El documento aborda la necesidad de una gestión clínica más eficiente en el sistema sanitario español, destacando la importancia de la medicina basada en la evidencia y la colaboración entre profesionales. Se cuestionan los excesos médicos y la hiperespecialización, proponiendo un enfoque centrado en el paciente y en la atención primaria. Además, se enfatiza la necesidad de integrar múltiples planes de atención para abordar la cronicidad y mejorar la calidad de vida de los pacientes.