es de 18.4 cm, con una longitud promedio del cuerno de 121.6 cm. Fierro y Torres (1996) encontraron que la encornadura del Criollo de rodeo en Chihuahua es de longitud mediana, con base fuerte y gruesa. Las vacas presen- - 19 -
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    tan cuernos másgrandes y abiertos que los machos, siendo común que los cuernos estén dirigidos hacia adelante y arriba. Méndez et al. (2000) estudiando el ganado Criollo Mixteco de Puebla, afirman que el perímetro de la base de los cuernos es de 21.34 cm. Al res- pecto, Poli (1996) indica que en el Criollo Argentino, aunque pre- senta variación en forma y tamaño de los cuernos, en las hembras crecen lateralmente y luego se curvan hacia delante para terminar hacia arriba y afuera. El color de los cuernos puede ser negro, blanco y blanco con punta negra. Las pezuñas en algunos animales son de color negro y en otros de color blanco y también la combinación de los dos, son consistentemente duras, propias del ganado de montaña (Fierro y Torres, 1996; Ríos, 1997). González-Dávalos (1986) define al ganado Criollo, de tamaño que varía según la localidad y fertilidad del suelo, y esta variación de tamaños es notable, su promedio es de 1000 a 1200 libras en los toros de edad madura, y de 600 a 900 libras en las vacas en la mis- ma edad y buenas condiciones. De color que también varía, se en- cuentran abundantemente todos los colores, todos los tonos y pintu- ras caprichosas, debido a una completa mezcla de ellos. Uno de sus principales caracteres consiste en la encornadura, generalmente grande y abierta, pero excepcionalmente larga la de los toros Texa- nos. Mendoza (1996) opina que son muchos los aspectos que no se han estudiado con detenimiento sobre esta raza. Por ejemplo, las curvas de crecimiento en términos de peso corporal y de otras carac- terísticas fenotípicas, estudios que ofrecerían la base para la selec- - 20 -
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    ción y mejoramientode la raza. La introducción de las razas cebuinas en las zonas marginales, donde no pudieron sobrevivir las razas Británicas, puso en riesgo los núcleos existentes de Criollos puros (Poli, 1996). Sin embargo, en México no se ha cuantificado cual ha sido el riesgo de desaparición del Criollo por la introducción de razas especializadas. Por otra par- te, Ríos y Hernández (1998) opinan que en aquellos lugares donde la disponibilidad de recursos forrajeros era abundante, el encaste con razas europeas fue un éxito, el cual limitó al Criollo de rodeo a regiones de escaso valor pecuario. Hasta finales el Siglo XIX, para la crianza del ganado Criollo Mexicano fue común el aprovechamiento libre de los montes, sin más límites que el mismo ganado quisiera marcar. Todavía en los albores del siglo pasado, los propietarios del ganado tenían derecho sobre tanta superficie, como sus animales llegaran a andar en busca de pastos, agua o sombra. El monte era de uso común y todos lo aprovechaban sin cercos ni ejidos, y la cantidad de ganado no signi- ficaba ninguna presión sobre el uso de las tierras de pastoreo (Pérez y Cañez, 1995). Inchausti y Tagle (1967) y Rouse (1977) afirman que debido a severas deficiencias nutricionales y a los factores ambientales ad- versos, y seguramente a la consanguinidad, la talla del ganado Crio- llo se ha reducido significativamente, lo cual a sucedido con este tipo de ganado en todo el continente Americano. Por su parte, Salazar y Cardozo (1981) comentan que el bovi- no Criollo en América Latina respondió a las condiciones adversas con alta reproducción, longevidad fecunda y una estabilidad genéti- - 21 -
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    ca de “poblaciónsana”. Como elemento irrebatible de su adapta- ción, muestra una fertilidad tanto o más alta que cualquier otra raza moderna. Así mismo, De la Torre (1981) opina que el ganado Criollo de Latinoamérica por su extraordinaria adaptación al ambiente, se des- arrolló durante siglos a costa de la pérdida de su productividad, de ahí que se asocie a menudo con un comportamiento productivo de baja calidad. Sin embargo, este mismo autor comenta, que de acuer- do a estudios realizados en condiciones controladas de manejo, sa- nidad y alimentación, muestran que el ganado Criollo puede compa- rarse favorablemente con el ganado europeo o cebuinos, y superar- los en cuanto a fertilidad. Debido a las condiciones geográficas y de manejo de esta ex- plotación, las hembras criollas de rodeo alcanzan su pubertad aproximadamente a los 3 ó 4 años de edad, dependiendo de la dis- ponibilidad de alimento (Chavira et al., 2000). De igual manera, en el ganado Criollo de rodeo, la producción de leche varía entre 1 y 4 lt/d, lo que a veces resulta insuficiente pa- ra mantener al becerro y producir quesos o consumirla, esto último se lleva a cabo entre los meses de agosto y octubre (Fierro y Torres, 1996). Aunque la mayoría de las vacas criollas de rodeo paren cada dos años, debido a deficiencias nutricionales y al mantenimiento prolongado del becerro, y aún comparados con hembras Españolas retintas que destetan sus crías entre los 5 y 7 meses de edad (García de Francisco, 2000), se les consideran de buena fertilidad, con por- centajes de parición altos y sin problemas al parto por tener crías - 22 -
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    pequeñas. Las vacascriollas de rodeo son excelentes madres, por lo que hay baja mortandad de crías (Fierro y Torres, 1996; Chavira et al., 2000). En el ganado Español, origen de ganado Criollo de rodeo, el 61.7% de los partos se lleva a cabo entre los 2.5 y 3.5 años de edad en vacas de raza Alvileña-Negra Ibérica (Gonzáles-Stagnaro y de la Fuente, 2000). La mayoría de las razas adaptadas al clima tropical presentan una edad tardía a la pubertad y al primer parto, en comparación con las razas especializadas de climas templados (Tobón et al., 1996), reportando que el ganado Blanco Orejinegro de Colombia presentó un mejor comportamiento reproductivo (37 meses edad al parto) comparado con el Cebú (43 meses). En un estudio realizado por Hernández (1984) sobre la locali- zación y comportamiento del ganado Criollo Mexicano para deter- minadas características en los estados de Oaxaca, Guerrero, Chia- pas, San Luís Potosí y Baja California Sur, señala que en algunas de éstas regiones, el primer celo se presenta a los 23 meses de edad con un peso de 176 kg. Experiencias de otros países productores de ganado Criollo, como es el ganado de Cuba, las hembras inician su vida reproducti- va a los 23 meses de edad con 306 kg de peso y logran su primer parto a los 39 meses (Orta, 2000). Entre tanto, en el ganado Criollo de Bolivia, la edad al primer parto es de 34.5 meses, con un interva- lo entre partos de 415 días y 88% de fertilidad para vacas con más de dos partos. La producción promedio de leche del hato con ternero al pie es de 1,200 lt/vaca/lactancia; donde las vacas rinden 5 lt/día, - 23 -
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    sin considerar los3 lt que consume el ternero diariamente antes del destete (Rojas et al., 2000). Por otra parte en el Caribe, el ganado Criollo de la isla de Guadalupe, manifiesta una fertilidad muy buena (85%) y alta longe- vidad, ya que el 40% de las vacas son capaces de producir más de 7 partos en su vida reproductiva (Naves et al., 2000). Las vacas crio- llas de Cuba son desechadas en promedio a los 10 años de edad. Sin embargo, el 37.5% de las vacas con partos registrados, se eliminan del rebaño después de los 12 años de edad, el 27.7% a los 13 años y el 14.9% a los 14 años de edad (Brito et al., 2000). Poli (1996) reporta que el ganado Criollo Argentino tiene un 75% de pariciones y 2% de mortandad, mientras que Rojas et al. (2000) afirman que en el Criollo Boliviano, la mortandad promedio en los últimos 10 años es 5% para terneros en lactancia y 2.8% para animales mayores de un año. Respecto a la resistencia a enfermedades y garrapatas, el ganado Criollo de rodeo tiene mayor resistencia que el ganado de razas de carne (Fierro et al., 1993). En estudios llevados a cabo en el ganado Criollo Argentino bajo condiciones similares a otras razas, muestran una resistencia natural mayor a las infecciones (Poli, 1996). De Alba (1987) por su parte, señala que el ganado Criollo Blanco Orejinegro de Colombia, es un caso único de resistencia a Dermatobia hominis, barrenador que causa graves problemas en las zonas tropicales. Importancia económica Bajo las condiciones climáticas del estado de Baja California - 24 -
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    Sur, el ganadoCriollo podría ofrecer la rentabilidad que otras razas no pueden ofrecer, ya que los animales exóticos presentan piernas cortas, pezuñas blandas, su lengua es sensible a las espinas y su cen- tro termorregulador no está adaptado para soportar elevadas tempe- raturas (Martínez, 1980). Las características propias del ganado Criollo lo han convertido en un animal, además de adaptado a un ambiente difícil, en un tipo de individuo altamente deseable en acti- vidades recreativas como el lazo y la tumba de novillos (Espinoza et al., 2000). Los mismos autores comentan que si no se encuentra un mercado que aumente su valor, su población está destinada a dismi- nuir a cantidades que comprometan seriamente la estabilidad genéti- ca del recurso. Esto debido a que los programas oficiales de gobier- no promueven el cruzamiento de ganado Criollo con razas especia- lizadas en la producción de carne y leche. Los costos de producción del ganado Criollo en el Norte de México son mínimos, prácticamente se limitan al uso de tierras de pastoreo con vegetación nativa y el aprovechamiento de esquilmos y pequeñas labores de cultivo. Este ganado proporciona una especie de “banco viviente” constituyendo el patrimonio de comunidades marginadas, al que pueden recurrir en situaciones de necesidad eco- nómica (Fierro y Pámanes, 1998). Los Norteamericanos encontraron en el Criollo Mexicano, el atleta bovino perfecto para espectáculo de rodeo. Es un animal fuer- te, perfectamente formado, de poderosos y grandes cuernos, muy bien balanceado entre su musculatura, tendones, cuartos y osamenta; ágil, rápido, inteligente y noble (Bermúdez, 1997). Fierro y Torres (1995), recomiendan que el ganado Criollo de - 25 -
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    rodeo no debeser cruzado con otras razas, ya que pierde su valor para la exportación, y que salvo para el consumo local, tampoco se- ría bien aceptado en el mercado nacional. En el mercado de exporta- ción, los buenos cuernos de un novillo de rodeo, que tiene un precio entre los $300 a $400 USD, son más preciados que un becerro No. 1 de 300 libras de peso (136kg) aproximadamente a $0.90 de dó- lar/libra, equivalentes a $270 USD. Según Spawn (1998) de la Asociación de Criadores de Gana- do de Rodeo (NACA) en Estados Unidos, se necesitan aproxima- damente 250,000 novillos al año en los eventos de rodeo amateur y profesional tan sólo para el evento de lazo doble, demanda que está lejos de cubrirse, por lo que los novillos de rodeo “son reciclados”, apareciendo repetidamente en diversos circuitos de rodeo hasta que físicamente se imposibilitan o agotan, de tal forma que los “novillos frescos” (“Fresh corrientes”) tienen una demanda y precio especial más alto (Fierro y Torres, 1996). También se recurre a los cuernos de plástico y a los animales cruzados de Longhorn. Comenta Ortiz (1998) que en Canadá se envían a los corrales de engorda los novillos Mexicanos y locales (criados por los indios Cree), después de haber sido utilizados en las suertes de rodeo, y que contra la creencia, el ganado Criollo Mexicano es eficiente en el aprovechamiento de raciones con grano, y sus canales se venden a restaurantes “gourmet” y tiendas especializadas en carne magra y carne orgánica, a precios muy elevados. También aclara, que un as- pecto que frecuentemente se pasa por alto es la relación co- sto:beneficio. Si tomamos en cuenta el hecho de que el Criollo re- quiere de una menor inversión en infraestructura y manejo, que es - 26 -
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    ganado muy fértil,longevo y que necesita de una menor calidad y cantidad de forraje, además de un buen precio en el mercado de ex- portación, se obtiene como resultado, que sea más productivo por unidad de superficie que otras razas, sobre todo en terrenos pobres de baja producción forrajera. Importancia ecológica En términos de biodiversidad, es obvia la necesidad y conve- niencia de conservar la genética del ganado Criollo, que a su vez presenta una amplia gama de subtipos como son: tropicales, subtro- picales, del antiplano central, de las sierras frías y áreas costeñas (Chavira et al., 2000). El ganado Criollo de rodeo es de bajo impacto ecológico, y por su equilibrio con el medio ambiente, utilizando arbóreas, arbus- tivas, frutos y diversas plantas, se le ha llamado en algunas ocasio- nes el “ganado ecológico” (Fierro y Pámanes, 1998). Ortiz (1998) comenta que las área arboladas de montes y sel- vas que quedan en México, pueden aprovecharse con el ganado Criollo Mexicano sin necesidad de destruirlas, protegiendo de esta manera la ecología del país, la cual se encuentra gravemente deterio- rada. Este mismo autor indica que el Criollo es capaz de consumir forrajes tan toscos con los cuales otras razas sucumbirían. Tiene la capacidad de vivir en matorrales y selvas donde lejos de destruirlos se integran al medio ambiente, al permitir a través de su aparato di- gestivo el aprovechamiento de las hojas de árboles y arbustos que consumen. La gran adaptación a los ecosistemas de México que han ad- - 27 -
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    quirido estos animales,a través de una estricta selección natural, es vital conservarla y aprovecharla para la protección de diversos eco- sistemas, dado que el ganado Criollo es considerado de bajo impac- to ecológico, debido a sus hábitos alimenticios (ramoneo) y menores requerimientos nutricionales que permiten tener una mayor carga animal de ganado por área, en comparación con las razas especiali- zadas que tienen requerimientos de forrajes más altos (Instituto de Ecología, A.C., 2000). Los Criollos pueden contribuir a la conservación de los eco- sistemas, o contribuir a que se diseñen sistemas de producción pe- cuaria con requerimientos de bajo insumo, manteniendo el equili- brio de los sistemas, ya que representan un gran recurso como bioti- po y reserva de material genético, que por lo menos hasta ahora les ha permitido sobrevivir (Tewolde, 2000). Importancia de la conservación Los problemas a que se enfrentan los recursos genéticos ani- males en el mundo son según expertos de la FAO (1995) son 1) la disminución de la variabilidad genética dentro de razas; esto es bási- camente un problema de las razas o líneas altamente productivas mantenidas en zonas templadas y empleadas en sistemas intensivos de producción; 2) la rápida desaparición de razas locales y líneas de animales domésticos a través de la introducción de razas exóticas y 3) los climas cálidos y húmedos y otros ambientes hostiles comunes a los países en desarrollo. En reconocimiento a ello, varios esfuerzos se están haciendo para desarrollar programas y proyectos sobre el manejo y conservación de los recursos genéticos animales. Tales - 28 -
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    esfuerzos incluyen lasdiversas reuniones celebradas en el ámbito nacional, regional e internacional. Los bovinos Criollos constituyen un recurso genético desarro- llado en los ecosistemas americanos. Su valor más alto reside en la capacidad de adaptación al ambiente. Para alentar su preservación y promover su evolución, se debe tener en cuenta, que no se trata de una “preservación por mera preservación”. Lo que se busca es utili- zar su capacidad de resistencia al medio ecológico, y su función económica y social; con el objeto de combinar la capacidad adapta- tiva con los requerimientos de producción y productividad del mer- cado moderno (Salazar y Cardozo, 1981). Al respecto, Chavira et al. (2000) opinan que los recursos ge- néticos animales forman parte de la diversidad biológica existente. La variación genética presente en el ganado Criollo está seriamente amenazada por la introducción de diversas razas para formar siste- mas de producción poco viables en la región donde se produce. Esta diversidad según De Alba (1987) significó una excelente variabilidad genética, de tal forma que el número limitado de anima- les pudo reconformar su constitución genética a los diferentes ecoti- pos adaptados, unos a condiciones tropicales y subtropicales y otros a condiciones áridas y semiáridas, incluido un tipo adaptado a las zonas montañosas. Por otro lado, Ulloa et al. (1998) señalaron que al realizar un estudio sobre la diversidad genética en grupos de ganado Criollo Mexicano provenientes de regiones de Guerrero, Nayarit, Durango y Chihuahua, así como Criollos lecheros Centroamericanos, Holstein y Hereford, se encontró que el ganado Criollo de Guerrero está muy - 29 -
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    cercano a lasrazas especializadas y que no hubo diferencias entre el ganado Criollo lechero y el ganado Criollo de Chihuahua, y que en los grupos nativos se dio una relación positiva de la frecuencia del alelo B con la latitud, aunque sólo se observaron diferencias signifi- cativas entre Guerrero y Chihuahua. Otro estudio realizado por Rusell et al. (1999), donde se muestrearon cinco regiones del estado de Chihuahua y toros Crio- llos del estado de Tamaulipas, se encontró que las frecuencias aléli- cas difirieron según la localización geográfica y se detectaron alelos específicos para tres de las regiones. También descubrieron que el ganado Criollo tiene mayor diversidad genética que las otras razas domésticas, habiéndolo comparado con Angus, Hereford, Charolais y Simmental. En Colombia, Hernández (1996) afirma que los Criollos han estado sometidos a la selección natural por cerca de 500 años en un medio muy poco mejorado por el hombre, sin haber sido sometidos durante este tiempo a programas de selección artificial intensos por características de producción propiamente dichas. En consecuencia los Criollos han adquirido adaptación natural a las condiciones tro- picales y su variabilidad genética es escasa en el ámbito mundial, hecho que hace que el germoplasma Criollo sea más valioso. Con todas estas características antes mencionadas, Espinoza et al. (2000) citan que es oportuna la producción de novillos destinados a la ex- portación. Es bien sabido que los programas de conservación genética son costosos y difíciles de impartir, siendo el paso inicial, la evalua- ción de recursos genéticos locales y la selección de poblaciones - 30 -
