Este documento critica el enfoque biomédico y basado en evidencia de la medicina moderna, argumentando que pone demasiado énfasis en el tratamiento de enfermedades con fármacos y tecnología médica en lugar de políticas de salud pública integrales. También señala conflictos de interés en la investigación financiada por la industria farmacéutica y los riesgos de sobrediagnóstico y medicalización excesiva. En general, sugiere que la salud de la población depende más de factores socioecon