Este documento discute la necesidad de reformar la educación para enfrentar la complejidad del mundo actual. Propone que la educación debe enseñar el pensamiento no compartimentado, la comprensión de la complejidad, y los errores y limitaciones del conocimiento. También argumenta que la educación debe promover la inteligencia general sobre la hiperespecialización, y enseñar sobre la condición humana y la diversidad cultural dentro de la unidad de la especie humana.