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    apropiadas para suconservación (FAO, 1981; Loeschcke et al., 1994). El propósito de este tipo de programas es el prevenir la pérdi- da de material genético que pueda no tener un valor aparente en la actualidad pero que podrá ser de gran valor en circunstancias futuras que aún desconocemos (Alderson, 1990; Hall y Bradley, 1995). Estrategias para la conservación de los recursos genéticos anima- les Las principales actividades a realizar para la conservación y manejo de los recursos genéticos animales de acuerdo con Steane (1992), se discuten a continuación: Encuesta y determinación de la población de animales do- mésticos. La estimación precisa de la identidad y abundancia de ra- zas, líneas y población de animales de importancia agrícola actual o potencial es el primer paso para la implementación de un programa de conservación. Se requiere un extensivo programa para evaluar el germoplasma que necesita conservarse por razones biológicas, eco- nómicas, ecológicas o sociales. El reporte de la FAO describe las estrategias de manejo para poblaciones que requieren preservarse de acuerdo con el número de hembras reproductoras. La federación Eu- ropea de Zootecnia estableció que la calificación "en peligro" se otorgue cuando la cifra fuera inferior a 1000 vacas. Sin embargo, debido al aislamiento genético, a las condiciones climáticas y a los grandes riesgos sanitarios, el tamaño de las poblaciones debe dupli- carse o triplicarse en los países en desarrollo (Comte, 1991). Caracterización fenotípica y genotípica de los recursos ge- - 31 -
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    néticos animales. Lapoblación de animales nativos o Criollos de Latinoamérica ha sido reducida en número. Un problema de especial interés es que muy pocas razas y líneas de animales en los países en desarrollo han sido caracterizadas adecuadamente por sus rasgos productivos y aptitud. La introducción de razas "mejoradas" a los países en desarrollo es generalmente a expensas de las razas criollas o nativas adaptadas a las condiciones locales a través de la selección natural. A menudo, los efectos del vigor híbrido del cruzamiento en- mascaran la pérdida de adaptación genética (Frich y Vercoe, 1982). La caracterización fenotípica genotípica permitirá la comparación con otras poblaciones. Implementación de biotecnologías para la conservación de la va- riación genética El material genético puede ser preservado según Lake (1986) de tres maneras: i) Conservando y reproduciendo una población in situ. ii) Conservación ex situ (congelando gametos y embriones), y iii) Almacenamiento y transferencia de núcleos y DNA en un banco de genes. Conservación y reproducción de una población in situ. La conservación in situ permite a la población animal y al ambiente evolucionar juntos e implica la conservación de los animales en el ambiente bajo el cual se han desarrollado o en el agrosistema donde están produciendo. En un enfoque más amplio, la conservación in situ también incluye el manejo del ecosistema para la producción - 32 -
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    sustentable de alimento(Hammond, 1994). El principal problema técnico de la conservación para los di- seños in situ es el muestreo de los animales. Se sugiere que, para mantener una mayor variabilidad genética, el número de machos a usar debe ser mayor que el número requerido en los esquemas de reproducción comercial. Si la retrocruza es posible, machos de la raza a conservar deben ser apareados con hembras de otra raza hasta absorberlas por cuatro o más generaciones y entonces las crías po- drían ser consideradas como una población de animales conserva- dos. El cruzamiento con los mejores animales utilizando un siste- ma reproductivo de núcleos abiertos podría facilitar el programa de manejo genético y mejoramiento de la raza, línea o población. El sistema reproductivo de núcleos abiertos ha sido recomendado por Steane (1992) combinado con la técnica de Ovulación Múltiple y Transferencia de Embriones (OMTE). OMTE permite potencial- mente un progreso mayor en los países en desarrollo que los méto- dos tradicionales de selección animal (CATIE, 1992). En la práctica, se establece un núcleo genéticamente superior de un rebaño o un hato investigando la población básica de hembras sobresalientes. A estas hembras "elite" se les aplica OMTE para ob- tener embriones que serán transplantados a vacas receptoras de la población base. Las crías resultantes son evaluadas genéticamente y de ellas se seleccionan los mejores machos como reproductores, que son usados para mejorar la población base, mediante servicio natural así como por inseminación artificial (Comte, 1991). Para conservar a una especie de interés es indispensable con- - 33 -
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    tar con unapoblación relativamente grande de animales para reducir los problemas de consanguinidad normalmente asociados a pobla- ciones pequeñas. Los efectos de consanguinidad son usualmente más detrimentales para rasgos de sobrevivencia y reproducción que para rasgos de crecimiento o calidad del producto. La mejor opción para reducir el efecto de la consanguinidad parece ser el esquema de mínima consanguinidad en el cual cada macho y cada hembra con- tribuyen con una cría a la siguiente generación y evitando el apa- reamiento entre parientes (Folch y Jordana, 1998). Sin embargo, factores técnicos y económicos generalmente limitan el número total de individuos a muestrear y/o el número de gametos o embriones a preservar por individuo. Smith (1984) identificó tres principios que deben aplicarse cuando esas limitantes están presentes: a) muestrear más lotes o hatos eligiendo pocos individuos de cada lote, en vez de seleccionar muchos individuos de pocos lotes o hatos. b) conservar lotes que son genética y fenotípicamente diferentes en vez de aque- llos que son similares. c) conservar lotes como líneas puras en vez de grupos genéticos para mantener diversas combinaciones de ras- gos influenciados genéticamente y para proveer futura flexibilidad en recombinación de los lotes conservados. Conservación ex situ de los recursos genéticos animales. Ex situ es el mantenimiento de una población fuera de su ambiente normal y la criopreservación de gametos y/o embriones. El congelamiento del semen permitiría la conservación del material genético contenido en los espermatozoides por lo tanto, es de gran valor para conservar la diversidad genética. Al igual que en la transferencia de embriones, el riesgo y costo del transporte de - 34 -
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    semen es menorque el transporte del animal para servicio natural. Así mismo, el uso de semen congelado puede eliminar las cuarente- nas y disminuir los riesgos de la transmisión de enfermedades (Brem, 1990). En los últimos años las técnicas sobre la colección, almace- namiento y transferencia de embriones de bovinos han sido simpli- ficadas considerablemente con el desarrollo de técnicas no quirúrgi- cas y métodos para conservar embriones. Cabe mencionar que la criopreservación ha sido utilizada como un método de almacena- miento de material genético en algunos animales domésticos ame- nazados de extinción. Otra técnica de criopreservación, que parece ser más prome- tedora que la conservación de los embriones en nitrógeno líquido, es la vitrificación. La vitrificación es la solidificación de un líquido logrado por una elevación extrema en viscosidad durante el enfria- miento (Rall, 1991). La recuperación de ovocitos y la fertilización in vitro de éstos es otra realidad en bovinos, sin embargo, es un proceso que requiere cirugía y técnicas de cultivo de órganos (Brem, 1990). Una alterna- tiva es la obtención de ovocitos maduros a partir de la recuperación de ovocitos inmaduros de animales sacrificados. Se ha demostrado que es posible madurar y fertilizar in vitro los ovocitos para luego ser congelados y almacenados en nitrógeno líquido o trasplantados a hembras donadoras de las cuales se producen crías viables (Brem, 1990; Holm et al., 1996). El núcleo de cada célula contiene toda la información genéti- ca. Esto abre la posibilidad de preservar la información genética de - 35 -
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    un animal enla forma de células o núcleo celular. La conservación ex situ con animales vivos fuera de su am- biente natural significa que la relativa superioridad en ese ambiente puede reducirse o perderse. Este riesgo debe ser evaluado dentro del contexto de otros riesgos asociados con la conservación in situ. En algunas situaciones la tasa reproductiva y supervivencia de los ani- males puede ser incrementada en las condiciones de un programa ex situ. Sin embargo, los programas de conservación ex situ e in situ son ambos de valor en la conservación de los recursos genéticos animales, por lo que el uso apropiado de ambos pudiera ser com- plementario en la conservación de poblaciones pequeñas considera- das de valor. Con la información actual, obtenida de proyectos que tienen por objetivo el mapeo genético del bovino por ejemplo, se dispone de sondas moleculares conseguidas por medio de clonación de áci- dos nucleicos, que permiten identificar marcadores genéticos, los cuales están asociados a loci de características cuantitativas (QTL por sus siglas en inglés). Estos a la vez están involucrados con la expresión de rasgos fenotípicos cuantitativos como el crecimiento y características de la canal. Tal información está siendo almacenada en bancos de genes. Para ello, los bancos de genes y el almacena- miento de espermatozoides y embriones congelados por periodos prolongados de tiempo, abren la posibilidad de mejorar los procesos de conservación ex situ de recursos genéticos animales, principal- mente aquellos ubicados en la categoría de riesgo de extinción (Rall, 1991). - 36 -
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    Costos de laconservación Los principales costos de la conservación genética incluyen: la identificación y caracterización de ejemplos representativos de las poblaciones de animales que van a ser conservados; el manteni- miento de grupos de genes en poblaciones vivas y/o la colección y preservación de gametos y embriones; administración de los pro- gramas de conservación; y la menor producción de las poblaciones conservadas (Fitzhugh, 1984). La menor producción de las poblaciones conservadas y su fal- ta de competencia en los sistemas comerciales es a menudo la razón por la cual se encuentran en riesgo de ser desplazados por animales con valor comercial. Presumiblemente, esos animales superiores comercialmente se seguirán mejorando, por lo tanto, la probabilidad de que los animales conservados tengan un valor comercial en el futuro descansa en los posibles cambios en el ambiente o requeri- mientos del mercado. Smith (1984) considera que sólo si se espera una ganancia de 5 a 10% en eficiencia económica, valdría la pena conservar a las especies nativas con fines económicos. Estos argumentos económicos en contra de la conservación de las especies conservadas tiene sentido con relación a las razas bien caracterizadas de los países desarrollados. Sin embargo, no son tan válidos para los países en desarrollo en los cuales los sistemas y comportamientos productivos de las razas adaptadas no han sido caracterizados debidamente y continúan siendo utilizados. - 37 -
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    Materiales y métodos Descripcióndel área de estudio El estudio comprendió las diferentes áreas ganaderas del esta- do de Baja California Sur, dispersas por toda la geografía de la enti- dad. Localización y extensión. El Estado de Baja California Sur, se localiza en la península de Baja California, el Noroeste de la Re- publica Mexicana, se sitúa entre los paralelos 22º 52' 40" y 28º de Latitud Norte, y los meridianos 109º 25' 28" hasta los 115º 04' 45" de Longitud Oeste del Meridiano de Greenwich. La posición del estado en la latitud señalada lo ubica dentro de la influencia del cin- turón de los desiertos que corre alrededor del globo terráqueo (Flo- res, 1998). La extensión de la entidad es de 73,948 km2 con una di- visión política la constituyen los municipios de Mulegé, Loreto, Comondú, La Paz y Los Cabos (Figura 3) cuyas localizaciones se expresan en el Cuadro 5 (SEMARNAT, 2003). Figura 3. Estado de Baja California Sur y sus mu- nicipios (tomado de SE- MARNAT, 2003). - 38 -
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    Cuadro 5. Localizacióngeográfica de los municipios que integran el estado de Baja California Sur. Municipios Latitud Norte Longitud Oeste Mulegé 28º 00' 00" 112º 45' 52" Loreto -- -- Comondú 26º 33' 01" 111º 39' 03" La Paz 24º 35' 17" 110º 51' 29" Los Cabos 23º 40' 14" 109º 53' 21" (tomado de SEMARNAT, 2003). Fisiografía. De acuerdo a la descripción hecha por INEGI (2003), el estado es recorrido por una serranía de origen volcánico, prolongación de la cordillera que atraviesa de un extremo a otro toda la península. Las cumbres más elevadas se encuentran en las sierras de la porción norte, donde alcanzan de 2,000 a cerca de 3,000 m.s.n.m. Como ha sido detalladamente descrito por Flores (1998), el relieve de Baja California Sur está constituido por una cordillera alargada que recorre la mayor parte del estado. En su parte norte es- tá formada por la sierra de San Francisco, el volcán de Las Vírgenes y la sierra de Santa Lucía, después se ensancha y se eleva dando lu- gar a la sierra de Guadalupe, mas hacia el sur se angosta y desciende en elevación, hasta desaparecer como la sierra de La Giganta, en el istmo de La Paz. En el sur, se encuentra otra cordillera, la sierra de La Laguna. Al norte de esta se sitúa la sierra de Las Cruces y al este la sierra de La Trinidad. Todo el espacio geográfico que ocupa la península queda comprendido en las provincias fisiográficas que se aprecian en la - 39 -
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    Figura 4. Figura 4.Provincias fisiográficas en que se subdivide el estado de Baja Cali- fornia Sur (tomado de INEGI, 2003). El desierto de San Sebastián Vizcaíno se ubica en la parte no- roeste de la entidad y es compartida con el estado vecino de Baja California; hacia el oriente limita con la Sierra de La Giganta, al oeste y sur con el Océano Pacífico. En el sur, la discontinuidad tiene un afloramiento bastante extenso de rocas lávicas y presenta varios cráteres. Ocupa una extensión de 15,759.57 km2. En forma general, predominan las llanuras con dunas, aunque hay también sierras en el oeste y mesetas en la porción sur. - 40 -
  • 58.
    En cuanto ala vegetación, el matorral sarcocaule se desarrolla básicamente de Punta Eugenia a la Sierra de San José de Castro; la vegetación de desiertos arenosos, en gran parte de la zona centro del Desierto de San Sebastián Vizcaíno; y la vegetación halófita, en las áreas de colindancia con la subprovincia de la Sierra de La Giganta. Lo que se conoce como Sierra de La Giganta, comprende una superficie de 30,785.36 km2. Aquí es notable la presencia de apara- tos volcánicos al norte y sur del paralelo 26 grados. La Sierra de La Giganta forma parte de la Cordillera Peninsular, en cuya topografía dominan las sierras altas con mesetas y mesetas basálticas con caña- das. En general, el tipo de vegetación de mayor distribución es el matorral sarcocaule. Los suelos existentes ahí son vertisoles. La discontinuidad denominada Llanos de la Magdalena está situada en la parte centro-oeste del estado. Fisiográficamente, tiene estructura con forma de una depresión. Ocupa una superficie de 16,755.74 km2. La porción noroeste y más de la mitad de la zona costera de la discontinuidad están formadas por llanuras con dunas, hacia los límites de la sierra se localizan algunas bajadas y lomeríos. La vegetación dominante es el matorral sarcocrasicaule de neblina. Los suelos predominantes son los xerosoles. La discontinuidad del Cabo se extiende al sur del Trópico de Cáncer y es la parte final de la provincia. Ocupa una extensión de 7,612.67 km2. La característica más destacada es la presencia de un conjunto de sierras que se extiende, de norte a sur, desde el costado oriental de la Bahía de La Paz hasta cerca de Cabo San Lucas. De- ntro de este conjunto montañoso existen dos áreas de poca pendien- - 41 -
  • 59.
    te: los vallesde Los Planes y el de Santiago. En las partes bajas se desarrolla matorral sarcocaule; en la parte media se desarrolla selva baja caducifolia, y por arriba de los 1,000 m.s.n.m. se encuentra bosque de encino, de encino-pino y de pino-encino. Hidrografía. Sudcalifornia no cuenta con ríos o corrientes de agua superficial permanentes; sus arroyos son corrientes que condu- cen agua exclusivamente en épocas de lluvia o por un cierto tiempo después. Por eso, su única fuente confiable de agua es la subterrá- nea, disponible en los acuíferos distribuidos a todo su largo los cua- les están sobreexplotados. Algunos arroyos parecen ser permanen- tes, sin embargo el agua se debe a la presencia de algún represo que la retiene durante algún tiempo en una poza o tinaja (Figura 5). Figura 5. Pozas naturales que retienen agua de lluvia la mayor parte del año, son utilizadas para abrevar ganado y en algunos casos como en el Rancho El Corral de Piedra (izquierda) del municipio de La Paz, el agua es bombeada o acarreada en cubetas para regar pequeñas áreas de cultivo. Las pozas y tinajas son estanques naturales, asentados sobre materiales impermeables (Figura 6). - 42 -
  • 60.
