El tahuantinsuyo, o imperio inca, fue un vasto territorio que abarcó partes de varios países sudamericanos y estaba organizado en cuatro regiones. Su estructura social incluía el inca, nobles, y agricultores que trabajaban en tierras comunales, siendo la agricultura la base de su economía. La caída del imperio se vio influenciada por conflictos internos, epidemias y la llegada de los españoles, aunque muchas costumbres sobrevivieron tras su colapso.