Este documento discute las relaciones complejas entre tecnología, sociedad y cultura. Señala que las tecnologías digitales ahora permean todos los aspectos de la vida social e institucional, transformando las prácticas y relaciones humanas de maneras aún no completamente comprendidas. También sugiere que si bien las tecnologías pueden usarse para fines positivos, también pueden usarse para fines de control y vigilancia que amenazan la privacidad y la autonomía individual.