El Imperio Inca, que duró de 1438 a 1532, abarcó territorios de Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile, y fue notable por su agricultura avanzada, utilización de camélidos y arquitectura sólida. Su sociedad era jerárquica, centrada en el Inca y con distintas clases sociales, desde la realeza hasta los campesinos. La religión incaica influía en todos los aspectos de la vida cotidiana y cultural del pueblo inca.