    Figura 6. Elfondo de las tinajas está constituido por piedra (izquierda) o barro (derecha). El represo es una obra hidráulica relativamente común en al- gunas rancherías de sudcalifornia (Figura 7). Figura 7. Represo construido con piedra y recubierto con malla ciclónica. El agua almacenada generalmente proviene de ojos de agua, manantiales o corrientes de arroyo en la época de lluvias (Figura 8). - 43 -
  • 61.
    Figura 8. Ojosde agua localizados en el municipio de Mulegé, en los Ranchos Santa Ana (izquierda) y Jesús María (derecha). En ciertos casos se observa que en algún tramo el arroyo con- duce agua que después desaparece y vuelve a brotar más adelante. Esta condición es utilizada por los rancheros para construir norias o pozos con pocos metros de profundidad sobre el lecho de los arro- yos (Figura 9). Figura 9. Pozos a cielo abierto de baja profundidad, utilizados en ranchos ganaderos del municipio de La Paz. Para la extracción del agua con fines de abrevar al ganado los ganaderos utilizan poleas con cuerda tirada a mano o por una mula o bien recurren al molino de viento o papalote (Figura 10). - 44 -
  • 62.
    Figura 10. Polearústica utilizada para extraer el agua de un pozo a cielo abierto con 105 metros de profundidad en el Rancho Las Cuevitas en el muni- cipio de Mulegé (izquierda). Ese sistema se utiliza cuando el papalote (dere- cha) tiene alguna falla mecánica o cuando la falta de aire hace imposible su funcionamiento. La extracción de agua de pozos profundos para riego agrícola ha sido muy grande y ha ocasionado abatimiento de los mantos acuíferos, con descenso del nivel de agua de los pozos, en algunos casos por debajo del nivel del mar, propiciándose la intrusión salina (Flores, 1998). Suelos. Los suelos que predominan en Baja California Sur son de tipo areno-arcilloso, con pH alcalino (Martínez, 1980). Climatología. En general, el clima de Baja California Sur puede ser clasificado como de desierto de costa oeste de baja latitud y su aridez solo se ve disminuida a lo largo de las serranías altas como la sierra de La Laguna. La clasificación de climas de Köppen, en su mayoría, da al estado un clima muy árido y desértico. Los ti- pos dominantes de clima son: tipos muy secos BW (con lluvias en verano e invierno, escasas todo el año) en prácticamente todo el es- - 45 -
  • 63.
    tado; tipos secosBSo (con lluvia en verano y escasa a lo largo del año) en las cumbres de las sierras de San Francisco, Guadalupe, La Giganta, Las Cruces y estivaciones de la sierra de La Laguna; tipos templados subhúmedos; con un porcentaje de precipitación invernal entre 5 y 10.2% en las cumbres de la sierra de La Laguna (Flores, 1998). De acuerdo con INEGI (2003), en Baja California Sur, los climas que prevalecen son los muy secos semicálidos y cálidos, cu- yas características principales son lo extremoso de sus temperaturas diurnas y la gran sequedad ambiental. Ello se debe a la interacción de los factores: latitud, el relieve y las corrientes marinas. De los climas templados, el único que se localiza en el estado es el sub- húmedo con lluvias en verano, cuya área de distribución está situada en la porción sur, dentro de la zona intertropical. Los demás climas de la entidad pertenecen al clima seco, los cuales varían desde el semiseco semicálido, que es el de menor distribución, hasta el muy seco semicálido, que abarca las áreas más extensas. La temperatura media anual tiene rangos desde 16° C hasta 24° C con máximas absolutas de 34° C a 50° C en diferentes áreas. Las temperaturas mínimas se registran entre los 2 y 7° C en el norte y el sur de la entidad, respectivamente. En los meses de invierno, las masas de aire polar invaden a la península y enfrían aún más el am- biente durante la noche, por lo cual se producen las heladas en el estado; excepto en la franja costera occidental, comprendida desde el paralelo 26° norte hasta la Bahía Sebastián Vizcaíno, donde impe- ran los climas muy secos semicálidos. La precipitación pluvial varía de 10 mm en algunos lugares de - 46 -
  • 64.
    la parte norte,hasta 750 mm en la Sierra de la Laguna. En forma general se puede hablar de una precipitación media anual de 180 mm. Sin embargo, es interesante observar que la lluvia mas repre- sentativa en una zona árida no es el valor promedio sino la moda; ya que ésta representa la lluvia mas frecuente que ocurre a lo largo del tiempo, y que en Baja California Sur es de solo 100 mm (Flores, 1998). Entre la tercera y la quinta parte del total de la precipitación anual en la entidad, está dada por lluvias de invierno. Fases de trabajo La metodología utilizada para el desarrollo del presente estu- dio constó de dos fases, una fase técnica y otra de mercado y norma- tividades. Fase técnica. La fase técnica del estudio estuvo basada en vi- sitas directas a ranchos ganaderos en los diferentes municipios. En cada predio se tomó una muestra de animales para llevar a cabo las mediciones corporales de importancia para quienes demandan el ga- nado bovino Criollo con fines deportivos. Originalmente se propuso un muestreo estratificado en el cual, los estratos estarían constituidos por los municipios (Mulegé, Loreto-Comondú, La Paz y Los Cabos) y los subestratos estarían formados por el número de cabezas de ganado bovino por rancho (ranchos con 100 animales o menos y ranchos con más de 100 ani- males). Sin embargo, dado que los ranchos en los que predomina el ganado Criollo tienen en su mayoría no más de 100 cabezas, los subestratos fueron eliminados del diseño de muestreo. Los tamaños de muestra para cada estrato fueron establecidos - 47 -
  • 65.
    a partir deun intervalo de confianza al 99%, considerando para ello una amplitud del intervalo igual al 10% del promedio de cabezas por rancho dentro del estrato correspondiente; y tomando una varianza por estrato calculada a partir de una característica fenotípica (altura a la cruz) medida en un grupo de vacas adultas (de tres partos o mas). Con base en lo anterior, el tamaño de la muestra para cada es- trato se estableció como: ⎛ z2 ×s2 ⎞ ni = ⎜ 2 ⎜ w i ⎟ donde: ⎟ ⎝ ⎠ ni = tamaño de la muestra para el i-esimo estrato z2 = valor tabular al cuadrado del área bajo la curva normal al 99% s2 = varianza del número de cabezas para el i-esimo estrato w2i = amplitud al cuadrado del intervalo para el i-esimo estrato Los estratos estuvieron constituidos por los municipios, de acuerdo al número de cabezas de ganado bovino con que cuentan. Una vez aplicada la ecuación se resolvió que el tamaño de muestra para cumplir con los objetivos de esta fase del estudio es como se muestra en el Cuadro 6. El los municipios de Los Cabos y Comondú-Loreto fue omi- tida la medición de animales. En el primero por contar con una pro- porción muy baja de bovinos Criollos con respecto al total de ani- males y debido a que la mayor parte de estos animales están ubica- dos en la zona serrana de difícil acceso y por tratarse de individuos en su mayoría con escaso manejo y difíciles de capturar. Esta última razón prevaleció también para Comondú-Loreto. - 48 -
  • 66.
    Cuadro 6. Númerode animales que de acuerdo al planteamiento anterior se ne- cesitan medir en sus características corporales para cumplir con el objetivo del presente trabajo. Municipio Cabezas Mulegé 225 Loreto-Comondú 200 La Paz 400 Los Cabos 300 Total 1125 No obstante los valores anteriores (Cuadro 6), en los munici- pios de La Paz y Mulegé la cantidad de animales evaluados fue su- perior, dada la disponibilidad de animales y las facilidades prestadas por los ganaderos (800 y 650 en la primera y la segunda zona, res- pectivamente). En estos dos municipios están ubicados los únicos predios en los cuales fue posible tomar medidas corporales en ma- chos de diferentes edades. El número de animales medidos quedó distribuido de la manera que se indica en el Cuadro 7. El número de ranchos visitados representó el 10% del total de predios ganaderos con no más de 100 cabezas de ganado bovino, dentro de cada estrato, de acuerdo a los datos reportados por el INEGI (1991), como se indica en el Cuadro 8. Los ranchos visitados fueron seleccionados en forma aleato- ria, tomando como base los predios registrados en cada una de las cabeceras municipales y delegaciones dentro del municipio corres- pondiente. En cada rancho se seleccionaron de manera aleatoria los ani- males en los que se tomaron las medidas corporales importantes pa- - 49 -
  • 67.
    ra fines deportivoscomo la altura, peso corporal, longitud del cuer- po, largo de la grupa; perímetro torácico, perímetro y longitud de los cuernos y la forma de los cuernos. Cuadro 7. Número de animales utilizados para determinar las medidas corpora- les del ganado Criollo en los municipios de La Paz y Mulegé. Edad Hembras Machos La Paz Mulegé La Paz Mulegé 1 50 25 60 60 2 50 50 40 50 3 100 45 30 40 4 100 80 10 10 5 150 150 0 0 6 100 50 0 0 >6 100 100 0 0 Total 650 500 140 160 Esas variables de importancia comercial fueron sometidas a un análisis de componentes principales y clusters utilizando la me- todología establecida por el SAS (1989) con el fin de determinar la proporción de animales dentro de cada municipio, que se ajusta a los patrones que exige la Asociación Norteamericana de Ganado Co- rriente en los Estados Unidos de Norteamérica, de acuerdo a lo esta- blecido en la Guía para la Evaluación de Ganado Corriente (1996). El reporte de resultados se hace de manera integral, conside- rando el valor para cada variable de manera general, ya que la varia- ción observada entre los animales de los diferentes municipios es muy escasa. - 50 -
  • 68.
    Cuadro 8. Númerode ranchos visitados en los diferentes municipios del estado de Baja California Sur. Municipio Ranchos Mulegé 50 Loreto-Comondú 50 La Paz 95 Los Cabos 50 Total 245 En los predios seleccionados se aplicó un cuestionario que contiene preguntas relacionadas con los diferentes componentes de los sistemas de producción como alimentación, mejoramiento gené- tico, reproducción animal, sanidad, uso de agostadero, comercializa- ción, infraestructura, etc. (Anexo 1). Las respuestas fueron utiliza- das para definir los sistemas de producción y hacer un diagnóstico de su situación. Las variables contempladas en el cuestionario se analizaron a través de estadísticos descriptivos. A partir de este análisis se identi- ficó el sistema de producción dentro de cada municipio. Fase de mercados y normatividad. Esta parte de la metodo- logía será descrita con detalle en la parte correspondiente al reporte del estudio de mercado, como uno de los productos comprometidos en el presente estudio. - 51 -
  • 69.
    Resultados y discusión Pesocorporal Cabe señalar que el peso corporal, así como el resto de las ca- racterísticas se midieron durante la temporada de sequía (junio a agosto), por lo tanto la primera variable podría resultar diferente si se cuantifica fuera de dicha temporada. En el Cuadro 9 se puede ver que en las hembras, los valores en el peso corporal varían de 115 ± 12 kg a 255 ± 9 kg entre los animales de 1 año y aquellos mayores de 6 años de edad, respectivamente. Valores similares fueron encon- trados por Hernández (2001) en hembras Criollas de la Sierra de Chihuahua (115 y 168.5 kg para hembras de 1 y 2.5 años, respecti- vamente. El peso reportado por los mismos autores para vacas adul- tas (7 años) fue de 234 kg. Sin embargo, Rojas et al. (2000) repor- tan un peso promedio de 397 kg en vacas Criollas Bolivianas adul- tas. Esa diferencia con el Criollo Mexicano probablemente deriva de los programas de selección para características productivas a que se ha sujetado el ganado Criollo Sudamericano (Ríos, 1997). El peso corporal de los machos varió de 130 ± 8 kg en anima- les de 1 año de edad, aproximadamente, hasta 345 ± 15 kg en toros de 4 años o más (Cuadro 9). El peso de los becerros de 1 año resultó mayor al reportado por Hernández (2001) para el ganado de rodeo de la Sierra de Chihuahua (111 a 115 kg). Sin embargo, pudo obser- varse también que a los 24 meses, los toretes de Baja California Sur son más livianos (170 ± 10 kg) que los señalados por el autor men- cionado (165 a 196 kg). No obstante, los toros adultos en ese estudio - 52 -
  • 70.
    pesaron entre 293y 314 kg, valores que resultan inferiores a los del presente trabajo. De lo anterior, tal vez no sea pertinente tratar de explicar las razones ya que las diferencias de peso constatadas fue- ron registradas en condiciones muy diferentes. Cuadro 9. Peso vivo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades. Edad Número de animales Peso (kg) (años) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 115 ± 12 130 ± 8 2 100 90 168 ± 10 170 ± 10 3 145 70 218 ± 7 250 ± 12 4 180 20 235 ± 6 345 ± 15a 5 300 250 ± 5 6 150 253 ± 10 >6 200 255 ± 9 a Corresponde al peso de toros de 4 años de edad o mayores. Los pesos referidos en este trabajo para el ganado Criollo de Baja California Sur se encuentran dentro de los límites recomenda- dos por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente (hasta 1000, 800 y 400 libras para toros, vacas adultas y novillos de sobre- año, respectivamente). Longitud escapuloisquial (largo del cuerpo) La longitud escapuloisquial varió de 95 ± 6 a 139 ± 6 cm en- - 53 -
  • 71.
    tre hembras de1 año de edad y mayores de 6 (Cuadro 10). Valores superiores (152 cm) fueron reportados en vacas Criollas adultas en Uruguay (Fernández et al., 1998). Sin embargo, en el Criollo de la Sierra de Chihuahua se reporta una longitud corporal de 80.6 a 104.5 cm y de 87.2 a 108.7 cm en dos zonas ganaderas diferentes, para hembras de 1 y 6 años, respectivamente (Hernández, 2001). La longitud del cuerpo de los machos en el presente trabajo fue de 98 ± 5 cm en animales de 1 año, hasta 128 ± 10 cm en toros de 4 años de edad o mayores (Cuadro 10). Cuadro 10. Longitud del cuerpo (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades. Edad (años) Número de animales Longitud del cuerpo (cm) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 95 ± 6 98 ± 5 2 100 90 110 ± 6 110 ± 6 3 145 70 117 ± 5 117 ± 6 4 180 20 128 ± 5 128 ± 10a 5 300 136 ± 5 6 150 139 ± 6 >6 200 139 ± 6 a Corresponde a la longitud del cuerpo de toros de 4 años de edad o mayores. Valores inferiores fueron establecidos por Hernández (2001) en machos de diferentes edades en la sierra Tarahumara (81, 90 y 110 cm; y 79, 94 y 104 cm en individuos de edades que fluctuaron entre los 11 y 74 meses, aproximadamente, en dos regiones de la - 54 -
  • 72.
    sierra de Chihuahua). Por su parte, Méndez et al. (2000) reportan que en el Criollo Mixteco, el largo del cuerpo en novillos para exportación es de 111 cm a los 12 meses de edad, aproximadamente. Longitud de la grupa La longitud de la grupa que se constató en el presente estudio varió de 29 ± 5 a 45 ± 5 cm entre hembras de 1 a 6 años o mas de edad, respectivamente, (Cuadro 11). Cuadro 11. Longitud de la grupa (media ± DE) de hembras Criollas de diferen- tes edades, medida de la punta del ala del íleon a la punta del isquion. Edad Número de animales Longitud de la grupa (cm) 1 75 29 ± 5 2 100 32 ± 5 3 145 37 ± 5 4 180 40 ± 4 5 300 41 ± 4 6 150 45 ± 5 >6 200 45 ± 5 Valores similares para vacas Criollas adultas de Uruguay fue- ron referidos por Fernández et al. (1998). Altura a la cruz La altura a la cruz en las hembras Criollas contempladas en el - 55 -
  • 73.
