El documento describe la historia y orígenes del monacato. Explica que el monacato implica adoptar un estilo de vida ascético dedicado a una religión y sujeto a reglas comunes. Identifica a Pablo de Tebas y Antonio Abad como fundadores tempranos del monacato cristiano en Egipto. Atribuye el surgimiento del monacato cristiano a factores como la incompatibilidad entre el cristianismo y el mundo, y como sucedáneo del martirio.