El documento resume la ubicación, límites de expansión y organización política y territorial del Imperio Inca. El Imperio se extendió desde Colombia hasta Chile y Argentina, dividiéndose en cuatro regiones llamadas suyos que convergían en la capital Cuzco. Cada suyo estaba a cargo de un líder designado por el Inca y se dividía en provincias, sectores y comunidades. El Imperio logró someter a numerosas etnias mediante la fuerza militar y la imposición cultural, aunque respetó sus creencias locales.