    presente estudio seincrementó con la edad, de 101 ± 5 a 117 ± 5 cm en animales de 1 año, hasta aquellos mayores de 6 años, respectiva- mente (Cuadro 12). Cuadro 12. Altura a la cruz (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades. Edad Número de animales Altura a la cruz (cm) (años) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 101 ± 5 100 ± 4 2 100 90 105 ± 5 107 ± 5 3 145 70 110 ± 6 115 ± 7 4 180 20 112 ± 6 120 ± 7a 5 300 115 ± 5 6 150 117 ± 6 >6 200 117 ± 5 a Corresponde a la longitud del cuerpo de toros de 4 años de edad o mayores. Valores similares fueron constatados por Hernández (2001) en hembras criollas de Chihuahua hasta los 6 años de edad, sin embargo, las vacas mayores de esa edad fueron de menor talla que las del presente estudio. De las razas de ganado bovino que Martínez (1980) refiere como antecesoras del ganado Criollo Mexi- cano, la Española Retinta (Beteta, 1996) y Negra Andaluza (García et al., 1990) tienen una altura a la cruz de 139 y 135 cm, respecti- vamente. los machos, la altura registrada en el presente estudio fluc- En tuó entre 100 ± 4 cm en animales de 1 año, hasta 120 ± 7 cm en to- - 56 -
  • 74.
    ros de 4años de edad o mas (Cuadro 12). Un tamaño inferior fue observado por Hernández (2001) en ganado Criollo para rodeo de 11 meses de edad (94 cm). Sin embargo, en ese trabajo los toros adultos resultaron con una alzada a la cruz similar a los de Baja Ca- lifornia Sur. Perímetro torácico El perímetro torácico en la hembras varió de 120 ± 7 a 153 ± 7 cm entre animales de 1 año y aquellos con 6 o mas años de edad (Cuadro 13). Valores superiores (164 cm) fueron reportados por Fernández et al. (1998) para vacas Criollas adultas de Uruguay. El perímetro del tórax en los machos del presente trabajo fue de 122 ± 6, 137 ± 6, 145 ± 8 y 151 ± 10 cm en animales de 1, 2, 3 y 4 años o mas. Longitud del cuerno La longitud de los cuernos se incrementó de acuerdo a la edad de los animales, de 10 ± 3 cm en hembras de 1 año hasta 27 ± 3 cm en vacas mayores de 6 (Cuadro 14). Valores superiores (34 cm) han sido reportados por Hernández (2001) en vacas de 7 años de edad o mayores en la sierra de Chihuahua. El tamaño de los cuernos en los machos fue de 10 ± 3 y 20 ± 4 cm en animales de 1 y 2 años de edad, respectivamente, incremen- tándose hasta 29 ± 6 cm en toros de 4 años o mayores. Los valores anteriores para animales en edad de exportación (entre 1 y 2 años de edad) que pueden ser utilizados en los rodeos, - 57 -
  • 75.
    se encuentran dentrode los rangos establecidos por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente la cual establece que el tama- ño ideal del cuerno para que un torete sea utilizado en suertes de lazo o derribe es entre 6 y 9 pulgadas. Cuadro 13. Perímetro torácico (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades. Edad Número de animales Perímetro torácico (cm) (años) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 120 ± 7 122 ± 6 2 100 90 133 ± 9 137 ± 6 3 145 70 139 ± 6 145 ± 8 4 180 20 145 ± 7 151 ± 10a 5 300 150 ± 6 6 150 153 ± 6 >6 200 153 ± 7 a Corresponde al perímetro torácico de toros de 4 años de edad o mayores. Perímetro del cuerno En el Cuadro 15 se puede apreciar que el perímetro del cuerno en hembras fue de 11 ± 2 cm en animales de 1 año de edad y se mantuvo constante (21 ± 2 cm) a partir de los 4 años de edad. Tendencias similares para el diámetro del cuerno fueron observadas por Hernández (2001) reportando incrementos del diámetro de los cuernos desde 3.6 cm en becerras de 1 año hasta 6.1 cm en vacas a partir de los 4 años. - 58 -
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    Cuadro 14. Longitudde los cuernos (media ± DE) de hembras y machos Crio- llos de diferentes edades. Edad Número de animales Longitud de los cuernos (cm) (años) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 10 ± 3 10 ± 3 2 100 90 19 ± 3 20 ± 4 3 145 70 22 ± 4 28 ± 6 4 180 20 23 ± 3 29 ± 6a 5 300 25 ± 3 6 150 27 ± 4 >6 200 27 ± 3 a Corresponde a la longitud de los cuernos de toros de 4 años de edad o mayo- res. El perímetro de los cuernos en los toros del presente trabajo fue de 12 ± 1 y 19 ± 2 cm en machos de 1 y 2 años, respectivamente y se mantuvo constante (23 ± 2 cm) a partir de los 36 meses. Los valores anteriores para animales en edad de exportación (entre 1 y 2 años de edad) que pueden ser utilizados en los rodeos, se encuentran dentro de los rangos establecidos por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente la cual establece que el perí- metro ideal de la base del cuerno en un torete que va a ser utilizado en suertes de lazo o derribe es entre 7 y 8 pulgadas, aproximada- mente. - 59 -
  • 77.
    Cuadro 15. Perímetrode la base del cuerno (media ± DE) de hembras y machos Criollos de diferentes edades. Edad Número de animales Perímetro del cuerno (cm) (años) Hembras Machos Hembras Machos 1 75 120 11 ± 2 12 ± 1 2 100 90 16 ± 2 19 ± 2 3 145 70 18 ± 2 23 ± 2 4 180 20 21 ± 2 23 ± 2a 5 300 21 ± 3 6 150 21 ± 2 >6 200 21 ± 2 a Corresponde al perímetro de los cuernos de toros de 4 años de edad o mayo- res. Forma de los cuernos En lo concerniente a la forma de los cuernos, el 90% de los toretes Criollos en edad apta para ser comercializados con fines de rodeo (1 a 2 años) presentan una forma de cuernos adecuada (Figura 11), tomando como base los patrones de juzgamiento establecidos por la NACA (1996). El 10% restante de los machos de la edad se- ñalada son animales sin cuernos, o con una forma no aceptable (tipo cebú, principalmente). - 60 -
  • 78.
    Figura 11. Alos 12 meses de edad la forma del cuerno debe de ser recta, diri- gida hacia afuera (izquierda) o hacia afuera y ligeramente hacia arriba (dere- cha). Un torete o vaquilla a esta edad con frecuencia no mostrará aún ninguna curvatura de los cuernos. El hecho de que algunos animales muestren cuernos con una pendiente ligera hacia atrás puede ser aceptable, pero no preferible. En la Figura 12 se muestran algunos ejemplos de toretes de 1 a 2 años en diferentes rancherías de Baja California Sur, cuya forma de cuernos concuerda con las descritas anteriormente. El 80% de las vaquillas para reemplazo (de 2 a 3 años) mani- fiestan el tipo de cuerno adecuado, es decir cuernos dirigidos late- ralmente, hacia delante y hacia arriba (Figura 13). El resto son hem- bras sin cuernos o con un tipo de astas no aceptables como futuros reemplazos para la producción de novillos. - 61 -
  • 79.
    Figura 12. ToretesCriollos con características apropiadas para ser utilizados en el rodeo. Nótese el tamaño y la forma de los cuernos, coinciden con la des- cripción hecha en párrafos anteriores para animales preferentes. Figura 13. Vaquillas Criollas con cuernos y características corporales adecua- das para ser seleccionadas como hembras de reemplazo en un rancho dedicado a la producción de bovinos para rodeo. - 62 -
  • 80.
    El 70% delas vacas tuvieron cuernos abiertos hacia arriba y hacia delante, considerados por la NACA (1996) como el cuerno ideal o número uno (Figura 14). Figura 14. Forma de cuernos recomendada por la NACA (1996) para vacas adultas en un sistema de producción de bovinos para rodeo. La dirección de cada cuerno, desde su base hasta la punta de la oreja debe de ser paralelo al suelo o con una pendiente gradual hacia arriba; se deben de empezar a curvar a la altura de la punta de las orejas, aproximadamente (izquierda). En este punto, los cuernos se deben de curvar hacia delante (centro) o hacia delante y arriba (derecha). En la Figura 15 se muestran algunos ejemplos de vacas adul- tas en diferentes rancherías de Baja California Sur, cuya forma de cuernos concuerda con las descritas anteriormente. El 20% de los animales tuvieron cuernos abiertos, hacia arriba y hacia atrás (Figura 16), los cuales son aceptables pero no preferen- tes, el resto (10%) mostraron cuernos con forma no aceptables como los que se pueden observar en las Figuras 17 y 18. - 63 -
  • 81.
    Figura 15. VacasCriollas que presentan una cornamenta ideal, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). Figura 16. Vacas Criollas que presentan una cornamenta aceptable pero no preferente de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). - 64 -
  • 82.
    Figura 17. Formasde cornamenta inadecuada para el vacas Criollas adultas, de acuerdo con a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). De izquierda a derecha: Las puntas de los cuernos no deben de estar dirigidas hacia adentro (primera); o hacia afuera (segunda). Tampoco son aceptable animales con cuernos dirigidos hacia abajo (tercera) o el tipo Watusi o Brahman (cuarta). Figura 18. Vacas Criollas que presentan una cornamenta inadecuada, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). Los resultados del presente estudio en relación al tipo de cor- namenta son similares a los reportados por Fierro y Torres (1996) y por Hernández (2001) en el ganado Criollo de diferentes zonas de la sierra Tarahumara. A diferencia de lo anterior, en el ganado Criollo - 65 -
  • 83.
    Argentino, sobre todoen las hembras, los cuernos crecen lateral- mente y posteriormente se curvan hacia delante para terminar hacia arriba y afuera. Forma del cráneo En lo que a esta característica corresponde, el 100% de los animales Criollos evaluados presentaron un cráneo plano y en forma de “V” coincidiendo con los estándares sugeridos por la NACA (1996) como se muestra en la Figuras 19 y 20. Lo anterior difiere ligeramente de lo reportado para el ganado de rodeo de la sierra de Chihuahua por Hernández (2001), quien observó un 97.2% de ani- males con este tipo de cráneo y menos del 3% con otra forma (cón- cavo o convexo). Figura 19. Forma de cráneo ideal en el ga- nado bovino Criollo para rodeo, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). - 66 -
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    Figura 20. AnimalesCriollos que presentan una forma de cráneo ideal, de acuerdo a la guía de juzgamiento de la NACA (1996). Arriba, de izquierda a derecha: becerra de 12 meses, vaquilla de 2 a 3 años, toro de 2 a 3 años. Aba- jo, de izquierda a derecha: novillo de 4 años, toro de 4 a 5 años, vaca de 6 años. Color del pelo De 1228 observaciones realizadas para la coloración del pelo, el 30% de los animales tuvieron un color uniforme y el 70% restante mostraron alguna combinación de dos o tres colores de pelo. En el Cuadro 16 se señalan las frecuencias con que aparece una amplia diversidad de coloraciones del pelo en el ganado bovino Criollo de Baja California Sur. Se puede apreciar que la coloración predomi- nante es la combinación de blanco con rojo, referido para este fin - 67 -
  • 85.
    como berrendo decolorado (21.8%). En segundo lugar se encuentra el color rojo uniforme (13%), seguido por el negro (11%), berrendo negro (9.7%), berrendo hosco (7.4%), barzino (5.5%). El resto de los colores aparecen en proporciones inferiores como se puede ver en el Cuadro 16. Cuadro 16. Frecuencia con la que fueron observadas las diferentes coloraciones del pelo en bovinos Criollos. Color del pelo Número de animales Proporción (%) Berrendo colorado 268 21.82 Colorado 160 13.03 Negro 136 11.07 Berrendo negro 120 9.77 Berrendo hosco 92 7.49 Hosco 72 5.86 Barzino 68 5.54 Colorado careto 52 4.23 Blanco manchado1 48 3.91 Barroso 44 3.58 Negro careto 44 3.58 Moro 36 2.93 Hosco careto 20 1.63 Rubio 20 1.63 Berrendo barroso 16 1.30 Berrendo barzino 12 0.98 Retinto 12 0.98 Berrendo rubio 8 0.65 1 Pelo blanco en la mayor parte del cuerpo, con manchas negras o rojas alrede- dor del hocico, ojos, parte baja de la cola y/o cuello. Estos colores también fueron reportados por Hernández (2001) en el ganado Criollo de rodeo ubicado en dos regiones de la sierra de Chihuahua. Las frecuencias difieren a las observadas en Baja California Sur. Este autor observó alrededor de 38% de anima- - 68 -
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    les berrendos (negrosy blancos), mientras que en el presente trabajo dicha coloración resultó en el 30% de los animales, aproximada- mente. Las frecuencias también difieren en ambos estudios en cuan- to a otros colores se refiere como el hosco y el retinto. Ambos estu- dios coinciden en que la coloración que predomina en ambas pobla- ciones de ganado Criollo es la combinación de pelo blanco con rojo o negro. El las Figuras 21 se presenta un ejemplo de cada color refe- rido en el Cuadro 4.8. Figura 21.a. Berrendo colorado Figura 21.b. Colorado Figura 21.c. Negro Figura 21.d. Berrendo negro - 69 -
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    Figura 21.e. Berrendohosco Figura 21.f. Hosco Figura 21.g. Barzino Figura 21.h. Colorado careto Figura 21.i. Blanco manchado Figura 21.j. Barroso - 70 -
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    Figura 21.k. Negrocareto Figura 21.l. Moro Figura 21.m. Hosco careto Figura 21.n. Rubio Figura 21.o. Berrendo barroso Figura 21.p. Berrendo barzino - 71 -
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    Figura 21.q. Retinto Figura 21.r. Berrendo rubio - 72 -
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    Conclusiones En base a los resultados anteriores se concluye que los rasgos fenotípicos del ganado Criollo relacionados con su estructura y for- ma corporal, fueron debidamente caracterizados y la mayoría se en- cuentran dentro de los rangos reportados para otros grupos de gana- do Criollo en México con ligeras variantes que podrían ser el resul- tado de la metodología empleada para las mediciones, así como de la precisión con que se refirió la edad de los animales por parte de los ganaderos. Por otro lado, se concluye también que las caracterís- ticas evaluadas se encuentran dentro de los estándares requeridos por la Asociación Norteamericana de Ganado Corriente, para ser utilizado como animales para rodeo. Implicaciones y recomendaciones Con este estudio queda demostrado que en el estado de Baja California Sur existe una alternativa de explotación para el ganado Criollo que no debe de ser desaprovechada, ya que se cuenta con recurso genético que en el mercado norteamericano alcanza valores comerciales que podrían hacer rentable las explotaciones locales que sustentan su economía en este tipo de animales. Un aspecto de gran relevancia es el hecho de que los escasos núcleos de ese ganado que aún se conservan, se encuentran en ma- nos de los sectores mas marginados de la entidad y de México. Con base en lo anterior, los diferentes niveles de gobierno deberían de iniciar un programa social de rescate genético, de gran visión futu- - 73 -
  • 91.
    rista para explotarlos hatos existentes y fomentar la explotación del ganado Criollo para exportación a los Estados Unidos de Norteamé- rica con fines deportivos. Con este ganado se podría producir anima- les para ese sector de mercado, en áreas donde otras razas especiali- zadas no pueden manifestar su potencial productivo debido a la es- casez de forraje y la calidad pobre del mismo. Esa habilidad del bo- vino Criollo, le permite utilizar agostaderos muy pobres donde otras razas no pueden sobrevivir, evitando al mismo tiempo el deterioro ecológico, pues no hay que modificar el medio ya que las condicio- nes están dadas en las áreas donde habita la mayor parte de este ga- nado. - 74 -
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    DESCRIPCIÓN DEL SISTEMADE PRODUCCIÓN DE GANADO BOVINO, BAJO CONDICIONES EXTENSIVAS EN BAJA CALIFORNIA SUR
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    Caracterización del sistemade producción de ganado bovino en agostadero y alternativas de manejo Se aplicaron 245 cuestionarios (Anexo 1), uno por rancho, en los municipios de Mulegé (50), Comondú-Loreto (50), La Paz (95) y Los Cabos (50). Las preguntas se clasificaron en aspectos zootéc- nicos particulares como alimentación, reproducción, mejoramiento genético, sanidad, agostadero, infraestructura y mercado de los pro- ductos. Cabe expresar que el ranchero sudcaliforniano por lo general emite respuestas muy generales que dificultan su aplicación en una matriz de análisis para su interpretación, motivo por el cual los re- sultados que se presentan a continuación se muestran de una manera mas sintetizada de lo que originalmente se había planeado. Alimentación Los valores porcentuales relacionados con esta actividad se señalan en el Cuadro 17. Cuadro 17. Porcentaje de ranchos ganaderos en Baja California Sur, en los cua- les llevan a cabo la suplementación alimenticia del ganado bovino, por munici- pio. Municipio Número de ran- Concentrado y/o Minerales chos forraje Mulegé 50 70 0 Comondú-Loreto 50 70 0 La Paz 95 85 5 Las Cabos 50 90 10 - 75 -
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    En el 100%de los ranchos en los que se aplicó la encuesta, el ganado permanece en el agostadero todo el año. Fuera de la época de sequía, la pastura y las raciones concentradas son muy poco utili- zadas. En los meses más críticos de la sequía los animales reciben un complemento alimenticio a base de algún concentrado comercial y/o alfalfa. En promedio, se proporcionan alrededor de 2 kg de ali- mento por animal, solamente a aquellas vacas que han perdido más condición corporal, sobre todo a vacas recién paridas que se encuen- tran en un estado de emaciación extrema. El sistema que se utiliza para alimentar concentrado en casi todos los ranchos es de manera individualizada. Esto es, cada vaca recibe la cantidad señalada en un comedero rustico como los que aparecen a continuación. Son escasos los ranchos que cuentan con comederos para la suplementación de concentrados a grupos de animales. Dichos comederos se fabrican de lámina galvanizada o de tanques de 200 litros cortados longitudinalmente, como los que aparecen en la figura adjunta. - 76 -
  • 95.
    El uso depraderas artificiales no es común. Solamente algu- nos ranchos del municipio de Los Cabos (4%) y en el municipio de La Paz (3%) cuentan con una pradera de zacate buffel para el pasto- reo del ganado en la temporada crítica. En el resto de los municipios no se cuenta con esta infraestructura. Sin embargo, en el 15% de los ranchos del municipio de Comondú, la alimentación durante la tem- porada de sequía se apoya con algunos esquilmos como rastrojo de maíz o ensilaje de maíz o sorgo. En el municipio de Mulegé, el 20% de los predios visitados cuentan con una parcela relativamente pe- queña que les permite cultivar maíz para el consumo humano utili- zando la planta verde en la alimentación de algunos animales, prin- cipalmente de las vacas recién paridas que se encuentran en una condición corporal muy pobre. El 6% de los ranchos encuestados en Loreto y el 8% en Mulegé cuentan con cultivo de sorgo forrajero pa- ra la alimentación del ganado. Lo anterior ha sido establecido a tra- vés de apoyos recibidos de programas de fomento pecuario del go- bierno del estado de Baja California Sur. En algunos ranchos del municipio de Mulegé se sigue utili- zando la hoja de palma de dátil como fuente de forraje durante la sequía. Se recurre además, a al- gunos zacates que se producen en pequeñas cantidades en las áreas húmedas a la orilla de los ojos de agua o canales de conducción de agua, sobre todo para comple- mentar la alimentación de las crí- as. - 77 -
  • 96.
    Los meses críticosson de mayo hasta agosto en el 100% de los predios, sin embargo, esto está en función del inicio del período de lluvias y de la presencia de equipatas durante el invierno. No obstante, en la mayoría de los ranchos se considera que durante los meses de mayo y junio, la alimentación del ganado se ve favorecida por la flor que cae del cardón y por la flor de algunas leguminosas. Se observó una escasa aplicación de suplementación mineral, sobre todo en los ranchos del norte de la entidad. Quienes realizan esta práctica ofrecen bloques de sales minerales o sal común, esta última con mayor frecuencia. Los sistemas que para esta práctica utilizan se pueden apreciar en las figuras siguientes. A continuación se plantean algunas alternativas generales pa- ra el manejo de la alimentación del ganado bovino explotado bajo condiciones de agostadero en Baja California Sur. La siguiente in- formación fue obtenida del Manual de Manejo Productivo de un Rancho Ganadero en Baja California Sur, editado por Hernández y col. (___). La disponibilidad de forraje en los agostaderos de Baja Cali- fornia Sur y su contenido de nutrientes varían a través del año, prin- - 78 -
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    cipalmente entre latemporada de lluvias y la de sequía. Durante esta última es necesario proporcionar al ganado un suplemento que per- mita complementar las deficiencias de nutrimentos, hasta que estos se encuentren disponibles nuevamente en el agostadero. En un año regular, la disponibilidad de nutrientes satisface las necesidades del ganado durante el último tercio del verano hasta la primera mitad del otoño, periodo durante el cual, puede no ser nece- saria la suplementación alimenticia. Dejan de satisfacerse los reque- rimientos del ganado a partir de la segunda mitad de noviembre, compensándose esa deficiencia con las lluvias de invierno cuando estas ocurren en diciembre o enero. Después del mes de enero la disponibilidad de nutrientes en los agostaderos decrece progresiva- mente. Regularmente, cuando las lluvias de verano estuvieron pre- sentes, sobre todo con la ocurrencia de ciclones, puede no ser nece- saria la suplementación del ganado durante el mes de diciembre ya que la disponibilidad de forraje aún cubre las demandas nutriciona- les de los animales. Además, la mayoría de los vientres se encuen- tran en una etapa fisiológica en la que sus requerimientos no son los mas altos, es decir, la mayor parte de las vacas ya tienen mas de 3 meses de paridas. Posteriormente, a partir de febrero aproximada- mente, la disponibilidad de alimento empieza a disminuir y en el mes de marzo o abril en adelante, la pérdida de condición corporal se hace evidente en todos los animales. Entonces, si se pretende que los animales mantengan el peso con el que llegaron al mes de enero será necesaria la suplementación alimenticia a partir de febrero o marzo. Con el inicio de la primavera, la disponibilidad de proteína - 79 -
  • 98.
    en la mayoríade los agostaderos aumenta, ya que aparece la flor de algunas leguminosas que come el ganado, así como la flor del car- dón que consumen los animales cuando cae de la planta. En años en los que las lluvias fueron escasas, la demanda de nutrientes no se satisface en la mayor parte del año, haciéndose evi- dente la necesidad de suplementación durante un periodo mas largo. Se deben de priorizar los animales a suplementar. Conviene considerar primero a los animales con las necesidades más inmedia- tas como vacas paridas dentro de sus primeros 3 meses posparto, vacas preñadas en el último tercio de la gestación y vaquillas en cre- cimiento. Preferentemente se deben de eliminar del hato las vacas que no se hayan preñado en la última temporada de empadres. Otra recomendación importante para desarrollar un programa de suplementación es la lotificación de los animales, separando prin- cipalmente los animales adultos de los jóvenes. Aunque bajo las condiciones de los ranchos de Baja California Sur esto no es indis- pensable ya que la suplementación se realiza de manera individual, sujetando a los animales a un poste para recibir su ración, quedando el resto excluidos. Sin embargo, por cuestiones prácticas, en algunos predios habría que considerar la posibilidad de la suplementación de los animales en grupo y en el agostadero como una de las medidas para hacer mejor uso de este. No obstante, en la mayoría de los ca- sos, por la falta de cercos que delimiten los ranchos, lo anterior no es lo más conveniente. El nutriente más limitante durante la sequía, considerando que la cantidad de forraje seco fuera suficiente para cubrir las necesida- des de materia seca, es la proteína. Se deben de buscar entonces las - 80 -
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    fuentes de proteínapara cubrir las deficiencias. Algunos de los in- gredientes que se pueden utilizar para la preparación de suplementos proteicos se señalan en el Cuadro 18. Cuadro 18. Contenido de proteína de algunos ingredientes que se utilizan para preparar suplementos proteicos. Ingrediente Proteína cruda, % Harinolina 42 Pasta de soya 47 Gallinaza o pollinaza 20 Harina de pescado 60 Melaza-urea-agua (90-3-7) 11 Es recomendable que el suplemento proporcione al menos la mitad de los requerimientos de proteína del ganado. Uno de los problemas mas frecuentes al inicio de un progra- ma de suplementación, cuando la práctica se lleva a cabo en grupos de animales es un consumo excesivo del suplemento. Esto se podría solucionar proporcionando el suplemento en bloques compactados. Esta forma de dar el suplemento limita el consumo debido a que los animales se cansan de lamer el bloque. Otra alternativa para limitar el consumo de concentrado es mezclándolo con 20 o 30% de sal. Cuando se recurre a la última alternativa, se debe de disponer de su- ficiente agua para que beban los animales. Cuando el agostadero está sobrepastoreado y la cantidad de forraje disponible es insuficiente para cubrir los requerimientos de materia seca de los animales (una vaca de 300 kg debería de consu- mir diariamente 9 kg de forraje seco), como es el caso de los ran- chos sudcalifornianos, sobre todo en los municipios de Mulegé, Lo- reto, Comondú y el norte del municipio de La Paz, la sola suplemen- - 81 -
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    tación del ganadoes insuficiente. En estos casos es necesario pro- porcionar materia seca (forraje), además del suplemento proteico. Se puede hacer en forma de esquilmos de maíz, sorgo, paja de trigo, etc. Cuando se tiene acceso a los ingredientes, el forraje se puede mezclar con melaza (10-30%) y urea (2-3%). Es indispensable suplementar sales minerales durante todo el año. Lo anterior, debido a que los forrajes carecen de algunos mine- rales o los contienen en cantidades muy bajas. Durante la sequía, las deficiencias son más altas, sobre todo de fósforo. Para las condiciones de la mayoría de los ranchos en Baja Ca- lifornia Sur, lo mas recomendable es suplementar los minerales en forma de bloques que los animales lamen. Estos se pueden colocar en puntos estratégicos en el agostadero o aledaños a los bebederos. Independientemente de la suplementación mineral en forma de bloques o premezclas, es conveniente que el ganado disponga de sal común para su consumo durante todo el año. La sal estimula la secreción de saliva y aumenta con ello la eficiencia en la utilización de los alimentos. La sal se puede proporcionar de diferentes maneras. La más práctica para los ranchos sudcalifornianos quizás sea proporcionar sal granulada a granel, poniéndola en saladeros que se pueden fabri- car con tanques de 200 litros cortados longitudinalmente. Estos se colocan sobre postes de madera a una altura de 50 o 60 cm sobre el suelo. Pueden distribuirse en el agostadero para que promuevan un pastoreo mas uniforme. No obstante, habrá que considerar que el acceso al agua no se vea limitado. En Baja California Sur, los bovinos mantenidos en agostadero - 82 -
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    deberán de disponerde sal durante todo el año, a razón de 1 kg por mes, aproximadamente. Sin embargo, el consumo varía de acuerdo al tipo de alimentación, época del año, tamaño de los animales, etc. Entre las vitaminas, la carencia de la vitamina A es muy nota- ble en el forraje seco. Una forma práctica de cubrir las deficiencias en el ganado es mediante su inyección intramuscular en dosis de 2 millones de unidades internacionales para animales adultos. Con es- to se aseguran reservas de vitamina A suficientes para 3 meses. Da- da la extensión del periodo seco en los agostaderos de Baja Califor- nia Sur, que va de enero a julio, aproximadamente, podría recomen- darse la aplicación de vitamina A en el mes de abril a todos los ani- males. Mejoramiento genético En este aspecto del sistema de producción se observó que en ningún rancho ganadero de la entidad existe un verdadero interés por conservar el germoplasma bovino Criollo. Aún estando concien- tes (100% de los encuestados) de las ventajas de la adaptación y rus- ticidad del Criollo, el argumento en el 100% de los casos es que los rendimientos del ganado son muy bajos y el precio que los interme- diarios pagan por el está por debajo (hasta $ 5.00 menos) del que ofrecen por animales cruzados con alguna raza cebuina u otra espe- cializada en la producción de carne. Sin embargo, la apreciación del ranchero podría cambiar, ya que cuando se les informa sobre los precios del ganado de rodeo en la frontera con los Estados Unidos de Norteamérica (hasta $ 400.00 dólares por animal no mayor de 200 kg en pie), se manifiestan interesados por su crianza y conser- - 83 -
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    vación. En el Cuadro 19 se expresan las cantidades de ganado bovino en Baja California Sur, por municipio, así como una estimación de la proporción de animales Criollos que se realizó como parte de los objetivos del presente trabajo. Cuadro 19. Población de ganado bovino en Baja California Sur, y cantidad es- timada de animales Criollos, por municipio (SAGARPA, 2003). Municipio Bovinos (n) % del total Bovinos Criollos (n) Mulegé 27,540 16.3% 8,262 Comondú 22,429 13.2% 6,729 Loreto 6,685 3.9% 2,006 La Paz 60,159 35.6% 9,024 Los Cabos 52,375 31.0% 7,856 Total Estado 169,188 100.0% 33,876 Como puede observarse en el Cuadro 18, más del 66% de la población bovina de Baja California Sur se encuentra repartida entre los municipios de La Paz y Los Cabos. Sin embargo, la proporción de vacunos Criollos con respecto al total en cada municipio, es ma- yor en Mulegé y en Comondú. Cabe considerar que la proporción de bovinos Criollos esti- mados en los diferentes municipios de la entidad tenderá a reducirse en los próximos años ya que se observó que en el 90% de los ran- chos visitados se cuenta con sementales de alguna raza especializa- da en la producción de carne, principalmente o bien con toros pro- ducto de la cruza con alguna de esas razas. Se observó además que de la proporción de Criollos estimada, más del 80% son hembras - 84 -
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    adultas (vacas detres partos o más). La escasa proporción de ma- chos reduce lo que se conoce como tamaño efectivo de la población y este fenómeno a su vez origina pérdida de variabilidad genética, llevando a las poblaciones a un estado crítico o a la extinción. Por lo tanto, se puede pensar sobre esta base que, de seguir la misma ten- dencia la población de ganado Criollo puro de Baja California Sur será extremadamente escasa o habrá desaparecido en un lapso no mayor de 15 años. Queda claro entonces que el ganado Criollo (Bos taurus) traí- do por los conquistadores a la península ha sido reemplazado por razas cebuinas como el Brahman, razas Europeas mejoradas o por las cruzas entre éstas. De manera global, el desplazamiento de las razas nativas y criollas se atribuye en parte, a la elevada tasa de crecimiento pobla- cional y su desplazamiento hacia las ciudades. Por lo que para satisfacer la demanda de alimentos para esa población hubo la necesidad de aumentar la productividad de algunas especies de animales a través de la intensificación de los sistemas de producción. Sin embargo, la característica de los sistemas comerciales es la homogeneidad de las razas y líneas utilizadas a expensas de la diversidad. Cuando se seleccionan individuos buscando determinados rasgos que respondan a las necesidades de una producción especializada por ejemplo, eligiendo a los animales más productores de leche o carne se descartan otras características, como la adaptabilidad al clima, la resistencia a ciertas enfermedades o la capacidad para vivir con los recursos locales (Pomareda y Pérez, 2000). A nivel mundial, hasta ahora hemos sido moderadamente exitosos en utilizar la abundancia de variabilidad - 85 -
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    de variabilidad genéticadisponible para el mejoramiento de los animales domésticos. Hallazgos nuevos de la investigación genética muestran la existencia de un significativo potencial genético oculto en muchas poblaciones silvestres. Esta fuente de variación ha sido referida como variación genética oculta o variación transgresiva (de Vicente y Tanksley, 1993) y se ha documentada en especies vegeta- les silvestres pero es muy probable que estos hallazgos se extiendan a las cruzas de razas Criollas. Un aspecto fundamental en los traba- jos citados es que las especies silvestres o nativas contienen loci de características cuantitativas (QTL) que afectan rasgos de importan- cia económica que al ser introducidos en un medio genético élite superan a la variedad original. Las razas especializadas de sementales observadas en la enti- dad se aprecian en el Cuadro 20. No obstante el interés del ganadero por introducir razas dife- rentes a la Criolla con el fin de mejorar el valor de sus animales en el mercado, en ningún rancho se lleva un plan de mejoramiento ge- nético ordenado. Solamente se limitan a cruzar los nuevos sementa- les con las hembras de la población si registrar los niveles de com- portamiento de la descendencia, que seguramente en las primeras generaciones resulta sobresaliente en algunas características debido al vigor híbrido, pero en ningún caso se llega a conocer con que ni- vel de cruza con las nuevas razas se obtiene la mayor rentabilidad bajo las condiciones de explotación reales. - 86 -
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    Cuadro 20. Razasespecializadas de sementales observadas en los diferentes municipios de Baja California Sur. Raza o Municipio, % cruza Mulegé Comondú Loreto La Paz Los Cabos Cebuina 40 45 40 50 50 Charolais 0 20 0 5 5 P. Suizo 0 0 0 5 4 Sintética 20 18 15 20 21 Cruzados 40 15 45 18 16 Otras 0 2 0 2 4 En las Figuras que aparecen a continuación se identifican al- gunas de las razas observadas en los diferentes municipios. - 87 -
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    Para dar unseguimiento a los niveles de comportamiento co- mo se cita en párrafos anteriores, se necesita que los animales estén identificados de manera individual y anotar también de manera par- ticular en los registros de comportamiento. En ninguno de los ran- chos encuestados se llevan a cabo de manera consistente y confiable las prácticas mencionadas. En algunos ranchos, sobre todo del mu- nicipio de Los Cabos (10%) se ha tenido tal intención y están tra- tando de cumplir con ese requisito de un plan de mejoramiento ge- nético, sin embargo la información recopilada es inconsistente e im- precisa, lo cual le restaría precisión a un plan de selección y a los valores de cría estimados, sustentados en esa información. En ninguno de los ranchos encuestados se cuenta con un plan preestablecido para el cambio de sementales con el fin de evitar la consanguinidad. De los ganaderos que hasta ahora siguen explotan- do ganado Criollo en mayor proporción, el 100% produce sus pro- pios sementales o bien los toros de los diferentes ranchos aledaños cubren las vacas de la zona, cosa que resulta en una baja eficiencia reproductiva como se discutirá mas adelante. De los ganaderos que han introducido sementales de razas es- pecializadas el 50% los han adquirido a través de los programas de gobierno para el fomento de la ganadería, dichos animales fueron introducidos de otros estados de la república mexicana. El resto los adquieren en diversos ranchos de la entidad o de la cruza de sus va- cas con toros vecinos. Todos los ganaderos seleccionan el semental que adquieren en base a la preferencia por una raza y a la disponibilidad de la misma, únicamente. Ninguno de los encuestados ha tenido la opor- - 88 -
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    tunidad de conocerlos antecedentes familiares o de comportamiento individual previo, de los sementales que adquiere. Otro aspecto que limita los objetivos del mejoramiento gené- tico en Baja California Sur es que en ninguno de los ranchos se cuenta con un programa de desecho para los vientres. Todos los de- sechos son involuntarios, ya sea por muerte de las vacas, por inferti- lidad o por necesidad de vender algún animal. Cuando los desechos se hacen de esta manera y no en base a características de importan- cia económica dentro de un plan de selección, el cambio genético se ve restringido porque se reduce la intensidad de selección. Reproducción En un rancho ganadero, la finalidad es que todas las vacas paran y dejen una cría cada año, porque el éxito de este negocio de- pende de los kilogramos o del número de animales que se venden. Los kilogramos o cantidad de becerros para la venta depende de dos cosas principalmente: de la cantidad de vacas que paren y del peso de los becerros a la venta. Basados en esto, es claro que una de las cosas que se deben de cuidar y mejorar en los ranchos es la efi- ciencia reproductiva. Si se logra eso, habrá mas vacas cargadas y mas vacas paridas. El periodo posparto en las vacas, ha sido definido como la recuperación de las funciones normales del eje hoptálamo- hipofisiario-gonadal y del tracto reproductivo después de la preñez y el parto. Antes de la primera ovulación, y de la recuperación de la ferti- - 89 -
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    lidad normal subsiguiente,los cambios del eje hipotálamo- hipofisiario-gonadal, se dan en el siguiente orden: 1) recuperación del estado previo de gestación (exposición a altas concentraciones de es- trógenos, progesterona y otras hormonas placentarias), 2) escape del efecto inhibitorio que el amamantamiento y/o la lactación tienen sobre las gonadotropinas, 3) formación de cuerpo lúteo con o sin ovulación previa y 4) manifestación de celo con ovulación y la formación de un cuerpo lúteo capaz de mantener una preñez (Butler y Smith, 1989). Las razones generales por las cuales algunas vacas se pasan de año y no paren pueden ser dos principalmente: puede ser que las vacas no presentan actividad sexual y por lo tanto el macho no las carga o también puede suceder que las vacas sí entran en celo pero no quedan cargadas. Son tres los motivos más importantes por los cuales las vacas no presentan actividad sexual en una temporada. Cuando la época de empadre no es la adecuada y las vacas paren muy tarde durante la temporada de lluvias, cuando paren muy flacas y cuando amaman- tan al becerro. Las dos primeras razones son las más importantes. Los motivos más importantes por las cuales algunas vacas en- tran en celo pero no se cargan son tres. El primero es cuando una vaca pierde peso durante la temporada de empadre. Otra causa es cuando los toros usados como sementales tienen baja fertilidad. Una tercera razón es cuando en un agostadero hay muchas vacas y pocos toros. Normalmente se recomienda que por cada 25 o 30 vacas en un agostadero exista un toro fértil (toro adulto). En los toros existen jerarquías, esto quiere decir que dentro de un grupo (en un rancho, - 90 -
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    por ejemplo) haytoros dominantes y toros que son dominados. Por este motivo, la mayor cantidad de las crías que nacen en una gana- dería (hasta el 50%) son hijas del toro dominante que por lo regular es el mas viejo. Pero, que sucede si el toro dominante no es fértil? Sucede que hasta el 50% de las vacas pueden quedar vacías. Por eso es muy importante que en todo rancho ganadero se hagan pruebas de fertilidad a los toros cuando se compran y antes de cada tempo- rada de empadre, cuando menos. Con base en lo anterior, el desarrollo de la encuesta en los di- ferentes ranchos de la entidad se enfocó a resolver cuestionamientos cuyas respuestas nos llevaran al planteamiento de alternativas de so- lución concretas para cada municipio. Sin embargo, como se consta- tará a continuación, tanto las prácticas de manejo reproductivo como la eficiencia reproductiva general referida por los ganaderos resulta similar para cada uno de ellos. Por tal motivo, las alternativas de so- lución que se propondrán pueden ser aplicadas en los diferentes ran- chos ganaderos de Baja California Sur. El primer parámetro sobre el cual se cuestionó fue relativo a la tasa de pariciones. La respuesta de los ganaderos en todos los municipios fue que casi todas las vacas paren cuando las lluvias fa- vorecen la disponibilidad de pastura en el año anterior. Sin embargo, en una estimación realizada durante 2 años consecutivos, en base a la cantidad de vacas paridas con respecto al total de vientres se pudo constatar que la proporción de pariciones fue de 55 y 50% para los municipios de Los Cabos y La Paz, respectivamente. En los munici- pios de Comondú-Loreto y Mulegé, el porcentaje de pariciones es- timado para los mismos años (2001 y 2002) fueron de 45%. En los - 91 -
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    cinco municipios, lamayoría de los partos se concentran entre los meses de junio, julio y agosto (50%) indicando que ese porcentaje de vacas se preñan en septiembre, octubre y noviembre. Un 10% de las vacas paren entre abril y mayo y el resto (40%) entre septiembre, octubre, noviembre y diciembre. Regularmente, las vacas que paren por primera vez entre abril y junio son vientres que seguirán parien- do cada año, si las lluvias ocurren entre agosto y septiembre. Sin embargo, el 40% que corresponde a las vacas que paren a partir de septiembre son los animales que estarán pariendo cada 2 años. Aun cuando las precipitaciones hayan ocurrido entre septiembre y octu- bre, esas vacas estarán en un anestro posparto fisiológico durante los primeros 2 a 3 meses posparto, debido al efecto inhibitorio del amamantamiento por parte de la cría. Si ocurren lluvias de invierno, esas vacas tendrán alguna posibilidad de volver a cargarse. Si eso no ocurre, al año siguiente no paren y se cargan al inicio de la tempora- da. De las vacas que paren entre junio y agosto, algunas paren en años consecutivos y otras lo hacen solo cada 2 años. Su desempeño se sustenta principalmente en la precipitación pluvial. Un factor al que hacen referencia los ganaderos es el grupo racial de la vaca. El 100% de los ganaderos en los cinco municipios considera que las vacas cruzadas, que regularmente son más pesa- das, paren con menos frecuencia que las vacas Criollas. De acuerdo con lo referido por los rancheros, en ninguna ex- plotación se realiza la palpación de las vacas para la detección de preñez. Tampoco se hacen pruebas de fertilidad en los machos. Am- bos factores seguramente influyen en la baja eficiencia reproductiva que tradicionalmente se ha manejado a nivel estatal. - 92 -
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    Es necesario considerarademás que alrededor del 60% de las vacas en los cinco municipios paren en una condición corporal po- bre (partos que ocurren entre junio y septiembre), situación que no favorece el reinicio oportuno de la actividad sexual posparto, contri- buyendo esto como el principal factor para un comportamiento re- productivo ineficiente. Otro problema que se logró constatar, principalmente en los municipios de Mulegé, Comondú-Loreto y en el norte del municipio de La Paz es la baja proporción de toros con respecto al total de vientres. Muchos rancheros consideran que habiendo adquirido un semental de una raza mejorada para la producción de carne es sufi- ciente para manejar un lote de 50 o 100 vacas. Sin embargo, en este punto hay consideraciones que no hacen, por ejemplo, regularmente los toros no están acostumbrados al nuevo terreno y su líbido puede verse disminuido; en segundo lugar, los ranchos ganaderos no están delimitados por cercos y la actividad reproductiva de los machos no solo se limita al grupo de vacas de por sí elevado para un solo ani- mal, sino que también quedan expuestas al macho algunas vacas de ranchos vecinos. A continuación se plantean algunas alternativas para mejorar el desempeño reproductivo en los ranchos ganaderos y contribuir a un incremento de las tasas de pariciones anuales. Identificación de los animales. La identificación de los ani- males es una herramienta esencial para los registros que llevan los ganaderos. Si no se cuenta con un método exacto para la identifica- ción individual de los animales, no se podrán manejar correctamente hatos, suministrarles la alimentación necesaria y mantener los regis- - 93 -
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    tros de losprogramas sanitarios y reproductivos. La identificación es vital para participar en programas que evalúen la productividad del rebaño y su economía. Un buen programa de identificación requiere la selección y uso de un sistema de identificación numérico efectivo. El sistema que se escoja debe proporcionar, a cada animal, cualquiera que sea su edad, un número de identificación, único y permanente. Se debe- rá de elegir un método comprensible y consistente, en el que no se requiera duplicar números en un periodo (mínimo) de diez años. El sistema que se propone aplica para hatos que tengan menos de 500 vacas y consiste en identificar a los animales con números que indican el año de nacimiento y el orden en que nacieron. El úl- timo número del año de nacimiento es utilizado como primer dígito del número de identificación del animal. Se identificará a los animales (hembras) con arete. Este se coloca con una aplicador especial para perforar la oreja. Este se complementará con herraje en frío para lo cual se usarán hierros pa- ra marcar por supercongelación y destruir selectivamente la pigmen- tación de las células de la piel sin dañar los folículos pilosos. Registros individuales para control de la reproducción. Cada hembra deberá de identificarse en una tarjeta individual en la que se anotarán los diferentes eventos relacionados con su comportamien- to, lo anterior con el fin obtener índices reproductivos que sean re- presentativos del desempeño del hato. Un registro de datos exacto permitirá calcular los índices reproductivos y predecir eventos futu- ros. La tarjeta individual debe de incluir datos como el número de - 94 -
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    la hembra, fechade nacimiento, identificación de la madre, infor- mación relacionada con los diagnósticos de gestación, fecha de par- to, sexo de la cría, peso de la cría a la edad de destete y otras obser- vaciones importantes durante cada ciclo productivo. Identificación de la mejor temporada de empadre. Una ma- nera práctica de identificar la temporada de empadre que mas con- viene es comparando las fechas de parto de vacas que han producido cría durante dos años seguidos. Para poder hacer esto, se tiene que cumplir con el primer requisito en el manejo adecuado de un rancho ganadero, es decir, la identificación de los animales y la toma de re- gistros, por ejemplo la fecha de parto y el sexo de la cría, entre otras. La mejor temporada de empadre es aquella en que se cargaron la mayor cantidad de vacas que parieron en dos años consecutivos. Cuando la temporada de empadre es la adecuada, se espera que más del 50% de los partos ocurran en los primeros 40 días de la época de pariciones. Aún cuando en nuestro medio la temporada de empadre se ri- ge por la época de lluvias es bueno saber que dentro de ese período de aguas se puede escoger un período de empadre que resulte más conveniente. Normalmente las vacas se empiezan a cargar en agosto (dependiendo cuando hayan empezado las lluvias) y si no hay equi- patas, muy pocas vacas se encuentran ciclando después del mes de diciembre. Dentro de ese lapso de 5 meses, se puede escoger un tiempo corto de empadre que mas convenga. La elección se puede hacer tomando en cuenta el criterio que se indicó anteriormente (cuando se cargaron la mayor cantidad de vacas que paren dos años - 95 -
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    seguidos). Otra formade elegir una temporada corta de empadre es tomando en cuenta la productividad promedio por vaca (PPV) y la podemos calcular de la siguiente manera: PPV = porcentaje de vacas que destetaron cría × peso promedio de los becerros cuando son destetados. Por ejemplo: Si se tuviera que escoger la mejor opción de las tres siguientes: a. 50% de pariciones × 190 kg = 95 kg b. 80% de pariciones × 160 kg = 128 kg c. 100% de pariciones × 150 kg = 150 kg La mejor opción es la tercera porque, aunque los becerros son más livianos, a final de cuentas se venden más kilos de animal por el hecho de que paren mas vacas. Aunque algunos dicen que la mejor temporada de empadre es aquella de la que resultan becerros mas pesados al destete, con los datos anteriores se demuestra que el factor más importante es la can- tidad de becerros destetados y esto se mejora haciendo más eficiente la reproducción. En la mayoría de los ranchos de Baja California Sur la tempo- rada de empadre está controlada por el régimen de lluvias. Es decir las vacas se cargan desde agosto hasta diciembre y cuando llueve de equipatas algunas vacas se cargan en enero y febrero. Por lo regular, las vacas que paren entre mayo y agosto se vuelven a cargar entre agosto y noviembre (si llueve) pero las que paren entre septiembre y diciembre por lo regular se pasan de año. Una manera de ir mejorando poco a poco las pariciones en un rancho es recortando la temporada de empadre a 60 o 90 días, por - 96 -
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    ejemplo. Esto seaprecia difícil cuando no se tienen potreros o cuan- do los ranchos son abiertos, porque la manera de hacerlo es dejando los toros con las vacas durante el tiempo mencionado solamente. Sin embargo, cuando no es posible separar a los toros de las vacas tam- bién se puede recortar la temporada de empadre. Por ejemplo, si se quiere que las vacas se carguen entre agosto y octubre para que los partos ocurran en mayo, junio y julio, se pueden palpar todas las va- cas la segunda semana de diciembre. Las que se hayan cargado des- pués del 30 de octubre tendrán menos de 40 días de preñez, serán diagnosticadas como vacías y se desechan. De este modo, no se deja ninguna vaca que vaya a parir después del mes de julio. Si se quiere, el recorte de la temporada de empadre se puede hacer de manera gradual, es decir reducirla un mes cada año. La sincronización del celo puede ayudar a manejar el recorte de la temporada de empadre. Debido a que el ciclo estral de la vaca es de 21 d, cuando se sincroniza el celo al inicio de una época de empadre de 45 d, los ani- males tienen tres oportunidades de preñarse, mientras que sin la sin- cronización del estro, para que las vacas tengan las tres oportunidades se requiere de un empadre de 63 d al menos. Existen varios métodos para el control del ciclo estral y la ovu- lación en bovinos: el primero de ellos, se refiere a la interrupción de la fase lútea del ciclo estral mediante el uso de productos luteolíticos como la prostaglandina F2 alfa (PGF2 α) o sus análogos sintéticos; el segundo método general, se refiere al uso de progestágenos para su- primir la ovulación, es decir provocan un retraso de los eventos periovulatorios hasta que todas las vacas se encuentran en la fase folicular del ciclo estral. - 97 -
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    del ciclo estral. Un tercer método y mas reciente consiste en la aplicación de una inyección de GnRH (100 µg) en cualquier día del ciclo estral para inducir la ovulación del folículo dominante y sincronizar una nueva oleada de crecimiento folicular. Siete días después se inyecta una dosis de PGF2α (25-30 mg) para provocar la lisis del cuerpo lúteo (el original y el que se formó recientemente). Finalmente (48 h después) se aplica una segunda dosis de GnRH que induce la ovula- ción sincronizada 24 a 32 h mas tarde, permitiendo la inseminación artificial (si es uno de los objetivos) 12 a 16 h después de la segunda inyección de GnRH (Pursley et al., 1995). Otro protocolo (Santos et al., 2003) consiste en una inyección de GnRH (100 µg) aplicada de manera aleatoria en cualquier etapa del ciclo estral para reclutar una nueva oleada de crecimiento folicu- lar. Siete días después se aplican 25 a 30 mg de PGF2α para elimi- nar el cuerpo lúteo original o el que se formó recientemente induci- do por la inyección de GnRH. Después de la PGF2α (24 horas) se inyecta cipionato de estradiol (1 mg en vacas y 0.5 mg en vaquillas; Sartori et al., 2002) para inducir el pico de LH y sincronizar la ovu- lación. La inseminación artificial (si se desea) se realiza en cual- quier momento después de la aplicación de la PGF2α si las vacas se observan en celo o bien, a tiempo fijo, 48 h después de la inyección del cipionato de estradiol. Importancia de la nutrición en la reproducción. El intervalo entre el parto y la primera ovulación varía de 17 a 42 d en vacas le- cheras, hasta más de 90 d en vacas de razas para carne, regularmente. - 98 -
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    La actividad fisiológicade los órganos reproductivos de las va- cas, está ligada estrechamente a las condiciones de explotación y ali- mentación en que se desenvuelven. Tanto en las vacas lecheras, como en aquellas de raza para carne, cada etapa en la vida productiva demanda necesidades específicas (cualitativas y cuantitativas) de los diferentes tipos de nutrientes, es decir, requerimientos especiales de energía, aminoácidos, minerales y vitaminas. En vacas para carne por ejemplo, la energía de la dieta afecta el retorno al estro durante el periodo posparto, influye también sobre las tasas de preñez y en la cosecha de becerros, sobre todo en vacas que son amamantadas por la cría; todos esos factores determinan en gran parte la rentabilidad de este tipo de empresas. Se ha observado que vacas Hereford x Angus consumiendo bajos niveles de energía (70% NRC) desde los 110 d previos al parto hasta la ocurrencia del mismo, presentan mayor intervalo a la primera ovulación (96 d) que los animales que recibieron niveles energéticos de 150% de acuerdo a lo establecido por la NRC durante el mismo periodo (74 d). En un estudio se evaluó el efecto de la nutrición postparto y del destete temporal sobre el comportamiento reproductivo de vacas Angus bajo pastoreo; se establecieron dos niveles energéticos (Grupo I= 26 Mcal/d de EM desde el parto hasta concluir con la época de empadre de 60 d y Grupo II = 14.7 Mcal/d de EM durante el mismo periodo, mas 36 Mcal/d de EM adicionales por 45 d a partir de 15 d antes de iniciar el empadre); el intervalo al primer celo no fue afectado por el nivel de energía (45 vs 44 d respectivamente), sin - 99 -
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    embargo el destetepor 48 h al inicio del empadre sí influyó sobre dicho intervalo (47 vs 42 d en vacas destetadas y no destetadas respectivamente). Las tasas de preñez en vacas y vaquillas para carne son afectadas por el consumo de energía tanto antes como después del parto (Randel, 1990). El efecto del desbalance proteico sobre la actividad ovárica y fertilidad ha sido menos estudiado que el caso de la energía, sin embargo se ha demostrado que una restricción de este nutriente en vacas para carne retraza el reinicio de la actividad reproductiva posparto. Esto es importante, ya que bajo nuestras condiciones de explotación extensiva, las vacas están sujetas a consumos limitados de proteína gran parte del año a menos que se realice una suplementación adecuada. La relación de la fisiología reproductiva con las vitaminas y minerales ha sido establecida desde hace mucho tiempo y aún no es bien entendida. En sentido general, todas las vitaminas y minerales esenciales se requieren para la reproducción, debido a sus efectos en el metabolismo celular, mantenimiento y crecimiento; sin embargo, estos nutrientes también pueden tener papeles y requerimientos específicos en los tejidos reproductivos; dichas funciones o requerimientos pueden variar en un tejido o en un tipo de célula en particular, dependiendo del estado fisiológico. Normalmente las vacas que paren flacas no presentan activi- dad sexual hasta que recuperan su condición corporal. La condición corporal, de una manera muy práctica la pode- mos manejar en tres categorías: buena, regular y pobre. Por ejemplo, - 100 -
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    en un ranchoen el que se estudió la influencia de la condición cor- poral en que parieron las vacas sobre la reproducción, se vio que so- lamente el 50% de las vacas que parieron flacas presentaron celo durante el empadre. Sin embargo, cuando parieron en una condición moderada o buena presentaron activad cíclica el 80 y el 96%, res- pectivamente. En este mismo estudio se cargaron el 20% de las va- cas que parieron flacas, el 73% de las que parieron en condición moderada y el 90% de las que parieron gordas. Otras ayudas para mejorar la reproducción. Normalmente, las vacas que amamantan a la cría tardan más tiempo en cargarse durante la temporada de lluvias que las vacas horras. Esto es porque el amamantamiento inhibe la secreción de hormona liberadora de gonadotropinas y consecuentemente LH y FSH, evitando durante algún tiempo que las vacas entren en celo. Hay algunas técnicas que se pueden recomendar para reducir este problema. Una de ellas es el control de la lactancia. Es decir, aislar la cría de su madre durante un tiempo (15 –30 días por ejemplo) y permitirles mamar una o dos veces al día. Otra práctica es el destete temporal que consiste en se- parar la cría de su madre y dejarla sin mamar durante 48 horas. Cuando se practican estas medidas en vacas con mas de 60 días de paridas y que no están flacas es muy probable que entren en celo. El destete temporal resulta todavía más efectivo si se combina con un tratamiento a base de hormonas que se implantan debajo de la piel de la oreja en las vacas, aunque es necesario reiterar que si las vacas paren en condición corporal pobre y no recuperan peso ningún tratamiento será efectivo. - 101 -
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    Plan de manejoreproductivo integral. Para este fin se pro- pone la aplicación de algunos principios implicados en el sistema O’Connor para el manejo reproductivo de hatos de bovinos cárni- cos. Dicho sistema considera la integración de prácticas de manejo como la evaluación de los sementales antes de iniciar el empadre; el destete temporal por 48 horas antes de iniciar el mismo; que las va- cas paran en una condición corporal de moderada a buena y que ga- nen peso durante el periodo de actividad sexual; y que la temporada de empadres no sea mayor de 60 días. El empadre se podría llevar a cabo en los meses de octubre y noviembre. Cuando sea posible, es- tablecer un programa de sincronización de estros al inicio del empa- dre, siempre complementado con el destete temporal por 48 horas. Cuando se realice la práctica anterior, las vacas que se detecten en estro serán inseminadas con semen diluido proveniente de los mis- mos toros del rancho y posteriormente pasarán al empadre natural para que las vacas que no se preñen mediante la inseminación ten- gan la oportunidad de lograrlo de manera natural. El diagnóstico de gestación se haría la segunda semana de enero. Lo anterior permiti- ría desechar las vacas vacías y todas aquellas con una preñez menor de 45 días que no podrán ser diagnosticadas como positivas aún cuando estuvieran gestantes. Esto permite dejar solamente las vacas que se hayan cargado dentro de las fechas deseadas de empadre. Con las medidas anteriores, se lograría una tasa anual de pariciones de al menos 85%. Se recomienda ajustar la proporción de sementa- les a uno por cada 25 vientres y estos se deben de evaluar para su fertilidad en septiembre. Los partos se esperarían en los meses de julio y agosto, periodo durante el cual se tendría que complementar - 102 -
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    la alimentación delas vacas con forraje y/o concentrado, para suplir las deficiencias de energía y proteína. Las crías tienen que ser aretadas al nacimiento o poco des- pués, cuando sean observadas por el vaquero y los datos del parto deberán de registrarse en la tarjeta individual de la madre. Sanidad En este aspecto se preguntó a los ganaderos sobre los proble- mas de salud más comunes en el ganado de cada región. Las res- puestas y sus frecuencias aparecen en el Cuadro 21. Los valores reportados corresponden a la frecuencia con que los ganaderos contestaron haberlas observado alguna vez en su ga- nado. Sin embargo no tiene registrada la periodicidad con que los problemas se presentan. Como se puede observar, los tipos de problemas sanitarios si- guen una tendencia similar en los municipios encuestados. Las en- fermedades infecciosas referidas con más frecuencia fueron las di- arreas, sobre todo en becerros, y el carbón sintomático conocido por los rancheros como el balazo. La prevalencia de parásitos externos es común y se pudo constatar observando directamente a los animales. El tipo de garra- pata que existe, se encuentra ubicada regularmente en el interior de la oreja, aunque en algunos ranchos del municipio de Los Cabos se observaron animales con garrapatas en otras partes del cuerpo. - 103 -
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    Cuadro 21. Problemasde salud referidos por los ganaderos en los diferentes municipios de Baja California Sur. Municipio Problema de salud, % Loreto- Mulegé La Paz Los Cabos Comondú Enfermedades infec- ciosas Ántrax 15 15 10 10 Carbón sin- 50 48 35 40 tomático Diarreas 70 80 80 85 Enfermedades parasi- tarias P. internos --- --- --- --- Garrapata 100 75 70 70 Piojo 65 80 90 90 Hematófagos 100 100 100 100 Deficiencias nutri- 100 100 100 100 cionales Otras Intoxicaciones 30 35 50 60 por plantas Edema pecto- 0 0 60 70 ral Cuerno hueco 100 100 100 100 La presencia de piojo se pudo constatar sobre todo en la borla de la cola de los animales de todas las edades (figura adjun- ta). Son frecuentes los parási- tos hematófagos como el tábano y la mosca que se posan en el cuerpo del animal causándole estrés. Es probable que algunos de esos hematófagos sean trasmisores de hemoparásitos causantes de enfermedades como la anaplasmosis. - 104 -
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    Como se esperaba,el 100% de los ganaderos respondieron haber tenido problemas por deficiencias nutricionales en el ganado. Asociado a esto se reportan con frecuencia el nacimiento de bece- rros débiles o muertos, sobre todo en vacas jóvenes o de edad avan- zada como las que se observan a continuación. La frecuencia con que los ganaderos aseguran haber tenido problemas de intoxicación en el ganado, principalmente por plantas del agostadero, es relativamente alta en los municipios del norte del estado, sin tener identificada las causas de la intoxicación. A dife- rencia de los ranchos ubicados en el sur del municipio de La Paz y en Los Cabos en donde la frecuencia de intoxicaciones por plantas es más alta que en los anteriores y re- fieren a la cacachila (fotografía ad- junta) como la planta nativa que mas problemas ocasiona, sobre to- do en la época de sequía, provo- cando en los animales un tipo de parálisis de los cuatro miembros (como se muestra en la figura) y - 105 -
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    finalmente la muertepor inanición. En el municipio de La Paz, sobre todo en la región sur, y en el municipio de Los Cabos, se reporta una alta frecuencia de un sín- drome que se manifiesta con edema pectoral. Dicho síndrome, de acuerdo con la opinión de los ganaderos, inicia con edema submaxilar como se aprecia en la figura y posteriormente se extiende a la región pectoral. El problema es más común en ganado cebú y sus cruzas con otras razas. La entidad nosológica más frecuentemente reportada, además de las deficiencias nutricionales, es un problema que el ranchero co- noce como la enfermedad del cuerno hueco. Este problema aparece habitualmente en la época de sequía y en animales que han perdido mas peso durante la misma. La causa se relaciona probablemente con deficiencias nutricionales y/o la presencia de hemoparásitos, como aquellos responsables de la anaplasmosis que desencadenan y en este caso exacerban la anemia en los animales. En cuanto a las prácticas o medidas de control sanitario apli- cadas en los diferentes municipios, los resultados de las encuestas se muestran en el Cuadro 22. - 106 -
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    Cuadro 22. Medidasde control sanitario que se llevan a cabo en los ranchos ganaderos de Baja California Sur, por municipio. Municipio Loreto- Mulegé La Paz Los Cabos Práctica Comondú Frecuencia con que se realiza la prácticaa 1 2 3 1 2 3 1 2 3 1 2 3 Vacunación 10 60 30 28 55 13 40 55 5 48 50 2 contra el ántrax Bacterina triple 10 60 30 28 55 13 40 55 5 48 50 2 Desparasitación 0 0 100 0 0 100 0 25 75 0 80 20 interna Desparasitación 5 20 75 10 40 50 25 60 5 36 60 4 externa a 1 = cada año; 2 = esporádica; 3 = nunca. Como se puede observar en el Cuadro 21, la vacunación para prevenir el ántrax o fiebre carbonosa, y la aplicación de la bacterina triple bovina se llevan a cabo de una manera irregular, sobre todo en los municipios del norte de la entidad, siendo esto más consistente en La Paz y Los Cabos. La desparasitación interna es prácticamente desconocida para los rancheros de Mulegé y Loreto-Comondú y un escaso porcentaje de ganaderos la llevan a cabo esporádicamente en La Paz. En el municipio de Los Cabos esa práctica se realiza con una mayor fre- cuencia, aunque de manera inconsistente. En lo que corresponde al control de parásitos externos, es una medida que la mayoría de los ganaderos de los municipios del norte de la entidad no llevan a cabo. Quienes la realizan de manera espo- rádica, lo hacen a través de bombas de aspersión manuales. En el sur de la entidad esta práctica es más frecuente y aunque en algunos ranchos cuentan con baños garrapaticidas para inmersión, construi- dos de concreto como el que aparece en la figura siguiente, en la mayoría de los casos dichas construcciones no se utilizan, prefirien- - 107 -
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    do realizar losbaños a través de bombas de aspersión manuales. A continuación se propone un calendario de manejo para el con- trol de enfermedades infecciosas y parasitarias, así como para mante- ner la salud general del ganado (Cuadro 23). Cuadro 23. Calendario de manejo para el control de enfermedades infecciosas y parasitarias, así como otras implicadas en la salud general del hato. Meses Práctica E F M A M J J A S O N D Vacunación1 X Desparasitación2 X Baño3 X Vitaminas ADE X 1 Inyección de la vacuna contra ántrax o fiebre carbonosa y de la bacterina triple bovina (dosis y vía de aplicación de acuerdo a las especificaciones del fabrican- te del producto). 2 La desparasitación interna se puede hacer utilizando productos como el leva- misol o la ivermectina inyectados por vía intramuscular. Se pueden utilizar también productos de aplicación oral, sin embargo, debido a la escasa infraes- tructura en la mayoría de los ranchos sudcalifornianos esta alternativa resulta menos práctica. 3 Los baños se pueden hacer por inmersión donde se cuenta con la infraestructu- ra o mediante bombas aspersoras. Algunas recomendaciones en torno al manejo y a la aplica- ción de las vacunas son las siguientes: Todas las vacunas, deben de cumplir las siguientes condiciones. 1. Estériles. Cuándo no contienen gérmenes extraños, y sólo con- tiene las sustancias y medios conservadores que las normas auto- rizan. - 108 -
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    2. Inocuas. Unproducto será inocuo, cuando en los animales vacu- nados, no origine síntomas de enfermedad y trastornos aprecia- bles en su estado general. 3. Efectivas. Nos referimos al grado óptimo de protección que de- berán conferir, para lo cual fueron hechas. 4. No compre vacunas en lugares donde no dispongan de refrigera- ción. 5. Consérvelas siempre en refrigeración, nunca las congele, no las exponga a la luz del sol ni al calor. 6. Para transportar la vacuna, se requiere de un recipiente con suficiente hielo desde la compra hasta su aplicación. 7. Revise la fecha de caducidad del producto, no use ni compre va- cuna cuya fecha de vencimiento haya pasado. 8. Utilizar el total de la vacuna preparada en un tiempo no mayor de 3 horas y no utilice sobrantes de un día para otro. 9. El equipo a utilizar deberá estar estéril, el método más fácil es hervir en agua todo el equipo durante 10 minutos; nunca desin- fecte el equipo con alcohol u otras sustancias químicas que pu- dieran alterar la vacuna. 10. Antes de iniciar la vacunación, lea cuidadosamente la etiqueta del producto y siga las instrucciones, tales como dosis y vía de aplicación. 11. Nunca mezcle vacunas. 12. No aplicar ni más ni menos de la dosis que señalan las instruc- ciones. 13. Inyectar en el lugar y forma indicada (Subcutánea, intramuscu- lar, etc.). - 109 -
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    14. Asegúrese devacunar animales sanos y no agitados, si por algún motivo son acarreados, déjelos descansar antes de iniciar la va- cunación. 15. Evite el manejo excesivo o brusco de los animales durante la vacunación. 16. Marque o separe los animales para evitar doble vacunación o de- je algunos sin vacunar. 17. Quemar los envases vacíos de vacuna. 18. Registre la fecha de vacunación, número de animales vacuna- dos, marca del producto utilizado y lote, de ser posible conserve una etiqueta; todo esto con el fin de tener presente una revacuna- ción oportuna en su caso o como un simple control del manejo del hato. En ocasiones la época de vacunación es forzada, ya que la muerte de un animal hace necesaria la vacunación de la totalidad del hato, en estas situaciones hay que ser más preciso con las acciones a tomar, primero el diagnóstico deberá ser lo más acertado, al acercar el ganado al corral es probable que venga un animal ya enfermo, que si llega a morir podría contaminar el chute, la trampa y todos los lugares por los que pasó o estuvo. Al iniciar la vacunación, se deberá utilizar un termómetro rec- tal, con un número representativo de animales del hato, en el caso de que la temperatura varíe de lo normal (38-38.5º C), no se deberá va- cunar dicho animal y deberá someterse a una inspección minuciosa con el fin de detectar la causa de dicho cambio. Aunque el diagnóstico fuese acertado, existe un período de tiempo en el cual pueden continuar las muertes, esto es, debido a - 110 -
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    que la vacunaconfiere protección hasta los 10 a 15 días después de aplicada; por lo que, en la primera semana de iniciadas las medidas preventivas, se deberá continuar revisando regularmente los anima- les. Los parásitos externos más comunes son las moscas, larvas de moscas, piojos y ácaros. A continuación se da una lista con el nom- bre científico y común de cada uno de ellos (Cuadro 24). Cuadro 24. Parásitos externos comunes en el ganado bovino. Nombre científico Nombre común Moscas Haematobia irritans Mosca del cuerno o del lomo Stomoxys calcitrans Mosca del establo Larvas de moscas Hupoderma bovis Tábano Hypoderma lineatum Tábano Piojos Linognathus vituli Piojo chupador Solenopotes capillatus Piojo chupador Haematopinus eurysternus Piojo chupador Las moscas del cuerno o del lomo producen daños al ganado ya que se alimentan de sangre, que obtienen al picar constantemente la piel del animal. Durante el día, es común observar alrededor de hasta 600 moscas sobre un animal, por lo que fácilmente se com- prende la cantidad de sangre que pueden extraer. La pérdida conti- nua de sangre origina debilidad, además de que el gran número de moscas ocasiona intranquilidad, provocando que los animales se muevan constantemente para mitigar el dolor de las picaduras, la cual causa pérdida de peso. - 111 -
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    Las moscas dellomo están presentes durante todo el año, pero es en los meses de verano cuando proliferan abundantemente, oca- sionando los mayores daños en el ganado. Durante este tiempo las condiciones de temperatura y de humedad, forman el medio ideal para que las moscas se reproduzcan fácilmente. En los meses fríos, por lo contrario, existe solo una pequeña población debido a que las bajas temperaturas no favorecen su reproducción pero tampoco son lo suficientemente bajas como para eliminarlas totalmente. Los tratamientos deberán aplicarse por lo menos una vez durante el verano o época de lluvias, que es cuando existe mayor cantidad de mosca sobre el ganado. En forma práctica, se recomienda aplicar el primer tratamiento al momento de detectar el parásito y hacer una segunda aplicación a los 14 o 21 días si es necesario. Existen dos tipos de piojos, que por su forma de boca son chupadores o masticadores. Los primeros se alimentan de sangre y de otros líquidos que chupan al picar la piel con sus estructuras bu- cales especializadas. Los piojos masticadores se alimentan de pelo y partes de la piel. Al obtener su alimento, los dos tipos de piojos pro- ducen intranquilidad en el ganado por el dolor que ocasionan, haciendo que los animales se rasquen constantemente provocándose lesiones mayores que se acompañan con la pérdida de pelo, hecho que ayuda a detectar a los animales afectados. La época del año en que el ganado se encuentra parasitado con piojos es durante los meses más fríos y húmedos, como en di- ciembre, enero, febrero y marzo. En esos meses el ganado desarrolla su pelo largo y grueso que lo protege del frío, pero que también constituye un medio ideal para protección y disponibilidad de ali- - 112 -
  • 131.
    mento del piojo.Fuera de esta temporada es posible observar anima- les parasitados aunque esto es menos común. Generalmente basta dar un solo tratamiento cuando se utilizan baños de inmersión; sin embargo, ese tipo de instalaciones no se en- cuentran en todos los ranchos ganaderos. Cuando se empleen baños de aspersión deberá tenerse cuidado de empapar completamente to- da la piel, y de ser posible dar una segunda aplicación del producto. Hoy en día se tienen resultados excelentes al utilizar productos di- rectamente sobre la piel. En el mercado existen productos comerciales con los que es posible controlar eficazmente los parásitos externos. A continuación se da una lista de ellos, así como los parásitos que controlan y su modo de empleo (Cuadro 25). Algunas particularidades de los métodos de aplicación se pre- sentan en el Cuadro 26. Cuadro 25. Productos comerciales utilizados para el control de parásitos exter- nos y formas de empleo. Nombre comer- Parásitos Aplicación cial LM M P AS BI BA DP BYR Asuntol líquido x x x x x x Asuntol 50 x x x x x x x (polvo) Esteladon 30 x x x x x Insectoil x x x Lintox x x x x x x Neocidol H x x x x x Tiguvon Spon x x x x x LM - Larvas de mosca BI - Baños de inmersión M - Moscas BA - Baños de aspersión P - Piojos DP - Directo en piel AS - Acaros de sarna ByR - Bolsa y rascadero NOTA: Para utilizar las dosis correctas, deberán seguirse las instrucciones que se indican en la presentación del producto. - 113 -
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    Cuadro 26. Ventajasy desventajas de los diferentes métodos de desparasitación externa. Tipo de aplicación Ventaja Desventaja Efectivo Construcción del baño Económico por animal Tener corrales de mane- Baño de inmersión Tratamiento rápido jo Recuperación del pro- Movilización del ganado ducto Poseer bomba de asper- sión Tratamiento lento por animal Baño de aspersión Efectivo Pérdida del producto por escurrimiento a la tierra Movilización de ani- males Poca inversión en insta- Sacos de polvo insecti- laciones Medianamente efectivo cida y rascaderos. No requiere movilizar el ganado Corrales de manejo Productos aplicados Movilización del ganado Altamente efectivos directamente a la piel Es mas lento que los ba- ños Agostadero En el 69.7% de la superficie de los municipios del norte del estado (Mulegé, Loreto y Comondú) se desarrollan matorrales xeró- filos, como los denominados sarcocaule, crasicaule, sarcocrasicaule y desértico micrófilo; más abundante el primero. Estos matorrales presentan frecuentemente baja cobertura y están constituidas de una amplia variedad de formas de vida adaptadas a la aridez, desde grandes cactáceas columnares, arbustos y herbáceas perennes, hasta pequeñas efímeras estacionales. El 30.3% restante lo constituyen otros tipos de vegetación también desértica pero más ligada a carac- terísticas edáficas como son la vegetación halófila y la vegetación - 114 -
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    de desierto arenoso,localizados en el Desierto de San Sebastián Vizcaíno. El tipo de matorral más abundante es el sarcocaule y se carac- teriza por la dominancia de arbustos de tallos carnosos, gruesos, en ocasiones retorcidos y algunos con corteza papirácea. En los municipio de La Paz y Los Cabos, la vegetación pre- dominante es el matorral xerófilo que cubre el 81.9% de la superfi- cie, destacando el matorral de tipo sarcocaule y el matorral sarcocra- sicaule; el 14.5% de la superficie corresponde a la selva baja caduci- folia y un 1.7% a bosque de pino-encino. En los municipios de Mulegé y Comondú-Loreto, ninguno de los encuestados tiene delimitado con cerco su agostadero y conse- cuentemente no existen los potreros. En el municipio de La Paz, el 6% de los ranchos visitados tie- nen cercado el agostadero y de esos solamente la mitad cuentan con al menos dos potreros. En el resto de los casos, los terrenos son de uso común, dificultándose con esto muchos de los programas de transferencia de tecnología que pudieran implementarse de manera individual. Una situación similar prevalece en Los Cabos, en donde el 8% de los encuestados tienen delimitado su agostadero y de ellos el 65% cuenta con al menos una división dentro del área de pastoreo. La mayoría de los ranchos que cuentan con cerco para delimi- tar el agostadero tienen también áreas sembradas con zacate buffel y en ninguno de ellos señalan que se haga un manejo y uso adecuado del mismo. - 115 -
  • 134.
    Producción y comercialización En preciso señalar que de los ranchos visitados y encuestados el 90, 95, 80 y 75% en los municipios de Mulegé, Comondú-Loreto, La Paz y Los Cabos, respectivamente cuentan con una población bovina menos de 150 cabezas de ganado. La gran mayoría de los ranchos son manejados por un miembro de la familia a la cual per- tenecen, pero el ganado se encuentra repartido entre varios miem- bros del núcleo familiar. Lo anterior dificulta la toma de decisiones y consecuentemente la aplicación de algunas tecnologías como la inseminación artificial, medidas sanitarias, adquisición de sementa- les, desecho de animales improductivos, etc. El 100% de los entrevistados en los diferentes municipios respondieron que su ganado lo venden a intermediarios en el propio rancho. La mayoría de los ganaderos no tienen una época definida para la venta del ganado. En los ranchos mas alejados de los centros urbanos, sobre todo en Mulegé, Comondú-Loreto y el norte del mu- nicipio de La Paz, el propietario del ganado lo va vendiendo con- forme va necesitando dinero para el sustento de la economía fami- liar. En el 80% de los ranchos se constató que la ganadería bovina se explota bajo un sistema de doble pro- pósito, es decir, las vacas son ordeña- das a partir del mes de octubre o no- viembre cuando las precipitaciones pluviales y la disponibilidad de forraje en el agostadero lo permiten. La ordeña se inicia cuando las crías tienen más de 1 mes de edad y realiza con el becerro al pie - 116 -
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    (como se observaen la figura) durante un período de 2 a 3 meses, aproximadamente. La producción promedio estimada por vaca es de 3 a 4 litros de leche por día. La mayor parte de la leche es destinada para la fabricación de queso para consumo familiar y para su comer- cialización a intermediarios o en los centros de población más cer- canos al rancho. En los municipios de Los Cabos y La Paz el 90% de quienes procesan la leche para elaborar queso obtienen la cuajada con productos comerciales. El resto de los ganaderos, así como el 50% de los encuestados en Comondú-Loreto y el 70% en Mulegé, utilizan las enzimas naturales obtenidas de ma- cerado de estómago de bovino o venado. Algunos ganaderos venden los machos hasta que llegan a los 3 años de edad o más, sin haberlos castrado. Dichos animales son destinados por lo general a las en- gordas locales o bien introducidos directamente al rastro municipal. Otros venden los machos cuando tienen alrededor de 12 meses. La venta se hace intermediarios o aco- piadores locales que a su vez venden ganado a compradores provenientes de los estados de Baja Califor- nia. - 117 -
  • 136.
    Infraestructura Todos los ranchos ganaderos en donde aplicó la encuesta cuentan con un corral de manejo general y otro más pequeño para aislar a los becerros en la temporada de ordeña. El material de construcción es variable. En el municipio de Mule- gé, el 20% de los predios cuentan con corrales de piedra, los demás cuentan con corrales de madera re- gional (50%) o de otros materiales en los que predominan el poste re- gional y alambre de púas (30%). En Comondú-Loreto predo- minan los corrales de madera regio- nal (70%) o de poste regional y alambre de púas (30%). No se ob servaron en estos municipios corra- les construidos con piedra. En el municipio de La Paz predominan los ranchos con corrales de madera regional (80%), el resto son construidos con diversos mate- riales como llantas, láminas galvanizadas, malla ciclónica, malla ganadera, etc. En Los Cabos se observaron corrales de fierro (10%), el resto - 118 -
  • 137.
    están construidos demadera regional, malla ganadera o alambre de púas. El 15% de los ranchos en los municipios de Los Cabos y La Paz cuentan con embarcadero pa- ra ganado construido de concreto o madera. El resto, así como los ganaderos encuestados en los otros municipios de la entidad construyen un desnivel en el sue- lo (figura adjunta) cada vez que van a cargar ganado. Lo anterior permite que el nivel de la plata- forma del vehículo quede mas abajo de lo normal y el animal pueda subir. En cuanto a la forma de almacenar agua para el consumo del ganado, algunos ranchos cuentan con una pila de concreto (40, 30, 50 y 60% en Mulegé, Comondú-Loreto, La Paz y Los Cabos respectivamente). En la mayoría de los casos, el agua se obtiene de pozos a cielo abierto mediante bombeo o molinos de viento. El 40% de los ranchos encuestados en el municipio de Mule- gé, el 35% de Comondú-Loreto, el 30% de La Paz y el 30% de Los - 119 -
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    Cabos disponen deagua de corrientes naturales la mayor parte del año. El tipo de bebederos utiliza- dos son de concreto en la mayoría de los ranchos (50, 55, 70 y 90% en Mulegé, Comondú-Loreto, La Paz y Los Cabos, respectivamen- te). Sin embargo en algunos ranchos en toda la entidad aún se utili- zan para bebedero los aguajes naturales o los tanques de lámina co- mo se aprecia en las figuras anteriores. En lo que a otro tipo de infraestructura corresponde, de mane- ra general, son escasos los ranchos que cuentan con manga para ma- nejo del ganado (6% de los encuestados, tanto en La Paz como en Los Cabos). En los municipios del norte de la entidad, ninguno de los ranchos encuestados tuvo este tipo de infraestructura. Únicamente el 2% de los ranchos visitados en toda la entidad cuentan con báscula ganadera. Estos ranchos pertenecen a los muni- cipios de La Paz y Los Cabos. - 120 -
  • 139.
    Conclusiones 1. El sistemade producción de ganado bovino explotado bajo con- diciones de agostadero fue debidamente caracterizado. 2. No se observaros diferencias importantes entre las prácticas de manejo que se llevan a cabo en los diferentes municipios de la entidad, sin embargo se aprecia que en Los Cabos y parte de La Paz se ha llevado a cabo una mayor transferencia de tecnología, como por ejemplo la introducción de sementales para el encaste del ganado nativo con la finalidad de incrementar los rendimien- tos de los animales. 3. En el aspecto de nutrición y alimentación, la tecnología aplicada es escasa. No existen verdaderos programas de suplementación alimenticia. La alimentación del ganado durante la temporada de sequía se sujeta únicamente a complementar parte de las defi- ciencias nutricionales. Existe un desconocimiento absoluto de la necesidad de suplementar minerales diferentes a la sal común. Un alto porcentaje de ganaderos sostienen parte de los costos del alimento en los apoyos (concentrado y forraje) otorgados por el gobierno estatal. 4. En lo respecta a los programas de mejoramiento genético, estos han tenido mas penetración en los municipios del sur de la enti- dad. No obstante en el norte del estado es evidente la influencia de razas cebuinas y algunas sintéticas. Sin embargo, se puede concluir que en todos los ranchos, lo que se ha logrado son pro- cesos de encaste, que seguramente se refleja en rendimientos su- periores de los animales cruzados con respecto a los del ganado - 121 -
  • 140.
    Criollo. No obstante,en ningún rancho se tiene control de los di- ferentes niveles de cruzamiento para identificar los niveles de cruza más eficientes, así como las ventajas o desventajas de di- versos grupos raciales. 5. Queda claro que las poblaciones de ganado bovino Criollo en los diferentes municipios de la entidad han venido disminuyendo con el tiempo. Al aplicar la aproximación de Weitzman para cal- cular la probabilidad de extinción de este tipo de animales de Ba- ja California Sur se concluye que este valor es de 56%, lo cual refleja que el ganado en cuestión se encuentra en un verdadero de desaparecer si no se implementan programas para su conser- vación y utilización racional. 6. Uno de los aspectos mas descuidados en el sistema de produc- ción es el manejo reproductivo. No se practica ninguna medida tendiente a incrementar la eficiencia reproductiva del ganado. Esto ha dado lugar a bajas tasas de pariciones que históricamente se han mantenido por abajo del 50% anual. 7. En lo que respecta al cuidado de la salud animal, se concluye que las medidas de control para la prevención de enfermedades son inconsistentes. La mayoría de los ganaderos solamente vacunan al ganado cuando se presenta algún brote de cierta enfermedad que sea diagnosticada como carbón sintomático o fiebre carbo- nosa, aún cuando el diagnóstico no se haya precisado con el apo- yo de exámenes de laboratorio. 8. En ninguno de los municipios de la entidad se observó que se tomen medidas para lograr una utilización racional de los agos- taderos. - 122 -
  • 141.
    9. En generalse puede concluir que el mayor impacto (quizás el único) de los programas de fomento pecuario en Baja California Sur se observa en la introducción de razas para cruzarse con el ganado nativo. Sin embargo, distan aún de conducirse como ver- daderos planes de mejoramiento genético al no conocerse el rumbo de los resultados de esos cruzamientos a largo plazo. - 123 -
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